admin_elpais
16/11/2006 - 19:18
Charla con los foreros sobre los nuevos lanzamientos y tus gustos literarios.
abimelek
21/11/2006 - 20:04
¡Hum! Ahora que está en tanta discusión el tema de Cataluña, la verdad es que me da la impresión de que en esa región hay para todo, hasta para las posturas más pro- españolistas que puede no se vean tanto en otros sitios. En literatura hay una editorial curiosa llamada Inédita que discreta pero eficazmente edita libros dedicados a temas bélicos , unos mejores que otros, y que sin gran propaganda creo no tienen mala venta.
Cronopio77
22/11/2006 - 17:05
Hola a todos:
Aprovechando este nuevo foro y este nuevo tema, voy a plantear una breve reflexión sobre la que llevo pensando bastante tiempo. Espero que podamos tener un interesante debate a partir de ella.
Durante la primera mitad del siglo XX se produjo una revolución en la forma de escribir novelas. Multitud de autores experimentaron y trataron de proponer nuevos modos de narrar, tratando de construir novelas que fueran más allá del simple relato de una historia. En muchas de las obras más representativas de esta tendencia, el argumento (es decir, lo que pasa) no es, ni mucho menos, lo más importante; su verdadero interés reside en cómo están narradas, es decir, cómo, utilizando el lenguaje literario, el autor consigue transmitir ideas, sentimientos, emociones... Algunos ejemplos significativos son: James Joyce, Samuel Beckett, Virgina Woolf, William Faulkner, Michel Butor, Julio Cortázar...
Hoy en día esta tendencia parece olvidada. La práctica totalidad de los autores bien considerados por la crítica escriben como si esta revolución no hubiera tenido lugar: en sus novelas, lo más importante es el argumento, o, en todo caso, el estilo (es decir, si la prosa es fluida o rica, con independencia de su valor estético o como transmisora de sensaciones).
En mi opinión, esto supone un deprimente paso atrás, quizá provocado por el mercado (los argumentos son más fáciles de vender que los valores estéticos y/o literarios). ¿Qué opináis al respecto?
Un saludo.
abimelek
23/11/2006 - 01:10
Sí claro. Pero es que esa tendencia a simplificar se da en todas las facetas de la sociedad moderna. Manuel Azaña era un intelectual, aparte de político, y gustaba de leer y escribir así como muchos otros. Hoy los políticos gustan de retratarse en el futbol. Eso indica por donde van las cosas. El Dr. Marañón, o Rof Carballo, podían curar mucho menos que hoy, pero en cuanto a dotes de observación y cultura general eran muy superiores al médico corriente actual (lo cual le resta no poca eficacia como le falle el recetario). Hoy abundan los trastos tecnológicos, pero las ideas que los sustentan son desconocidas. Una videoconsola es muy complicada, pero en realidad al usuario solo le ofrece emociones muy primarias, lo mismo que casi todo el cine actual. El sábado pasado pusieron "Cautivos del mal", y creo que sin ser de extrema complicación, hoy a muchos jovenes, esa manera de hacer cine, técnicamente más elemental pero psicológicamente más elaborada les aburre seguramente a muchos. Por otro lado, el de escritor es un trabajo muy duro, y no en vano esos autores que cita pagaron varios de ellos con su salud sus logros, pese a estar educados en ambientes mucho más duros y acostumbrados a pasar privaciones de todo tipò. Hoy, una persona joven tiene por término medio una resistencia a la adversidad que cualquier actividad difícil comporta, bastante más baja, so pena de sufrir enseguida neurosis de todo tipo si se queda dos fines de semana encerrado trabajando. Bueno, esto pasó ya con griegos -que inventaron las grandes ideas- y los romanos, que se dedicaron mucho más a aplicarlas con un gran ejército y obras públicas sin meterse en grandes disquisiciones.
elbotanico
23/11/2006 - 17:37
Veo en el Líbano tensiones y asesinatos traicioneros en nombre de los diferentes dioses.A veces me pregunto
si las religiones realmente ayudan o más bien condicionan el progreso de los pueblos.Y me respondo que nos
hacen demasiado daño.Sobre todo los que se consideran los representantes de ellos.
Vidariusx
23/11/2006 - 18:16
Bueno no sé... Es cierto que una parte de la novela se ha simplificado de forma radical. Quizás la modernidad consiste en buscar lo fácil por encima de todas las cosas.
Por otro lado habrá quien te diga que si eso sirve para que la gente lea más, que también vale.
No estoy de acuerdo con esto último. Últimamente parece que basta con leer, aunque sólo se lea mierda, pero a mí lo que más me satisface de la lectura es el aprendizaje a que me lleva, amén del rato que paso haciendo lo que más me gusta y del disfrute puramente literario que era más fácil en la época que añoras.
Sí puedo decir que hace años (no muchos, pero años) que conseguí superar el trauma aquel de dejar un libro a medias. Y lo recomiendo fervientemente. Hay en el mundo muchos más libros de los que podré leer en mi vida, así que en cuanto uno me aburre, lo dejo sin reparos.
Quizás no soy muy adecuado para medir la calidad novelesca de nuestros tiempos porque en mi afán de saber, rechazo en muchos casos la simple historieta ( y desde luego al menos el panorama nacional se ha llenado de historietistas malos de solemnidad, que encima alcanzan cierto grado de popularidad de vagón de metro).
Pero a pesar de haber desplazado en mucho la novela por el ensayo, sí pienso que en la novela actual hay mucho rollazo. Quizás fuera eso lo que me empujó a buscar otro tipo de lecturas de tipo científico o histórico.
Lo que quiero decir es que quizás no me veo preparado para hacer una crítica razonada sobre la novela actual, pero me encuentro sobradamente preparado para alejar de mí muchas de las que llegan a mis manos.
Un saludo.
abimelek
23/11/2006 - 20:20
A mí también me cuesta cada vez más leer ficción, de modo que leo otras cosas que suelen ser ensayos. Ahora, esto es también porque ahora hay muchos y muy buenos, y muy buenas divulgaciones de todo, y antes estaba solo Marañón y Ortega y Gasset en la colección Austral que aun pervive, creo. Son autores a los cuales por cierto hay ahora un filósofo y profesor de instituto que se ha hecho relativamente popular me parece los imita bastante y lo cierto es que creo habría que sacar algo más nuevo. Todos los ensayos no son buenos y hay que saber escogerlos, pero en fin, uno ya sabe algo. Como digo, a la par que eso creo ha mejorado, las novelas me parece han empeorado, o puede que relaten una sociedad que no me interesa mucho porque la novela se funda en la esfera de lo afectivo, y eso se me ha dado siempre muy mal porque no me enseñaron esas cosas. Por eso, en contra de lo que el señor que digo, yo no soy cristiano. Para ser religioso, o es uno afectivo, o es un sabio muy gordo, supongo, y uno no da la talla.
Lo que no merece la pena leer de ningún modo: bueno, lo del último escándalo político - sexual - inmobiliario, pero cuando se edita, será que alguien lo compra. Entre el cemento y las partes bajas hay por lo visto una relación que ni Charlotte Bronte supo encontrar. Creo no obstante que mucha gente va abandonando incluso la radio de política por puro agotamiento. Es mala cosa, pero es la bazofia que nos dan.
Perindolo
24/11/2006 - 12:51
CITA(Cronopio77 @ 22/11/2006 - 17:05) [snapback]396[/snapback]
Hola a todos:
Aprovechando este nuevo foro y este nuevo tema, voy a plantear una breve reflexión sobre la que llevo pensando bastante tiempo. Espero que podamos tener un interesante debate a partir de ella.
Durante la primera mitad del siglo XX se produjo una revolución en la forma de escribir novelas. Multitud de autores experimentaron y trataron de proponer nuevos modos de narrar, tratando de construir novelas que fueran más allá del simple relato de una historia. En muchas de las obras más representativas de esta tendencia, el argumento (es decir, lo que pasa) no es, ni mucho menos, lo más importante; su verdadero interés reside en cómo están narradas, es decir, cómo, utilizando el lenguaje literario, el autor consigue transmitir ideas, sentimientos, emociones... Algunos ejemplos significativos son: James Joyce, Samuel Beckett, Virgina Woolf, William Faulkner, Michel Butor, Julio Cortázar...
Hoy en día esta tendencia parece olvidada. La práctica totalidad de los autores bien considerados por la crítica escriben como si esta revolución no hubiera tenido lugar: en sus novelas, lo más importante es el argumento, o, en todo caso, el estilo (es decir, si la prosa es fluida o rica, con independencia de su valor estético o como transmisora de sensaciones).
En mi opinión, esto supone un deprimente paso atrás, quizá provocado por el mercado (los argumentos son más fáciles de vender que los valores estéticos y/o literarios). ¿Qué opináis al respecto?
Un saludo.
Como mero lector creo que el arte de escribir bien no basta en la novela. Por otra parte tenemos la irrupción de la prosa en la poesia y la pérdida de valor estético del lenguaje en la traducción, es el caso de los autores que se citan. El siglo XIX creo que fue el siglo de oro de la novela, como estimulante emocional, tarea que en el XX corresponde al cine, el video y la televisión. El buen decir debería reservarse para la conversación rehabilitando la oratoria.
Perindolo
24/11/2006 - 15:03
Por cierto en un anterior mensaje planteé una cuestión que no ha sido respondida. A ver si ahora que se ha abierto la participación en el foro hay algún amable comunicante que me responde.
Como lector de Saramago y Kadaré, noto un paralelismo entre ambos, tanto en lo que repecta al tema de sus obras como al estlo. Si algun docto tiene algo que decir al respecto ...Gracias.
gindaltonic
24/11/2006 - 20:03
No sé si "paso atrás" es aplicable en estos casos. Quiero decir, si una novela es tan abstrusa que para entenderla necesitas un bagaje cultural inmenso, eso no deja de ser muy elitista.
Pongamos por caso Joyce y su Ulisses. Para entender algo de la novela tienes que hacer referencia a infinidad de guiños, de sutiles indicaciones, de escenarios metafóricos, y además seguir hilos de pensamiento... En fin, tienes que haber leído mucho antes. Si lo comparamos con Dan Brown (ya oigo rechinar de dientes), es obvio que este último tendrá mucho más éxito. Simplemente, se puede entender un libro suyo sin muchos conocimientos adquiridos.
Por otra parte, no sé si realmente la crítica no prefiere realmente a los abstrusos antes que a los sencillos, puesto que una condición necesaria para ser crítico es ser elitista. En todo caso, quizás es el público el que prefiere a los segundos, pero eso siempre ha sido y probablemente será así. Y no lo veo necesariamente negativo. Leer es cultura, ya sea Faulkner, Cervantes o Ibáñez (Francisco, el del Mortadelo).
Saludos
abimelek
24/11/2006 - 20:26
[quote name='Perindolo' date='24/11/2006 - 12:51' post='605']
Como mero lector creo que el arte de escribir bien no basta en la novela.
Pues seguramente no basta, pero digo yo que no sobra, porque... ejem. Hay que considerar que los autores que se han mencionado de principios del s XX fueron innovadores del lenguaje, no ignorantes del previamente existente. También creo eso pasó en otras artes como la pintura, y claro, dicen que de lo sublime a lo ridículo hay solo un paso y no es esa tarea para todo el mundo ni mucho menos. También hay que reconocer que no se puede esperar que escriba con la misma calidad un autor como Nabokov, cuya aristocrática madre le distraía de sus enfermedades de niño y sus terrores nocturnos con los brillos e irisados de sus joyas de perlas y diamantes auténticos, propios de la plutocracia zarista, que un autor de hoy, que lo más que ha conocido ha sido un regalo de esos que vienen en un tambor de detergente o las lecturas de prensa deportiva del tío Nicasio. Siempre hubo clases.
Saludos
Vidariusx
26/11/2006 - 14:46
Mortadelo, Asterix, los x Men... Los comics en general son parte de la cultura actual y pueden ser parte de aquellos renglones torcidos de dios. Todo vale si acerca la gente a la cultura. Mi casa está llena de libros y también está llena de comics. Los he leído toda la vida sin por ello descuidar la literatura. han sido complementarios y a veces convergentes. Empecé leyendo como todos los niños de mi generación las aventuras de los cinco y de ahí me pasé a Emilio Salgari, al que siempre tendré el valor de agradecer que encendiera mi pasión por la lectura.
Crecí oyendo todos los días hablar de la guerra de Vietnam en las noticias y veinte años después un comic titulado Nam, volvió a relatarme aquella guerra con más carga literaria de la que he visto en muchas novelas modernas y con más humanidad en sus personajes que en mucha obrilla de corte sociológico actual.
Me considero en cierto modo parte de una élite: Al menos de esa parte que saber reconocer en Dan Brown a un cuentacuentos malo de solemnidad. Y sin embargo seguramente la película será una historia vibrante y bien trazada. Vivimos en un mundo audiovisual y tenemos que darnos cuenta de que la literatura quizás esté cambiando para siempre. Hoy día se antoja imposible tanto un Joyce como un Chejov. Creo que somos una especie a extinguir, pero bueno lo cierto es que la gente lee más que nunca. Cierto que se lee mucha mierda, pero la gente lee. Creo que hasta Brown puede culturizar en cierto modo a una parte de sus lectores (Amén de haber dado por ahí a la cúpula religiosa aunque no sea este el foro). A mí me parece vomitivo, pero dos millones de españoles han leído su historieta y soy el primero que en ocasiones busca un poco de misterio detectivesco porque sigo prefiriendo un libro malo (sin pretensiones) que un increíble bombazo exclusivo televisivo sobre alguien muy famoso a quien no conozco de nada...
En fin, que los raros somos nosotros chicos.
Un saludo.
Cronopio77
26/11/2006 - 18:10
CITA(gindaltonic @ 24/11/2006 - 20:03) [snapback]694[/snapback]
No sé si "paso atrás" es aplicable en estos casos. Quiero decir, si una novela es tan abstrusa que para entenderla necesitas un bagaje cultural inmenso, eso no deja de ser muy elitista.
No creo que se trate de un problema de complejidad. Efectivamente, el Ulises es prácticamente incomprensible, pero otras novelas vanguardistas, como "Rayuela", "Las olas", "Mientras agonizo" o, incluso, "El proceso", no lo son. En mi opinión, la diferencia fundamental entre estas cuatro novelas y la mayoría de las que se hacen hoy en día es que las primeras consiguen transmitir algo más que una simple historia, y lo hacen a base de utilizar inteligentemente las distintas herramientas del lenguaje literario: la perspectiva, el tiempo, la sintaxis...
Por lo que se refiere a la crítica, es cierto que continúa respetando y alabando novelas como las que he citado en el párrafo anterior, pero también lo es que tiene una inexplicable tendencia a ensalzar novelas que no son más que un mero entretenimiento, cuando no están mal escritas. Por ejemplo, no soy capaz de comprender cómo es posible que escritoras tan mediocres como Almudena Grandes o Rosa Montero estén consideradas por la crítica como lo mejor de nuestra narrativa contemporánea.
Por último, he de reconocer que tampoco entiendo por qué la palabra "libro" se considera un sinónimo de "cultura". No creo que el simple hecho de leer proporcione más cultura que realizar otras muchas actividades, como ver una película o, incluso, mantener una buena conversación: depende de qué libro se lea, qué película se vea y qué conversación se mantenga.
abimelek
27/11/2006 - 00:36
Pero Ulyses a mí me divierte. Sintonizo con ella aunque no la entienda toda. No así me pasa con las novelas de Juan Benet o Martín Santos, aunque el tema de la guerra civil me harta un poco. Y creo que Faulkner no es siempre tan difícil. rara vez he visto un retrato tan fiel de un asesino sin entrañas como en "Santuario"; esa novela me impresionó, y queda clarito, clarito, salvo algunos rodeos sobre temas sexuales propias de la epoca, supongo. Y bueno, pues que los TBOS me divertían mucho aunque me quedé con Dª Urraca y el Dr. Franz de Copenhague.
nouser-v
27/11/2006 - 10:57
CITA(Vidariusx @ 26/11/2006 - 14:46) [snapback]855[/snapback]
Mortadelo, Asterix, los x Men... Los comics en general son parte de la cultura actual y pueden ser parte de aquellos renglones torcidos de dios. Todo vale si acerca la gente a la cultura. Mi casa está llena de libros y también está llena de comics. Los he leído toda la vida sin por ello descuidar la literatura. han sido complementarios y a veces convergentes. Empecé leyendo como todos los niños de mi generación las aventuras de los cinco y de ahí me pasé a Emilio Salgari, al que siempre tendré el valor de agradecer que encendiera mi pasión por la lectura.
Crecí oyendo todos los días hablar de la guerra de Vietnam en las noticias y veinte años después un comic titulado Nam, volvió a relatarme aquella guerra con más carga literaria de la que he visto en muchas novelas modernas y con más humanidad en sus personajes que en mucha obrilla de corte sociológico actual.
Me considero en cierto modo parte de una élite: Al menos de esa parte que saber reconocer en Dan Brown a un cuentacuentos malo de solemnidad. Y sin embargo seguramente la película será una historia vibrante y bien trazada. Vivimos en un mundo audiovisual y tenemos que darnos cuenta de que la literatura quizás esté cambiando para siempre. Hoy día se antoja imposible tanto un Joyce como un Chejov. Creo que somos una especie a extinguir, pero bueno lo cierto es que la gente lee más que nunca. Cierto que se lee mucha mierda, pero la gente lee. Creo que hasta Brown puede culturizar en cierto modo a una parte de sus lectores (Amén de haber dado por ahí a la cúpula religiosa aunque no sea este el foro). A mí me parece vomitivo, pero dos millones de españoles han leído su historieta y soy el primero que en ocasiones busca un poco de misterio detectivesco porque sigo prefiriendo un libro malo (sin pretensiones) que un increíble bombazo exclusivo televisivo sobre alguien muy famoso a quien no conozco de nada...
En fin, que los raros somos nosotros chicos.
Un saludo.
Creo que tienes razón, Vidariusx. Yo llevé a mi hijo a París poco después de haber leído El Código Da Vinci y mostró un interés por los lugares que aparecían en el libro que, de otro modo, tal vez no hubiera mostrado. Creo que todos los libros enseñan algo o, por lo menos, te conducen a otros, y eso es positivo, siempre que no nos quedemos ahí.
gindaltonic
27/11/2006 - 14:16
Una preguta ingenua, Vidariusx, ¿Por qué es vomitivo Dan Brown?
Yo he leído novelas que me han parecido muy malas (lamento decirlo, pero a mí "Rayuela" me pareció de una lentitud y pesadez insoportables, y asumo mi culpa), pero nunca utilizaría términos tan ofensivos. En realidad, ¿qué entendemos por escribir mal? Yo creo que el argumento es lo principal de una novela, y en contadas ocasiones uno puede leer una novela donde el estilo está por encima (por ejemplo "el ruído y la furia"). De lo contrario, si nos ponemos a establecer qué es bueno y qué es malo entramos en ese nivel elitista al que me refería, en el que los críticos pontifican sobre esto y lo otro. Y, por poner un ejemplo gráfico, puede que un soufflé sea más delicioso que unas lentejas, pero yo no comería toda mi vida soufflé únicamente.
Por decirlo de una manera más clara, creo que cada obra hay que juzgarla por su valor, teniendo en cuenta aspectos como originalidad, argumentación, estilo literario, etc. Así, una novela como "Rayuela", en la que probablemente el estilo literario u originalidad son muy buenos, sin embargo en argumentación a mí se me hace pesada. Y de esa manera, para decir que un libro es un bodrio, habría que valorar que no tuviera nada salvable. Lo cual pasa, pero no tanto.
Saludos
Cronopio77
27/11/2006 - 17:56
No veo ningún problema en establecer qué es bueno y qué es malo; antes bien, creo que es fundamental para poder realizar un comentario crítico de una novela o de cualquier otra manifestación artística. Otro asunto es que toda crítica es subjetiva, pues se basa en lo que el crítico considera importante.
En mi opinión, el argumento no es lo más importante de una novela; lo que más me interesa es cómo el escritor consigue alterar la mente del lector, haciéndole participar en una realidad que no existe. Por ese motivo, puedo encontrar fascinante un relato como "No se culpe a nadie" de Julio Cortázar (si queréis leerlo, escribid "No se culpe a nadie" en Google; no sé si puedo poner un enlace directo por tratarse de un texto con copyright) cuyo argumento consiste únicamente en cómo un individuo se pone un jersey. De la misma manera, no considero que en "El ruido y la furia" el estilo prime sobre el argumento; creo más bien que ambos se complementan, y que el argumento no tendría la fuerza que tiene si Faulkner lo hubiera narrado de forma convencional.
Con respecto al Código da Vinci, no puedo hacer ningún comentario ya que no lo he leído. Lo único que puedo decir es que no tengo ningún interés en leerlo.
EduardoXXX
27/11/2006 - 20:10
Francamente, creo que esa exploración de los límites de lo que es la novela como género ha continuado en la segunda mitad del siglo XX. "Cien años de Soledad" de Garcia Marquez, en castellano, es el ejemplo mas claro que se me ocurre sin pensarlo mucho. La joya de J.D. Sallinger "The catcher in the rye" es otro. O los experimentos de John Kennedy Toole o (en un nivel mas bajo) el mismo Brett Easton Ellis mezclando arbitrariamente autobiografia y novela.
Lo que si es cierto es que nuestra percepción en el dia a dia es de un panorama literario desolador, copado por los equivalentes por todo el mundo de nuestro Premio Planeta o por Best Sellers fabricados y comercializados en serie, pero en mi opinión, eso no es mas que lo dicho, una percepción. Es cierto que nos vemos bombardeados casi diariamente por una oferta de material impreso inmensa (llamarla "oferta literaria" seria sobrevalorarla), pero eso no quiere decir que el genio humano no siga produciendo diamantes con su frecuencia habitual, es decir lenta y trabajosamente.
MarcosRKorda
28/11/2006 - 12:47
Ulises tampoco es una novela al uso que se empieza por la página uno y se termina con el famoso sí de Molly Bloom. Se lee una vez, la primera, y no le veo mucho sentido a volver a leérsela como si se tratase de una novela con un principio, un desarrollo y un desenlace; casi el argumento es lo de menos. Pero es un libro que gusta dejar en la estantería, volver a tomar de vez en cuando y abrirlo por la página que sea, en particular por el principio del capítulo tres. No narra una historia, refleja una atmósfera que es Dublín pero también es cada uno de los personajes, también todas las pequeñas grandezas y miserias de la humanidad y una concepción del tiempo que se desdobla, se ralentiza, se acelera, se bifurca y se tuerce. No es tampoco un tipo de novela excepcional en este sentido, lo mismo podría decirse del Quijote. Tampoco creo que el Ulises exiga un amplio bagaje cultural. Los guiños culturales están ahí para estar, buscar la referencia es cosa de los críticos, pero se puede leer sin saber a qué se está refiriendo y tampoco hay demasiadas referencias realmente esencial. Un poco a Shakespeare y otro poco a la escolástica aunque tomada con una enorme distancia.
Confieso que me he leído el Codigo Da Vinci. Es una novela construida para leerse de un tirón. Cada capítulo deja nuevos enigmas que se resuelven en el siguiente que vuelve a dejar en el aire nuevos enigmas que se vuelven a resolver al siguiente y así hasta llegar al final. Es un método infalible y bastante simple para engancharte. Pero una vez se termina, se termina para siempre. Volver a tomar el Código Da Vinci parece un sin sentido. Por eso no suelo comprar este tipo de libros, prefiero que me los presten. No tendría mucho sentido dejarlo en la estantería, si fuera mío lo habría tenido que tirar a la basura … no por malo necesariamente, si no por agotado.
"Ineluctable modalidad de lo visible, por lo menos eso si no más pensado a través de los ojos. Las signaturas de todas las cosas estoy aquí para leer. Esa marea que se acerca. Verdemoco, plataazul, herrumbe. Signos coloreados, de los cuerpos añadía él. Entonces se daba cuenta de ello. De los cuerpos antes que de ellos coloreados. Calvo era y millonario. Si metes los cinco dedos a través suyo es una verja, si no es una puerta. Cierra los ojos y ve."
Cronopio77
28/11/2006 - 13:40
Me parece muy interesante el análisis que haces del Ulises. Yo lo he leído dos veces, la última hace apenas un par de meses, y destacaría más o menos lo mismo. Además de lector soy escritor aficionado (sin nada publicado) y, a pesar de no entender las referencias que se hacen en muchos pasajes del Ulises, me ha impactado y me ha influido a la hora de abordar determinados objetivos, sobre todo en lo que se refiere a cómo conseguir plasmar una determinada sensación en el texto. No obstante, reconozco que jamás recomendaría su lectura a alguien que lea para entretenerse, divertirse o, incluso, para adquirir cierta cultura; para disfrutar el Ulises es necesaria una cierta pasión por la literatura como arte.
MarcosRKorda
29/11/2006 - 13:21
No creo que fuese capaz de volver a leer el Ulises por segunda vez, y menos con dos niños pequeños, creo que tendré que esperar a la jubilación, pero sí es un libro que me gusta retomar de cuando en cuando y hojear fragmentariamente. También es cierto que hay un componente esencial que se pierde con esta lectura troceada, los personajes que aparecen y desaparecen (el tipo extraño del Macintosh, el padre de Dedalus, por ejemplo), las referencias que se repiten en uno y otro sitio, las vueltas hacia atrás y hacia delante, las rememoraciones, los puentes por los que pasan uno tras otro los personajes, las constantes respecto al río. Todos estos lugares comunes dan esa impresión de tiempo retorcido, anguloso, caótico que va y viene y se dobla y se desdobla pero con una cierta continuidad que caracterizan al Ulises. Hay otras dos novelas del siglo XX cuya referencia esencial parece ser el tiempo aunque en un sentido muy diferente. En la Montaña Mágica de Thomas Mann, los personajes se dejan envolver por una enfermedad ficticia pero sobre todo por la languidez de un transcurso del tiempo que se alarga, en que cada día se parece al anterior, y las estaciones pasan de una a otra casi sin darse cuenta. Cuando he vuelto a retomarlo me gusta leer las discusiones entre los dos personajes que representan el humanismo y los jesuitas y que terminan batiéndose en duelo, pero esa impresión de confortabilidad del paso del tiempo se quedó en la primera lectura. La otra novela es En Busca del Tiempo Perdido, el niño que se enfrenta a la magdalena es el mismo niño que analiza pormenorizadamente las bajezas de la clase aristócrata. Todo el texto parece dedicado a conservar esa mirada. Bueno. Le doy la enhorabuena, en mi opinión se lee demasiado y se escribe demasiado poco. Es un honor intercambiar opiniones con un escritor.
MarcosRKorda
29/11/2006 - 16:30
Es duro lo de vivir la actualidad. Si mejor se echa la vista atrás las referencias parecen más concretas, los grandes autores están más definidos, y cada uno más identificado. Uno puede demostrar cierto entusiasmo por un autor y descubrir al tiempo que es un proxeneta y medio facha. Los mejores están muertos y es tan dificil respetar a los vivos. Mal asunto el de pasearse por las estanterías buscando algo digerible entre tanta, tantísima oferta de todo tipo y tanta tantísima oferta de todo tipo de recomendaciones. Personalmente lo primero que me engancha de un libro es la prosa, el argumento puede ser pobre, las ideas simples, los personajes redondos, cuadrado o triangulares pero si tiene una buena prosa se que me lo terminaré hasta el final aunque sea un petardo. Así ultimamente la narativa de Unai Elorriaga no me parece que desmerezca a nadie y el chaval está vivo y coleando. Kapucinsky no es un chaval ni tampoco un literato al uso pero Ebano es una maravilla.
Cronopio77
29/11/2006 - 17:54
Últimamente apenas me interesan las novedades. Leí las dos primeras novelas de Unai Elorriaga y me gustaron: me parecieron originales; la tercera aún no la he comprado. Una novela reciente que me sorprendió muchísimo es "La niña que amaba las cerillas", de Gaetan de Soucy, publicada por la editorial Akal. Al igual que en el caso de Unai Elorriaga, lo más original es la perspectiva, el punto de vista desde el que está escrito; además, la historia que cuenta te va sorprendiendo un poco más tras cada página que pasas. Otra novela que me pareció muy original es "Paradoja del interventor", de Gonzalo Hidalgo Bayal: una historia que recuerda un poco a Kafka porque su protagonista se ve sumido en un absurdo inexplicable que se desarrolla como si fuera totalmente lógico.
Le agradezco sus palabras, Marcos. Aunque yo aún no me llamaría a mi mismo "escritor": mis relatos y novelas sólo pasan por las manos de mis amigos y, de vez en cuando, infructuosamente por algún que otro concurso.
Un saludo.
abimelek
29/11/2006 - 20:39
Creo que quizá este tipo de disquisiciones sobre alta y baja literatura estén fuera de lugar cuando se plantea ante todo el problema de fomentar la lectura entre los niños y los jóvenes, y para eso creo cualquier libro sirve, como no sea alguno que fomente el crimen.
Opino esto, porque leer es un acto que antes que nada exige voluntad para cogerle el gusto al acto físico de pasar la vista por la letra impresa en lugar de una pantalla, y para eso, tanto da Dan Brown como Salgari, como los cuentos de Andersen, aunque quizá éste en principio no sea el más adecuado. Se necesita algo que sea próximo y tenga que ver con el mundo real del muchacho.
Opino que hay un tipo de literatura que en principio debe evitarse, y son las Grandes Obras, o sea, las lecturas que soportan una carga de solemnidad y oficialidad que para muchos es señal inequívoca de terrible aburrimiento, y así, era nefasta aquella costumbre de hacer leer Don Quijote a los niños, como era obligatorio en tiempos. Son obras difíciles para mayores con mente madura, cosa que no abunda, y asimismo sería muy discutible la utilidad real de esta abundancia de conmemoraciones de Cervantes, etc, que más bien creo hartan a la gente. Con estos actos, la literatura no gana popularidad como pasa con las artes plásticas, donde los museos se llenan con exposiciones de tal o cual pintor...aunque el día anterior se podían ver las mismas obras y no acudía nadie. Bueno, así somos, pero mejor eso que nada. Una vez conseguido eso, se va distinguiendo lo bueno de lo malo a medida que lee más, aunque como con los vinos, uno alcanza un nivel más allá del cual yo por lo menos no llego.
Y hay que ser astutos. El editor Jorge Herralde ha obtenido un gran logro con su empresa Anagrama. No todo lo que publica me gusta, pero les gusta a otros y tiene una calidad muy estimable. Sin embargo, como posiblemente es necesario ganar dinero con obras que no todas ofrecen, él defiende la publicación de algunos libros como son las memorias de Catherine Millet que a mí me parece un libro simplemente pornográfico, cosa que está muy bien, aunque otro tema es que sea de gran calidad. El dice que sí lo es, por tales y cuales razones y bueno, no deseo discutir estas cosas a un hombre que sabe mucho, que se esfuerza, se arriesga y tiene derecho a equivocarse o acertar porque se lo ha ganado sobradamente.
Saludos a todos
Hibris.
30/11/2006 - 21:11
Hola!
Me tomo la libertad para recomendaros el libro "La verdadera historia de Club Bilderberg" de Daniel Estulin. Cuando lo leí me resultó escalofriante. Quizá resulte un poco denso, pero es realmente interesante. A toda persona que le guste leer no debe dudar en leer este maravilloso libro.
>>Ya de paso aprovecho para invitaros a que visitéis mi blog:
http://www.susurrosenred.blogspot.com
Un saludo.
josepomez
05/12/2006 - 00:34
No quise pasar y no decirtelo
sin saber nunca nada, te regalo
lo único que yo tengo, mi palabra
y como aventurándome me atrevo,
sin disponer de datos personales
obtenidos en una amistad
repito hoy me atrevo, te lo cuento:
la obra que se muestra aquí demarca;
es dimensionalismo del más puro.
José Pómez
http://www.pomez.net
Yachaywasi
06/12/2006 - 08:40
CITA(Hibris. @ 30/11/2006 - 21:11) [snapback]1583[/snapback]
Hola!
Me tomo la libertad para recomendaros el libro "La verdadera historia de Club Bilderberg" de Daniel Estulin. Cuando lo leí me resultó escalofriante. Quizá resulte un poco denso, pero es realmente interesante. A toda persona que le guste leer no debe dudar en leer este maravilloso libro.
>>Ya de paso aprovecho para invitaros a que visitéis mi blog:
http://www.susurrosenred.blogspot.com
Un saludo.
Yachaywasi
06/12/2006 - 08:59
Quien es Mario Vargas Llosa. Respuesta encuentran en
Google ::::
1
"Mario Vargas Llosa namebase org" a buscador
2
click en el articulo de namebase de Mario
3
click en social network diagram
Y encuentras la verdad , que este senor es miembro de grupo
Bilderberg y su tarea politico esta motivado por Rockefellers y
Kissinger. Su libro de "Lituma de los Andes " es una falsificacion de la realidad del conflicto de baja tensidad
de CIA en el Peru en los anos 1980 - 1992.
El trabajo sucio de Vargas Llosa fue de crear la historia de
los campesinos primitivos y culpar a ellos de asesinato de
ocho periodistas en Uchuraccay. El fundador de Sendero
Luminoso, el presidente Fernando Belaunde Terry contrato los servicios de este mercenario literario escribidor!
Montagut
16/12/2006 - 17:20
Lectura para niños y adultos
Entre tanto producto "prefabricado" de literatura infantil, no nos perdamos la reciente edición de la obrita de Marguerite Yourcenar, "Como se salvó Wang-Fô", con ilustraciones de Georges Lemoine. Se ha publicado este año, en Gadir.
Es la historiade un pintor anciano que provocará la envidia del emperador y.......
Leer a los clásicos en este mundo tan movido, siempre es una ayuda, un consuelo, y un placer.
Eduardo Montagut Contreras
Montagut
17/12/2006 - 14:21
Libros del Asteroide
Esta pequeña editorial está publicando obras muy interesantes. Deberíamos atender más a sellos pequeños que están sacando a la luz obras clásicas y modernas sumamente sugerentes. En Libros del Asteroide recomiendo, vivamente, "Historia de Pekín" de David Kidd, de 2005. Se trata de un relato donde la experiencia personal del autor, casado con la hija de una ya decadente familia rica china, vive, en torno a una mansión el declive de una época, y la llegada de la Revolución. Kidd es un magnífico escritor, además de haber sido un espléndido coleccionista y amante del arte oriental.
Es un placer infinito este libro, de principio a fin.
Eduardo Montagut Contreras
fagus sylvatica
17/12/2006 - 18:20
A todos aquellos que necesitan un empujon para creer en la vida, les recomiendo leer Mario Benedetti, su poesia es un regalo y sus cuentos un mezcla de ternura y crudeza. A mi me ayudo a reconocer la dulce vida, esa que siempre estaba cerca y nunca la dejaba inmiscuirse en mi triste rutina. Desde que la conoci, deje de tener lastima de mi mismo y aprender que cada dia es una aventura digna de ser vivida.
De vez en cuando la alegria tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahi esperando pero hoy me siento calmo
casi diria ecuanime
voy a guardar la angustia en su escondite y luego tenderme cara al techo
que es una posicion gallarda y comoda para filtrar noticias y creerlas
quien sabe donde quedan mis proximas huellas
ni cuando mi historia va a ser computada quien sabe cuantos consejos voy a inventar aun
y que atajo hallare para no seguirlos
esta bien no jugare al desahucio no tatuare el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar y tambien quedan uvas para llenar la boca
esta bien me doy por persuadido que la alegria no tire mas piedritas
abrire la ventana, abrire la ventana.
13violeta
18/12/2006 - 09:35
CITA(fagus sylvatica @ 17/12/2006 - 18:20) [snapback]3903[/snapback]
A todos aquellos que necesitan un empujon para creer en la vida, les recomiendo leer Mario Benedetti, su poesia es un regalo y sus cuentos un mezcla de ternura y crudeza. A mi me ayudo a reconocer la dulce vida, esa que siempre estaba cerca y nunca la dejaba inmiscuirse en mi triste rutina. Desde que la conoci, deje de tener lastima de mi mismo y aprender que cada dia es una aventura digna de ser vivida.
De vez en cuando la alegria tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahi esperando pero hoy me siento calmo
casi diria ecuanime
voy a guardar la angustia en su escondite y luego tenderme cara al techo
que es una posicion gallarda y comoda para filtrar noticias y creerlas
quien sabe donde quedan mis proximas huellas
ni cuando mi historia va a ser computada quien sabe cuantos consejos voy a inventar aun
y que atajo hallare para no seguirlos
esta bien no jugare al desahucio no tatuare el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar y tambien quedan uvas para llenar la boca
esta bien me doy por persuadido que la alegria no tire mas piedritas
abrire la ventana, abrire la ventana.
CITA(fagus sylvatica @ 17/12/2006 - 18:20) [snapback]3903[/snapback]
A todos aquellos que necesitan un empujon para creer en la vida, les recomiendo leer Mario Benedetti, su poesia es un regalo y sus cuentos un mezcla de ternura y crudeza. A mi me ayudo a reconocer la dulce vida, esa que siempre estaba cerca y nunca la dejaba inmiscuirse en mi triste rutina. Desde que la conoci, deje de tener lastima de mi mismo y aprender que cada dia es una aventura digna de ser vivida.
De vez en cuando la alegria tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahi esperando pero hoy me siento calmo
casi diria ecuanime
voy a guardar la angustia en su escondite y luego tenderme cara al techo
que es una posicion gallarda y comoda para filtrar noticias y creerlas
quien sabe donde quedan mis proximas huellas
ni cuando mi historia va a ser computada quien sabe cuantos consejos voy a inventar aun
y que atajo hallare para no seguirlos
esta bien no jugare al desahucio no tatuare el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar y tambien quedan uvas para llenar la boca
esta bien me doy por persuadido que la alegria no tire mas piedritas
abrire la ventana, abrire la ventana.
Es bueno guardar la angustia y no sacarla a pasear más que una vez al año, para que cuando de verdad sea necesaria para comparar con la tranquilidad y el respirar de nuevo, nos sirva y la volvamos a guardar con cinco vueltas de llave. A mi también me gusta Benedetti y más que Benedetti la vida, mi vida y las gotas de vida que destilan sus poemas. Para que sirve el arte en cualquiera de sus facetas?, para estudiar el estilismo utilizado?, para inmiscuirnos en la perfecta composición?, no, por supuesto que no, sirve para ayudar a vivir a otros y en eso Bemedetti es un maestro. Siempre agradeceré a la persona que me lo dió a conocer el que haya llenado mi cajón vacio con sus poemas. Buen día
benevolo
24/12/2006 - 01:44
Cambiaste el curso de mi vida serena
por la vorágine interna de mis trastornos:
porque me rechazabas, porque dudabas...
Penar así en el desfile de tu riqueza
ahoga mi sentir, hasta no ser más que un adorno
anodino entre tus joyas, tu encanto, tu pureza.
Penar por ti no merece más pena ni más tristeza.
MANUEL CASTELLANOS PLAZA
Montagut
24/12/2006 - 14:28
Fadanelli
Recomiendo un paseo por este escritor mexicano -Guillermo Fadanelli- en "Narrativas Hispánicas" en Anagrama. Su última novela me parece muy interesante: la historia de un muchacho que ingresa, por orden paterna, en una escuela preparatoria militar en el México de inicios de la década de los setenta.
Gracias
abimelek
03/01/2007 - 00:24
CITA(fagus sylvatica @ 17/12/2006 - 18:20) [snapback]3903[/snapback]
A todos aquellos que necesitan un empujon para creer en la vida, les recomiendo leer Mario Benedetti, su poesia es un regalo y sus cuentos un mezcla de ternura y crudeza. A mi me ayudo a reconocer la dulce vida, esa que siempre estaba cerca y nunca la dejaba inmiscuirse en mi triste rutina. Desde que la conoci, deje de tener lastima de mi mismo y aprender que cada dia es una aventura digna de ser vivida.
De vez en cuando la alegria tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahi esperando pero hoy me siento calmo
casi diria ecuanime
voy a guardar la angustia en su escondite y luego tenderme cara al techo
que es una posicion gallarda y comoda para filtrar noticias y creerlas
quien sabe donde quedan mis proximas huellas
ni cuando mi historia va a ser computada quien sabe cuantos consejos voy a inventar aun
y que atajo hallare para no seguirlos
esta bien no jugare al desahucio no tatuare el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar y tambien quedan uvas para llenar la boca
esta bien me doy por persuadido que la alegria no tire mas piedritas
abrire la ventana, abrire la ventana.
A todos aquellos que necesiten el mismo empujón para no creer en nada les recomiendo a otro muy bueno, que desanimaba y traicionaba a todos pero él mismo sobrevivió a todo lo que le echaron: Luis Ferdinand Celine. Este señor escribe muy bien, pero se trasluce en su desgarrramiento que ya antes de que lo hirieran en la 1ª guerra mundial ya era así, por mucho que se empeñe en ver lo peor en su "Viaje al fin de la noche".
Lo digo porque compré un libro de cartas de su estancia en la carceel de Dinamarca donde se exilío porque estaba acusado de colaboracionista con los alemanes en 1945. Bueno, yo creo que era un hombre que no colaboró. Simplemente los judíos no le caían bien, y tampoco luchó contra los nazis, pero estaba enfermo desde la guerra anterior; al ser un escritor notorio, ese exilio lo salvó. Pero fue exonerado y vivió hasta 1964, aparte de que ganaba mucho con sus libros y se llevó a Dinamarca un considerable capital, parte en oro. Muchos no encuentran explicación al proceder de este hombre. Las cartas son monótonas como toda cosa de la carcel, pero no lo trataron mal. Y es que para escribir y encontrar solo lo malo que pasa en este mundo se ve que hay que ser uno mismo muy fuerte, casi impasible como Celine.
Saludos a todos
Montagut
03/01/2007 - 19:33
Irene Némirovsky.
¿Qué os parece esta escritora, cuyas obras se acaban de traducir por la Editorial Salamandra? En pocos meses se están dando muchas ediciones.
Némirovsky fue una mujer nacida en Kiev en el año 1903 en el seno de una riquísima familia. Al estallar la Revolución huyeron a París donde se establecieron a partir del año 1919. Irene fue una niña mimada por la riqueza y por la educación exquisita que pudo recibir de sus padres. Pero, al parecer, no fue una niña feliz. Se licenció en la Sorbona en el año 1929. Y en ese momento publicó su primera novela, "David Golder". Más famosas ahora son "Suite francesa" o "El baile". Pero la brillantez precoz y su vida se truncaron, como la de su esposo en Auschwitz, en el año 1942. Se da la circunstancia de que su más famosa obra, "Suite francesa", no se publicó en vida de la autora, quedando el manuscrito entre los papeles que conservaron sus hijas. Se publicó en Francia en el año 2004 y fue un "bombazo" editorial. La autora, a pesar de su origen en Ucrania, adoptó la lengua francesa para escribir.
gracias
abimelek
03/01/2007 - 20:05
Sea como sea, e igual pasa en el cine, es a destacar que desde comienzos del s XX, o al menos desde 1920, la literatura ya no narra la vida y milagros de gente integrada en la sociedad, para bien o para mal, sino de outsiders, gente que está en la carretera o desquiciados, y, que en cualquier caso no son la mayoría porcentual de la sociedad corriente. Antes esto estaba reservado casi exclusivamente a los criminales de las novelas policiacas.
Ergo,,, algo pasa, a la sociedad o a la literatura y el arte en general, puesto que viven de espaldas la una de la otra
Montagut
04/01/2007 - 14:12
¿Conocemos bien en nuestro país la literatura oriental de los siglos XX y XXI, no sólo tiene éxito Mishima? En la actualidad se venden en kioskos, o más bien se está reeditando, una colección de literatura oriental. Personalmente, estoy haciendo valiosísimos descubrimientos, especialmente en literatura china y japonesa.
gracias.
CITA(benevolo @ 24/12/2006 - 01:44) [snapback]4912[/snapback]
Cambiaste el curso de mi vida serena
por la vorágine interna de mis trastornos:
porque me rechazabas, porque dudabas...
Penar así en el desfile de tu riqueza
ahoga mi sentir, hasta no ser más que un adorno
anodino entre tus joyas, tu encanto, tu pureza.
Penar por ti no merece más pena ni más tristeza.
MANUEL CASTELLANOS PLAZA
Gracias por seguir ahi, sigue escribiendo.
Ana
Montagut
06/01/2007 - 14:26
CITA(Montagut @ 03/01/2007 - 19:33) [snapback]6521[/snapback]
Irene Némirovsky.
¿Qué os parece esta escritora, cuyas obras se acaban de traducir por la Editorial Salamandra? En pocos meses se están dando muchas ediciones.
Némirovsky fue una mujer nacida en Kiev en el año 1903 en el seno de una riquísima familia. Al estallar la Revolución huyeron a París donde se establecieron a partir del año 1919. Irene fue una niña mimada por la riqueza y por la educación exquisita que pudo recibir de sus padres. Pero, al parecer, no fue una niña feliz. Se licenció en la Sorbona en el año 1929. Y en ese momento publicó su primera novela, "David Golder". Más famosas ahora son "Suite francesa" o "El baile". Pero la brillantez precoz y su vida se truncaron, como la de su esposo en Auschwitz, en el año 1942. Se da la circunstancia de que su más famosa obra, "Suite francesa", no se publicó en vida de la autora, quedando el manuscrito entre los papeles que conservaron sus hijas. Se publicó en Francia en el año 2004 y fue un "bombazo" editorial. La autora, a pesar de su origen en Ucrania, adoptó la lengua francesa para escribir.
gracias
Recomiendo la lectura de su novela, "David Golder".
gracias
Montagut
07/01/2007 - 14:53
El próximo día 10 de enero hará cincuenta años de la muerte de la poeta chilena Gabriela Mistral.
gracias
abimelek
08/01/2007 - 01:05
CITA(MarcosRKorda @ 29/11/2006 - 13:21) [snapback]1307[/snapback]
No creo que fuese capaz de volver a leer el Ulises por segunda vez, y menos con dos niños pequeños, creo que tendré que esperar a la jubilación, pero sí es un libro que me gusta retomar de cuando en cuando y hojear fragmentariamente. También es cierto que hay un componente esencial que se pierde con esta lectura troceada, los personajes que aparecen y desaparecen (el tipo extraño del Macintosh, el padre de Dedalus, por ejemplo), las referencias que se repiten en uno y otro sitio, las vueltas hacia atrás y hacia delante, las rememoraciones, los puentes por los que pasan uno tras otro los personajes, las constantes respecto al río. Todos estos lugares comunes dan esa impresión de tiempo retorcido, anguloso, caótico que va y viene y se dobla y se desdobla pero con una cierta continuidad que caracterizan al Ulises. Hay otras dos novelas del siglo XX cuya referencia esencial parece ser el tiempo aunque en un sentido muy diferente. En la Montaña Mágica de Thomas Mann, los personajes se dejan envolver por una enfermedad ficticia pero sobre todo por la languidez de un transcurso del tiempo que se alarga, en que cada día se parece al anterior, y las estaciones pasan de una a otra casi sin darse cuenta. Cuando he vuelto a retomarlo me gusta leer las discusiones entre los dos personajes que representan el humanismo y los jesuitas y que terminan batiéndose en duelo, pero esa impresión de confortabilidad del paso del tiempo se quedó en la primera lectura. La otra novela es En Busca del Tiempo Perdido, el niño que se enfrenta a la magdalena es el mismo niño que analiza pormenorizadamente las bajezas de la clase aristócrata. Todo el texto parece dedicado a conservar esa mirada. Bueno. Le doy la enhorabuena, en mi opinión se lee demasiado y se escribe demasiado poco. Es un honor intercambiar opiniones con un escritor.
Hombre, en la Montaña mágica no se trata de ninguna enfermedad imaginaria: era en general tuberculosis. Se trata de varios personajes que forman una pequeña sociedad en un hospital antituberculoso en un tiempo en que difícilmente eso tenía cura. Mann creo lo utiliza como expresión de una soceidad que la 1ª guerra mundial va a hacer desaparecer . Posiblemente alguno de los pacientes padece también sífilis, y puede que algún neurótico, pero es de fijarse cómo entonces se ve bien retratado que la enfermdad es individual y de cada uno, y no un tema de sanidad pública como hoy. Cada sujeto afectado pasa sus miedos solo, o con los amigos o amantes que ha logrado hacer.
R. Mendieta
10/01/2007 - 16:08
CITA(Cronopio77 @ 22/11/2006 - 17:05) [snapback]396[/snapback]
Hola a todos:
Aprovechando este nuevo foro y este nuevo tema, voy a plantear una breve reflexión sobre la que llevo pensando bastante tiempo. Espero que podamos tener un interesante debate a partir de ella.
Durante la primera mitad del siglo XX se produjo una revolución en la forma de escribir novelas. Multitud de autores experimentaron y trataron de proponer nuevos modos de narrar, tratando de construir novelas que fueran más allá del simple relato de una historia. En muchas de las obras más representativas de esta tendencia, el argumento (es decir, lo que pasa) no es, ni mucho menos, lo más importante; su verdadero interés reside en cómo están narradas, es decir, cómo, utilizando el lenguaje literario, el autor consigue transmitir ideas, sentimientos, emociones... Algunos ejemplos significativos son: James Joyce, Samuel Beckett, Virgina Woolf, William Faulkner, Michel Butor, Julio Cortázar...
Hoy en día esta tendencia parece olvidada. La práctica totalidad de los autores bien considerados por la crítica escriben como si esta revolución no hubiera tenido lugar: en sus novelas, lo más importante es el argumento, o, en todo caso, el estilo (es decir, si la prosa es fluida o rica, con independencia de su valor estético o como transmisora de sensaciones).
En mi opinión, esto supone un deprimente paso atrás, quizá provocado por el mercado (los argumentos son más fáciles de vender que los valores estéticos y/o literarios). ¿Qué opináis al respecto?
Un saludo.
Una reflexión al socaire de su post.
En la primera mitad del siglo pasado escribían, en general, hijos de una determinada clase social. Incluso la Rusia soviética se nutrió de ellos, comenzando por el propio Trotski, hijo de modesto o no tan modesto propietario agricultor, sus padres "kulakí".
Sobresalieron más los rebeldes y rupturistas, pero muchos lo hacían muy bien y quedan como referencia. Tras las dos guerras se va produciendo el ascenso al poder de las nuevas ideologías y el papel de los autores pasa a estar supervisado, a mayor o menor distancia, por los nuevos poderes y por una industria editorial cada vez menos artesanal y más empapada de técnicas de marketing de masas y, muy frecuentemente, propiedad de grandes conglomerados mediáticos cercanos y dependientes del poder. Todo ello, creo, debe haber tenido una gran influencia en las producciones literarias en cuanto a temática y contenidos. En gran parte de Europa, parece bastante evidente.
El otro aspecto, más formal y literario de su post, puedo comentarlo sólo desde la perspectiva de lector no experto y sin grandes conocimientos de literatura. Sí se puede percibir que la técnica narrativa evoluciona. A mí me parece que lo hace desde un detallismo relativamente alto hacia formas codificadas a más alto nivel, más sintéticas, porque el lector ya dispone, en general, de un nivel de conocimientos parecido o superior al del escritor sobre el objeto descrito. Hacerlo hoy, con el detalle de Mann o de Borges, resultaría quizás tedioso e innecesario para muchos lectores.
Yo entiendo que el recurso intimista y formal es en cierto modo una forma de ir produciendo y viviendo sin abordar temas políticamente incorrectos que podrían no encajar con las directrices de algunas editoriales muy importantes y con acceso garantizado al best seller periódico vía grandes superficies y cadenas de compras.
También creo que este período se está acabando y que comenzaremos pronto a ver obras que, además de estar bien escritas, de ser agradables y entretenidas, cumplan también la función de la crítica distante y creible de la realidad que los lectores vivimos. Sin duda habrá observado que, en lo referente a temática se produce un fenómeno muy peculiar: Muy pocos de los grandes nombres de la segunda mitad afrontan la crítica frontal del sistema vital que nos rodea. Sí los hubo sin embargo, en todos los campos, en la primera mitad. Algunos incluso llegaron a ser clarividentes y serían más actuales hoy de lo que lo fueron en su tiempo: Conrad, Orwell, Huxley, por ejemplo. No voy a entrar en las razones pero sí creo que el hecho de que la izquierda bienpensante ya no pueda esquivar por más tiempo sus corresponsabilidades, tiene algo que ver en todo ello. Es probable que el muro de Berlín todavía no haya desaparecido de la literatura, porque siguen subsistiendo vacas sagradas conceptuales que los escritores profesionales eluden, por el momento.
Excepciones, que yo conozca, así, a bote pronto, sólo se me ocurren: Un ruso, Kamerer, un americano, Ellis y la novela que le mencioné el otro día "Te llevaré a Arriondas, querida" (olvidé el autor). Los tres abordan de cara una revisión bastante desideologizada y franca de sus realidades respectivas con técnicas narrativas diferentes pero muy ágiles. Ellis, si acaso, es el que menos me gusta como narrador pues tiende a la reiteración excesiva de sus metáforas. Pero a los críticos les encanta.
Bueno, lo veo así pero tampoco soy un experto.
Saludos
zauberberg
16/01/2007 - 21:27
CITA(Cronopio77 @ 22/11/2006 - 17:05) [snapback]396[/snapback]
Hola a todos:
Aprovechando este nuevo foro y este nuevo tema, voy a plantear una breve reflexión sobre la que llevo pensando bastante tiempo. Espero que podamos tener un interesante debate a partir de ella.
Durante la primera mitad del siglo XX se produjo una revolución en la forma de escribir novelas. Multitud de autores experimentaron y trataron de proponer nuevos modos de narrar, tratando de construir novelas que fueran más allá del simple relato de una historia. En muchas de las obras más representativas de esta tendencia, el argumento (es decir, lo que pasa) no es, ni mucho menos, lo más importante; su verdadero interés reside en cómo están narradas, es decir, cómo, utilizando el lenguaje literario, el autor consigue transmitir ideas, sentimientos, emociones... Algunos ejemplos significativos son: James Joyce, Samuel Beckett, Virgina Woolf, William Faulkner, Michel Butor, Julio Cortázar...
Hoy en día esta tendencia parece olvidada. La práctica totalidad de los autores bien considerados por la crítica escriben como si esta revolución no hubiera tenido lugar: en sus novelas, lo más importante es el argumento, o, en todo caso, el estilo (es decir, si la prosa es fluida o rica, con independencia de su valor estético o como transmisora de sensaciones).
En mi opinión, esto supone un deprimente paso atrás, quizá provocado por el mercado (los argumentos son más fáciles de vender que los valores estéticos y/o literarios). ¿Qué opináis al respecto?
Un saludo.
Hombre la verdad es que parte de razón si que llevas. A veces se dan situaciones bastante insólitas y francamente absurdas. Uno no espera que salga un libro trabajado y elaborado como la Montaña mágica cada año. Y la verdad lo veo bastante difícil ya que en el negocio en que se está convirtiendo la literatura, estarse 13 años en sacar un libro no sale muy rentable que se diga. Pero de ahi a observar atónito como un libro tan mediocre como el código da vinci se lo lee hasta el perro del vecino, va un trecho.
Madre mía si hay gente que no save quien es Tolstoi y se ha leido la bibliografía entera de Dan Brown.
Que conste que no tengo nada en contra de el Best-Seller, pero la verdad es que en la era de la información cada día se lee menos y lo poco que se lee deja mucho que desear. A la gente no le gusta lo complicado y las digresiones literarias de épocas que no conocen los cansan bastante.
Pero por otra parte creo que es pronto para hacer un análisis de este tipo. El tiempo dirá si se han extinguido los grandes autores literarios. Por mi parte, de momento, me vastan con muchos de los de antes que todavía me faltan por conocer.
R. Mendieta
17/01/2007 - 18:41
En esto de los libros pasa como con el teatro, que siempre estamos llorando pero hay más teatros y se publica más que en cualquier otro momento de la historia. Sólo en España unos 70,000 libros al año. Como en la prensa. Una semana de columnistas encierra probablemente tanta o más calidad de la que podemos ver en la historia de la literatura de los libros de nuestros hijos o nietos
Con tanto volumen creo que la dificultad consiste en poder discriminar y, muy especialmente, discriminar entre las recomendaciones de los grandes grupos mediáticos todos ellos dueños de numerosas editoriales y proveedores de empleo a muchos profesionales de la literatura.
Pero para responder a la pregunta concreta a mí me han gustado mucho los siguientes:
1. "Tríptico de La Granja". de Fernandez Cocero (prosa)
2. "Te llevaré a Arriondas, querida". de R. Estévez (novela actual)
Ambos para más de una lectura y logicamente fuera del circuito de las grandes editoriales.
En literatura extranjera creo que Rusia y Estados Unidos siguen siendo fuente de muy buena literatura que, además de serlo, es reflejo crítico y no partidista de nuestras sociedades. En algún post creo haber citado a Kaminer (Música militar), Solzhenitsyn (toda su obra es historia viva sin rencor, por mucho que la socialdemocracia quiera taparlo), y Ellis (American Psycho).
En resumen creo que habrá que intensificar la búsqueda en los bordes independientes y críticos con el sistema (como siempre en literatura duradera) y usar los best sellers para pasar el rato, que para eso son.
Saludos
Montagut
22/01/2007 - 19:52
De fácil lectura pero muy ilustrativo de las relaciones entre la cúpula militar y Hitler, especialmente en el último año de la guerra, recomiendo el libro que acaba de aparecer de un anciano oficial del estado mayor de la época, y luego militar destacado en la Alemania democrática y en la OTAN, Bernard Freytag Von Loringhoven. Se trata de la transcripción nueva y con la ayuda del periodista francés, FranÇois d' AlaÇon, de los cuadernos que escribió en prisión.
El título: "En el búnker con Hitler", Barcelona, Crítica (Tiempo de Historia), 2007.
andrés
23/01/2007 - 22:50
Fallece el escritor polaco Ryszard Kapuscinski
El autor recibió el premio Príncipe de Asturias de la Comunicación en 2003 .
EFE - Varsovia - 23/01/2007.
El destacado escritor y reportero polaco Ryszard Kapuscinski ha fallecido hoy en Varsovia, a los 75 años de edad. El escritor, que sufría de una grave enfermedad, fue sometido a una complicada operación el pasado sábado.
Los escritores buenos nunca mueren. Sus obras perduran. Siempre se pueden recordar. Hay párrafos que deberían estar escritos con letras de oro. Algunos los han dejado para la eternidad. Siempre se hablará de Miguel de Cervantes Saavedra, por poner un ejemplo cerecano a los españoles.
Cañabate
25/01/2007 - 13:57
CITA(zauberberg @ 16/01/2007 - 21:27) [snapback]8713[/snapback]
Hombre la verdad es que parte de razón si que llevas. A veces se dan situaciones bastante insólitas y francamente absurdas. Uno no espera que salga un libro trabajado y elaborado como la Montaña mágica cada año. Y la verdad lo veo bastante difícil ya que en el negocio en que se está convirtiendo la literatura, estarse 13 años en sacar un libro no sale muy rentable que se diga. Pero de ahi a observar atónito como un libro tan mediocre como el código da vinci se lo lee hasta el perro del vecino, va un trecho.
Madre mía si hay gente que no save quien es Tolstoi y se ha leido la bibliografía entera de Dan Brown.
Que conste que no tengo nada en contra de el Best-Seller, pero la verdad es que en la era de la información cada día se lee menos y lo poco que se lee deja mucho que desear. A la gente no le gusta lo complicado y las digresiones literarias de épocas que no conocen los cansan bastante.
Pero por otra parte creo que es pronto para hacer un análisis de este tipo. El tiempo dirá si se han extinguido los grandes autores literarios. Por mi parte, de momento, me vastan con muchos de los de antes que todavía me faltan por conocer.
Hola, discrepo contigo por varias razones. Redactar una página que enganche es difícil; diez, complicado; cien, un esfuerzo titánico. Dan Brown ha enganchado a millones de personas con un libro de muchísimas páginas, que a buen seguro le ha costado mucho esfuerzo. Te guste o no, hay que respetarlo y reconocerle el mérito.En la Literatura, creo, no hay que ser integrista. A mi me gusta Cortázar y Borges, por ejemplo, y me divirtió El Código da Vinci. ¿Y por qué no?Estoy contigo, sin embargo, en que el tiempo dirá si existen o no grandes autores literarios.
andrés
26/01/2007 - 13:38
La Fiscalía pide una multa de 21.600 euros para Pepe Rubianes por "ultraje a España"..
El actor dijo que "se metan a España ya por el puto culo" en una entrevista en TV3 el pasado enero.
AGENCIAS - Barcelona - 26/01/2007.
La Fiscalía de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) ha acusado al actor Pepe Rubianes de un delito de "ultraje a España" y solicita una multa de 21.600 euros por unas declaraciones sobre la unidad del país que realizó en enero pasado en la televisión pública catalana TV3. "Que se metan a España ya por el puto culo a ver si les explota dentro y les quedan los huevos colgando del campanario", dijo.
Sin embargo, la Fiscalía ha propuesto el archivo de la causa contra el presentador del espacio, Albert Om. En su escrito de calificación, el fiscal considera que Rubianes incurrió en un delito de ultrajes, al referirse con términos escatológicos a la unidad de España en una entrevista en el programa de TV3 El Club que se emitió el 20 de enero de 2006.
El juzgado de instrucción número 5 de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) abrió diligencias contra Rubianes y Om por dicha entrevista, a raíz de la querella que presentó el 31 de enero del año pasado la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES).
La educación no es algo que pueda comprarse. Se adquiere desde pequeño o no. Si no se adquiere, le acompaña a uno allá donde va.
Cronopio77
26/01/2007 - 16:57
CITA(Cañabate @ 25/01/2007 - 13:57) [snapback]10611[/snapback]
Hola, discrepo contigo por varias razones. Redactar una página que enganche es difícil; diez, complicado; cien, un esfuerzo titánico. Dan Brown ha enganchado a millones de personas con un libro de muchísimas páginas, que a buen seguro le ha costado mucho esfuerzo. Te guste o no, hay que respetarlo y reconocerle el mérito.
En la Literatura, creo, no hay que ser integrista. A mi me gusta Cortázar y Borges, por ejemplo, y me divirtió El Código da Vinci. ¿Y por qué no?
Estoy contigo, sin embargo, en que el tiempo dirá si existen o no grandes autores literarios.
Hola:
Te voy a comentar por qué no tengo en gran estima las obras del estilo de "El Código da Vinci"
. Antes, sin embargo, creo necesario acotar los siguientes términos: a) mi comentario no pretende sentar cátedra: se trata de una simple opinión personal; b) no he leído "El Código da Vinci", pero sí otras novelas similares de gran éxito; c) no creo, ni por asomo, que escribir un best-seller millonario sea fácil (lo cual es obvio por reducción al absurdo: si fuera tan fácil, todo el mundo escribiría best-sellers para llenarse los bolsillos).
La principal característica de los best-sellers es que todos ellos atraen al lector a base de narrar sucesos estándar cuya efectividad está bien establecida (un crimen, un misterio, una injusticia...). En casi cualquier circunstancia, el ser humano siente un gran interés por saber qué es lo que motiva y cómo se desarrollan tales sucesos, con independencia de que sean reales o ficticios. Como ejemplo de esta gran atracción basta con comprobar qué sucede cuando una persona presencia, casualmente, un programa o una serie de televisión en los que se muestra uno de estos acontecimientos estándar; lo normal es que vuelva la cabeza y se quede mirando el televisor para saber algo más sobre lo que se está contando.
Un escritor hábil en el manejo de esta técnica atrapa al lector porque éste siempre desea saber qué pasa a continuación; una frase que considero muy apropiada para definir el tipo de lectura característica de estos libros es: "cada página se lee para saber qué pasa en la siguiente". En mi opinión, esto tiene dos consecuencias muy importantes: a) en la mayoría de los casos, el final resulta decepcionante, pues, al llegar a él, el lector pierde bruscamente lo que le motivaba a continuar la lectura: averiguar más cosas sobre el misterio; y b) en general, una segunda lectura resulta muchísimo menos satisfactoria que la primera, pues el lector ya sabe lo que va a ocurrir y, por lo tanto, no se siente incitado a seguir averiguándolo. Me gusta definir la lectura característica de estas novelas de la siguiente forma: "cada página se lee por sí misma, para disfrutar de ella".
Otro tipo de novelas, las que yo considero verdaderamente importantes, no se basan en ninguna de estas técnicas para atraer la atención del lector. En ellas, el objetivo del escritor es hacer partícipe al lector de una realidad ficticia de cualquier índole (puede ser una historia, una idea filosófica expresada a través de una narración...). El modo en que lo consigue suele ser original y no válido como "receta", pues él "cómo" suele depender del "qué". En contraposición a lo que caracteriza los best-sellers, en estos casos ocurre que: a) el punto final pone término a la novela, pero no a la influencia de ésta sobre el lector: cuando la novela es realmente buena, deja en la mente del lector muchos detalles de los que se acuerda durante largo tiempo; y b) posteriores lecturas no sólo son posibles, sino recomendables, pues en cada una de ellas se suelen descubrir muchos aspectos que pasaron desapercibidos en las lecturas anteriores.
Como ejemplos de lo que acabo de comentar, citaré dos novelas que considero representativas de uno y otro caso.
Cuando leí "La Tabla de Flandes", de Arturo Pérez-Reverte, me sentí rápidamente atraído por lo que sucedía y terminé el libro en muy poco tiempo. Sin embargo, apenas unos pocos días después de haberlo terminado lo había olvidado por completo, y nunca he sentido la tentación de volver a leerlo de nuevo.
El argumento de "Los premios", de Julio Cortázar, podría tener puntos en común con un best-seller: la acción transcurre en un crucero cuya tripulación se comporta de forma misteriosa, lo que incita a un grupo de pasajeros a tratar de resolver el misterio. Leí por primera vez esta novela hace poco más de diez años, cuando era muy joven. Recuerdo que, al principio, me atrajo lo que sucedía en el barco. Sin embargo, poco después me olvidé de ello y mi interés se centró en los personajes: en cómo son, en lo que piensan, en cómo reaccionan... He vuelto a leerla otras dos o tres veces. En cada una de estas ocasiones sabía perfectamente qué era lo que iba a suceder a continuación: si tal o cual pasajero lograría su objetivo o si el marinero al que se enfrentaba saldría victorioso...; pero no por ello disfruté menos que durante la primera lectura. Creo, por el contrario, que con cada lectura he disfrutado más que con la anterior porque que el autor, Julio Cortázar, consigue de forma casi mágica hacer presentes en mi cabeza las formas de ser, los conflictos, las preocupaciones, los deseos de cada uno de los personajes.
"La Tabla de Flandes" me atrapó, pero lo hizo de forma muy superficial: en cuanto cerré el libro, su influencia se desvaneció como si jamás hubiera existido. "Los premios", por el contrario, caló muy hondo en mi cabeza; por esa razón recuerdo muchos de sus detalles y de las sensaciones que me indujeron, y por esa razón puedo seguir leyéndola una y otra vez. "La Tabla de Flandes" es un mero entretenimiento; "Los Premios", una gran novela.