Elpais.com
06/05/2007 - 10:29
Debate propiciado entre las columnas
'Ciudadanía antes que teocracia', de Abdennur Prado, presidente de Junta Islámica Catalana y autor de 'El islam en democracia', y
'La lógica de la tolerancia', de Lars Gustafsson, poeta y novelista sueco.
R. Mendieta
06/05/2007 - 11:33
CITA(moderador @ 06/05/2007 - 10:29) [snapback]41705[/snapback]
Debate propiciado entre las columnas
'Ciudadanía antes que teocracia', de Abdennur Prado, presidente de Junta Islámica Catalana y autor de 'El islam en democracia', y
'La lógica de la tolerancia', de Lars Gustafsson, poeta y novelista sueco.
He leído el artículo del Sr. Prado y me ha parecido muy bizantino. Me explico.
Todos los musulmanes que conozco, unos seis o siete, son muy religiosos. Uno de ellos, cirujano que lleva entre Inglaterra y España casi cuarenta años, es también una persona muy culta aunque no ha perdido el ramalazo de incomprensión instintiva ante muchas cosas nuestras. Creo que, en el fondo, las desprecia al compararlas con sus códigos de conducta.
Estábamos cenando en Granada no hace mucho y hablábamos del tema. El hombre me explicaba que mientras pensemos que El Corán es un libro religioso no entenderíamos nada desde nuestra perspectiva.
Insistía una y otra vez en que el libro es fundamentalmente un Código Civil que impregna todos los aspectos de la vida de un creyente, también el religioso. Desde esa óptica, desvincular política, conducta pública y privada, de los preceptos puramente religiosos (de relación personal con Dios) es totalmente imposible.
Luego he leído a Ziaurdin Sardar, un filósofo musulmán de origen paquistaní y criado académicamente en Inglaterra. Un hombre de una cultura enciclopédica, asesor de muchos gobiernos islámicos como Arabia Saudí o Indonesia, casi sin equivalente entre la intelectualidad española ectual. Al menos de la que conozco.
Pues viene a decir lo mismo que mi amigo médico. Y además da datos concretos.
Por ejemplo: El actual Corán se escribió cuarenta años después de la muerte de Mahoma por orden de un Califa que mandó destruir el resto de los pocos escritos que había al ser la mayor parte tradición oral. Naturalmente el resultado fue su obra jurídica para gobernar.
Si además revisamos los profundos vínculos entre las biblias zelotes, los escritos de la comunidad cerrada de Qumran y la emergencia del Corán veremos la lógica de lo que dicen.
Dicho lo anterior, me merece escasísima credibilidad el Sr. Prado. La credibilidad que puede tener un converso (de una religión de raíces judaicas a otra con idénticas raíces) en el siglo XXI.
Se pasa la vida hablando de la necesidad de "comprender" al Islam política y socialmente y todavía tenemos que ver el primer ejercicio de explicación de los motivos puramente religiosos de tal conversión. Una mínima aportación. Un algo teológico. Nada de nada. Sólo los consabidos argumentos de por qué hemos de ser tolerantes y comprensivos con ellos mientras se encuentren en situación de teórica inferioridad numérica o de otro tipo.
Así que lo que pienso está claro: El Sr. Prado es un listo y un cuentista que se ha buscado un chollete para medrar al socaire de la rama musulmana del PSOE y de la emigración.
PD. Sobre el artículo de Lars Gustafsson estoy bastante de acuerdo. "La intolerancia de la intolerancia produce tolerancia", "La tolerancia de la intolerancia produce más intolerancia".
adeleon
06/05/2007 - 13:30
La religión es dogma y fe, y su estrategia se basa en confirmar como sea las creencias que proclama.
La ciencia por el contrario es observación e hipótesis y su estrategia consiste en poner a prueba e intentar comprobar la falsedad de sus propias propuestas con el fin de abandonar caminos erroneos y estériles.
La humildad, esa virtud monopolizada por las religiones, es sin embargo mas propia de la ciencia en la que el "solo se que no se nada" se hace método.
A partir de ahí, el dialogo entre ciencia y religión se convierte un dialogo imposible, puesto que se parte de premisas antagónicas.
Por supuesto, hablo de ciencia, no de tecnología.
maguma
06/05/2007 - 22:20
El ser humano ha inventado el concepto de dios como respuesta a sus miedos ancestrales. Hasta que no se manifieste en cualquiera de sus cientos de versiones (o en una nueva) hay que prescindir de él-ellos igual que de las demás supersticiones. Y por supuesto el estado, el primero.
Nynaeve
06/05/2007 - 22:29
CITA(maguma @ 06/05/2007 - 22:20) [snapback]41890[/snapback]
El ser humano ha inventado el concepto de dios como respuesta a sus miedos ancestrales. Hasta que no se manifieste en cualquiera de sus cientos de versiones (o en una nueva) hay que prescindir de él-ellos igual que de las demás supersticiones. Y por supuesto el estado, el primero.
Hay veces que el estado quiere, pero la iglesia no se deja (el poder ecónomico es lo que tiene).
En cuanto al ser humano. Hay muchos de ellos que no están preparados para andar por el mundo siendo responsables por completo de ellos mismos. Aunque cada vez hay más, creo que tardará mucho tiempo si no es nunca.
En cuanto al Coran, estoy de acuerdo lo que dice el Sr. Mendienta de lo que le dijeron que era un código de conducta, el problema es que se nieguen a revisarlo. Hay que avanzar. Uno no se puede quedar en el medievo, por muy fructífero que fuera para ellos esa época.
Un saludo
Lenchoelflaco
07/05/2007 - 16:46
La confusión de la Iglesia y el Estado es un peligro y lo ha sido siempre. Las estructuras de las iglesias, al menos las oficiales, es antidemocrática y discriminatoria. Sus dogmas se postulan los únicos verdaderos y excluyentes. Deben tener ámbitos separados; ya lo dijo Jesucristo, aunque la Iglesia se resiste a ello: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Un antiguo amigo, que se empecinó en hacerme del Opus (¡a mí!) cuando le comentaba el papel de la Iglesia con los dictadores Franco y Pinochet me contestó: lo importante es que el Estado garantice el orden (claro no me especificó cuál). Eso explica las recomendaciones del Arzobispo de Pamplona de votar a partidos de extrema derecha, anclados en el franquismo, que hizo del régimen una simbiosis de poder militar y religioso. La Ley de Asociaciones exige que tengan una estructura y funcionamiento democráticos. Desconozco el Islam, pero el Ayatola Jomeini, que derrocó al Sha de Persia (un pelele autócrata en manos de USA) hizo retroceder al Islam a la Edad Media o mejor, a tiempos de Constantino.
Lo ideal es un Estado laico que respete la libertad de cultos, que deben respetar las normas democráticas aprobadas en Constituciones y Parlamentos.
Cruela de Vil
25/05/2007 - 03:26
La paradoja de ese Dios imaginario, esquizofrénico, que no se reconoce, incluso se contradice, ante lo dicho para cada dogma de fe, es del que se pretende sacar 'verdades atemporales' de textos escritos a principios del medievo, en la cultura árabe para que gobierne sobre musulmanes y no musulmanes.
Muchos defensores de esa ley divina que se ha quedado viviendo de glorias pasadas mientras uno se pregunta qué es lo que paso para que se hayan quedado a la cola del desarrollo social, económico, en todas las sociedades donde se aplica.
Tal como dijo el parlamentario británico laborista, Shahid Malik, si mis paisanos musulmanes quieren la sharia mejor se mudan a Arabia Saudi.
Es más la ley islámica, las fuentes en las que se sustentan, el Corán y las tradiciones del profeta, no se ajustan a un estado de democrático de derecho y respetuoso con los derechos humanos, precisamente porque se basan en fuentes escritas para una sociedad y una cultura en un momento determinado, la Arabia del siglo VIII Aún más paradójico es que se ignore deliberadamente el papel de destacados intelectuales musulmanes perseguidos, amenazados, encarcelados, cuya aproximación y posturas hacia los gravísimos problemas que sufre el mundo islámico, son intelegentes, mesuradas y sobre todo se muestran incondicionales ante posturas defensoras de la libertad y los derechos humanos en sus países de procedencia, Irsha Manji, Nisha Sharma, Ibn Warraq, la premio nobel de la paz, Shirin Ebadi.
Si Salman Rushdie, amenazado en los ochentas por su famosa novela 'Versos satánicos' inspirados en la primera biografía de Mahoma por el régimen de los Ayatolás, la afgana Meena Rawa, fue asesinada por integristas.Una larga lista de amenazas a intelectuales que se atreven a disentir, los miles de presos de conciencia, las ejecuciones públicas, la falta de libertad individual, la vergonzante situación de la mujer, las tasas de analfabetismo, el nulo desarrollo económico, tecnológico, y sobre todo, los indices de pobreza, la represión ejercida evita un debate necesario, mientras se mira a glorias pasadas.
La 'indulgencia' de los que evitan hablar de la crudeza de esa realidad es simplemente incomprensible, o tal vez no tanta, si se tiene en cuenta el desarrollo de sus intervenciones.
En fin, no se trata de 'si', sino 'cuando' afrontar esa realidad que muchos intentan ningunear.
abinet
25/05/2007 - 19:30
De una lectura rigurosa, de cualquier texto sagrado, de cualquier religión monoteísta, se podrían decir las mismas cosas. Los Dioses, incluso los paganos, suelen ser muy crueles y vengativos con sus enemigos y siempre han exigido sacrificios humanos para perpetuar su divinidad.
Lo que hay que hacer es, separar muy claramente las creencias religiosas del funcionamiento de la sociedad y de sus instituciones, que deben ser laicas por encima de cualquier credo o religión. Si peligrosos son los integristas islámicos, tanto o más lo son los fundamentalistas cristianos, abanderados por el presidente norteamericano y su "eje del mal", estos aún tienen más delito, pues están sustentados por ciudadanos libres, que los eligen democráticamente para que los representen en el mundo, son sus líderes elegidos por el pueblo.
No sé, si con Al Gore, hubiese sido distinto, al menos los ciudadanos de los Estados Unidos tuvieron la oportunidad de elegir, otros no disponen de esta libertad de sufragio. No creo que los problemas se solucionen cambiando a Alá por Yavhe o por el Espíritu Santo. Normalmente el argumento religioso envuelve problemas más complejos de desigualdad y opresión, que en muchos de los casos, están provocados por los mismos países que se dicen democráticos y defensores de la libertad, pero dentro de sus fronteras, porque fuera de ellas parece que Dios les da licencia para cometer todo tipo de atropello, con justificaciones pueriles, aceptadas tácitamente por todos, contra las personas, las libertades y derechos de otros individuos, que tal vez alaben a otros dioses pero que pertenecen al mismo genero humano que nosotros y me atrevería a decir que incluso a la misma civilización, pues me parece que la tecnología que usan los terroristas, para cometer sus crímenes, está desarrollada en nuestros estupendos países democráticos y, que casualidad, es una tecnología muy similar a la que utilizamos para hacerles comprender quién está en posesión de la verdad.
Cruela de Vil
30/05/2007 - 10:44
El
muftí de Tiro el jeque Ali Al-Amin, decía en una entrevista de televisión el pasado abril, "La norma de la jurisprudencia (islámica) es un fuente religiosa de autoridad. Esta es una guía de la autoridad religiosa similar a la del vaticano,. Esta fuente de autoridad no es política sino cultural-religiosa, propuestas para clarificar conceptos y temas (religiosos). No tiene autoridad política
Luego la jurisprudencia islámica, de hecho es entendida también como puede ser entendidas las las espístolas o cartas pastorales, recomendaciones a la umma, como a los feligreses de una iglesia, sin ninguna trascendencia política. a todos los pertenecientes de la fe cristiana, como a los de la fe islámica, o de cualquier otra confesión.
En todo caso, Dios, Alá, Yavé, la Virgen María, los santos inocentes, cuanto más lejos del debate político mejor. Ante la disparidad de nombres que presenta, a Dios mejor se le mete en el psiquiátrico antes que el el debate político. Está verdaderamente mal, pobrecito sufre de 'personalidad multiple', de ataques ezquizoides y no sabe quién es, ni qué es lo que dice ni a quien y por qué l, viendo las contradicciones evidentes entre las 'religiones' que dicen adorarlo.
Mejor saber con conocimiento de causa y reflexionar sobre el desarrollo social, ecónomico, del bienestar social y por qué, en los países que apostaron por el
laicismo, se disfruta de una mayor calidad de vida y mayores libertades, que los que se proclaman confesionales, o teocráticos. No hay nada más que ver los países de los dos lados de la cuenta Mediterránea para darse cuenta de que se han creado barreras sociales a través de la religión que han impedido el desarrollo en todos los aspectos tanto intelectual, económico y social.
"Más de lo mismo", un forero, en otro hilo, hizo una reflexión que me gustaría compartir porque creo que va núcleo del problema.
Será porque vivimos en un mundo que dista mucho de ser ideal. Yo suelo decir a mis amigos que Europa es "el menos malo de los mundos existentes" con lo cual estoy dejando claras dos cosas:
1) Que no es el MEJOR
2) Que solo establezco una comparación con lo existente, y no con lo imaginado o deseado.
abinet
30/05/2007 - 21:03
El señor M.A.M. Malavia me reprendía en una ocasión diciéndome que, España no es un país laico sino aconfesional, porque, decía él, en ese caso estarían prohibidas las procesiones, tiene Malavia parte de razón, aunque no fuese su intención garantizar la libertad de culto de nuestra sociedad, si no impedir que los sábados de semana santa dejasen de ser santos.
El estado y sus instituciones, sin embargo, deberian ser laicos y las únicas procesiones que tendríamos que ver en ellas serían la de los aconfesionales en su ir y venir por los pasillos del parlamento. Aunque son términos, para mi equivalentes, me viene bien el matiz para argumentar el hecho de que, a pesar de nuestra pretendida laicidad y/o aconfesionalidad del estado español y sus instituciones (aún no hemos sacado a Dios de la enseñanza y los profesores, de la asignatura de religión los quita y los pone el obispo según criterios muy cuestionables, sin embargo sus salarios los paga el estado. A ver cuando metemos a Dios en la iglesia y a ser posible que no salga de allí), sus miembros no tienen por que renunciar a algo que les ofrezca una solución aceptable a sus tribulaciones como seres humano conscientes de su destino fatal, algo o alguien que les aprovisione de un “mas allá” terapéutico y preventivo, mientras les llega la muerte, una espiritualidad que les sirva de conjuro frente al pánico de la muerte, incluso el ateísmo es de algún modo una profesión de fe, una tabla donde agarrarse en el naufragio que es nuestra existencia, por otro lado, no creer en nada es humanamente imposible.
La laicidad parece haber demostrado su eficacia aséptica, conveniente para un mejor funcionamiento de nuestra sociedad (la democracia la mejor de las religiones y los derechos del hombre el evangelio laico), aunque no podamos inmunizar a sus miembros contra lo espiritual, que sería como tratar de extirpar el alma humana, individual y colectiva. La tradición cristiana de Europa, es un asunto por el que muchos están luchado para que se incluya en la futura constitución y no renuncian a convencernos de que efectivamente el Dios verdadero es sin duda cristiano y que toda nuestra cultura, está impregnada de cristiandad. Todos hacemos chistes fáciles del Papa (es como lo de Azanar que nos lo pone a güevo), pero recuerdo su elección rodeada de gran aparato mediático y seguimiento feligrés, catarsis que me recuerda mucho a la que se produce en La Meca anualmente. Luego, el Papa del Vaticano, está un día si y otro también advirtiendo, a sus fieles y a los que no lo son, de que no se pueden usar métodos anticonceptivos ni para prevenir el sida y que Dios toma nota de todo ello para el día del juicio final.
Los muftis también dicen cosas igual de ridículas; el gran mufti de Egipto dijo hace poco que, recoser el virgo antes del matrimonio es islámicamente correcto. Yo nunca he entendido que hacen gente tan beata metida en la entrepierna de los demás. Quiero decir que aunque a muchos nos produzca cierto escándalo, hay mucha gente que les escucha atentamente, con devoción y no solo esto, gobiernos de países islámicos necesitan bautizar sus políticas con la fatua, de algún reconocido mufti, para que estas tengan el beneplácito del pueblo y gozar así de mayor legitimidad, viéndose obligados a aceptar el chantaje religioso. No es pues tan fácil quitarse a Dios del medio y recluirlo en las mezquitas, iglesias o sinagogas, a la hora de hacer política. Pero tampoco en otros ámbitos de la vida y en otras religiones, ya hemos puesto algún ejemplo del asunto de la sexualidad, aunque a ustedes se les ocurrirán seguro muchos más, también en lo gastronómico; el cerdo, para unos, no comer carne no se que día, para otros y para los judíos, bueno estos tienen unas prohibiciones sobre esto que relato de corrido; Behemá temeá / Of tamé / Nevelá / Trefá / Sheretz / Dag tamé / Dam / Jelev / Guid nanashé / Ever min hajai / Orlá / Jadash / Iain nesej / esto mas las combinaciones prohibidas: Basar bejalav / Kilaim / y los prohibidos por los sabios: Basar bejalav / Guid nanashé / Guevinat akumn / Bishul akum / Pat akum / Stam ieinam / Sakaná. Que versan sobre alimentos concretos y sus mezclas, poco futuro para los chef de salon, otro apartado no mezclar lino y algodón en la misma prenda, que ha llevado a la multinacional Zara a tener que disculparse de semejante sacrilegio.
En Europa nos ha constado siglos y muchas guerras domesticar a nuestro Dios y hacerle que envainase la espada. Después de nuestros reyes, otros se apoderaron del discurso, vinieron dictadores y holocaustos, guerras y dolor, mucha sangre por medio, a pesar de ello, la lección perece que nunca la aprendemos y sustituimos unos Dioses por otros acaso peores. Ahora las siete trompetas resuenen en Jerusalén y sus ecos llegan a los oídos de todos los fieles del otro lado del Atlántico, convertidos en cantos apocalípticos. Los mujaidines se preparan para el sacrificio.
VICEN RICO
15/06/2007 - 11:08
Ninguna. Las religiones están utilizadas como útil instrumento en aupar todo lo contrario en las labores democráticas, al ser estas de terribles consecuencias para el milinario orden establecido en los lugares de clima calentito
Canastos
15/06/2007 - 20:28
La moral, como ley
Este creo que es el principal escollo al multiculturalismo o la convivencia pacífica entre culturas.
Hace algunos años había una inseguridad moral.
¿Esto está bien o mal?
¿Será puro o impuro?
¿Será pecado?
Todavía mucha gente no tiene criterio propio y necesíta una guia espiritual.
El islam soluciona eso con la ley.
Menos problemas
El estado laico también cuida a sus ciudadanos, para que coman alimentos puros, no se droguen,...etc
domingoferreiro
17/06/2007 - 11:07
Sin duda la razón teológica debe someterse a la razón democrática. No puede ser de otro modo ya que la pluralidad de religiones hace que en este ámbito no quepa sino la decisión de fe de la persona que es privada y no puede aspirar a ser fundamento para las decisiones publicas, excepto que se quiera volver a las guerras de religión. Esto no se puede hacerse sin tensiones pues los monoteismos y en especial el islam, son pensamientos fuertes que chirrían con esa especie de pensamiento de la duda y el consenso en que se basa la democracia. Además es necesario que las religiones acepten un mínimo de exigencias éticas que la democracia lleva incorporadas consigo y sin las cuales no sería posible la convivencia. Lo tiene más dificil el islam que el cristianismo, éste ya ha "soportado" mucha filosofía en su historia, el Islam está virgen.
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