Los impuestos de los deportistas
Ya tenemos -otra- polémica, de pan y circo, evidentemente.
El actual gobierno del Reino de España ha lanzado un globo sonda: piensa –dice- subir el porcentaje de los impuestos que pagan los jugadores de fútbol (perdón, los deportistas de élite extranjeros) que practican su deporte en el Reino.
La Liga de Fútbol Profesional, afirma que si esto se perpetra harán una huelga. ¡Una huelga de ricos! Nos quitarán el pan y el circo de la boca!
I lo argumenten afirmando que estos señores crean riqueza, que suben el PIB. Y bla bla bla.
Yo me pregunto si es que los agricultores, los que sí que nos proporcionan le pan, no crean riqueza. Y, con ellos, los otros trabajadores que, cada día, tienen que abrir su chiringuito, y tratar de mirar en el horizonte gris una brizna verde.
El personal recordará que cuando la Sra. Arantxa Sánchez ganó el Roland Garros, allá por los ochenta y tantos, ya se habló de dónde pagaba sus impuestos. Y, ¿dónde los pagan los deportistas de élite que han llegado dónde están gracias al panadero, al agricultor, a los maestros, a los médicos... que le han permitido tener lo básico para poder empezar a subir por la escalera del éxito? ¿Dónde pagan los impuestos los Il•lmos Sr. Alonso, Pedrosa, Raúl... y tutti quanti? Y ¿dónde lo hacen lso deportistas foráneos que juegan en la liga española?
No entraré ahora a reflexionar sobre el beneficio que nos aportan al PIB. No tengo los datos suficientes para hablar; pero lo que sí que considero que es demencial es que un señor de éstos, foráneo, o paisano, que gana en un año lo que un trabajado corriente no ganará en su vida laboral, pague menos impuestos que éste.
Por otra parte, si los clubes de fútbol son sociedades anónimas deportivas -es decir, empresas privadas- el capital público, el gestionado por los gobernantes políticos, tenga que ir a salvarlos, a taparles los agujeros económicos, como es el caso del Valencia CF (SAE).
Esto por qué, ¿para garantizar el pan y circo? Para esto ya tenemos los panaderos, que sí que pagan impuestos, y las compañías circenses, que también lo hacen.
Y –dejemos la polémica creada ad hoc- ¿Dónde pagan, si pagan (Correa & CIA), los impuestos las grandes fortunas. ¿Qué paga Juan Carlos I (barra) & CIA, y dónde? ¿O es como la reina de Inglaterra que hasta hace poco no pagaba un duro?
Y, mientras, la crisis continúa…
Salvador Pallarès-Garí, Oliva
