CITA(R. Mendieta @ 06/11/2009 - 09:21)

¿Dónde fueron los derechos civiles?
¿Dónde la capacidad de elección de la ciudadanía?
Ya comenzamos a estar de acuerdo, Juan.
El Laicismo no es neutro, es una doctrina y como tal es análogo a una religión es decir, susceptible de impulsos totalitarios como acabamos de ver en Estrasburgo. Ahora resulta que la libertad religiosa consiste en prohibir a la mayoría el uso de símbolos. ¿Nos tienen por imbéciles? ¿Hasta cuando hemos de pagar a estas mentalidades totalitarias?
Esto es una lucha justa.
Motiva. He visto las iglesias llenarse de jóvenes desde que comenzó a notarse esta agresión en España.
Como dice el País de hoy, este asunto nos viene viejo en la España de Zapatero porque ya lo hemos vivido y ya sabemos que lo que se pretende es anular la voluntad de los ciudadanos y someterlas a unas minorías profundamente ideologizadas y destructivas. Un batasuno en Valladolid y una intolerante en Italia.
A lo mejor esta Europa ya es lo que parece: El cementerio de una cultura sodomizada por los herederos de Sade.
Esto es una buena noticia porque ilustra perfectamente la necesidad de confrontar cada pequeño esfuerzo de esta secta por dinamitar las libertades ciudadanas a base de imponer su caca de cosmología que ya sabemos lo que da de si.
Para el laicismo el ser humano es un contribuyente sometido al estado en cada nimio detalle de su vida, sin la menor capacidad de decisión y destinado a ser reducido a ceniza en las Incineradoras municipales. Un pedazo de carne. Carnaza.
Y siempre es mucho mejor mirar las cosas de frente.
Sin engaños.
Porque engañar es Ocultar que miles de personas en un colegio de Vallkadolid se ven pisoteadas en su derecho y en su decisión democrática por un Batasuno que, manda cojones, quería que su niña participase en el Belén.
Estas agresiones son las que comienzan a despertar las conciencias y a esparcir indignación a raudales.
Caminantes somos.
Solución: Cheque escolar y libertad de elección de Colegio.
Estamos de acuerdo en bien poca cosa, que el laicismo es una construcción humana, y tiene una base ideológica.
La degeneración en intolerancia religiosa no es propia del laicismo, que por definición no es enemigo de ninguna religión, ni del hecho religioso en sí mismo.
El fallo del tribunal de Estrasburgo no prohíbe el uso de símbolos religiosos, tan sólo lo limita. Esta es una diferencia muy importante, que muchos ignoran por motivos estratégicos.
Y esta limitación se aplica únicamente a edificios públicos, siendo perfectamente posible su uso en otros espacios.
Esto se desprende de la propia visión del papel del Estado, como espacio compartido entre ciudadanos de diversas opciones religiosas (cada vez más) y ciudadanos irreligiosos (en número creciente).
Si Ud. tuviera que organizar un encuentro entre personas de diferentes edades, ideologías, creencias etc.. sabría que cuanto mayor sea el número de asistentes y mayores sean sus diferencias, mayor habrá de ser la neutralidad de su comportamiento anfitrión (si lo que desea es el éxito del encuentro, claro)
Este caso llevado al límite (caso del Estado), exige una neutralidad en lo simbólico, que debería ser aceptada sin problemas por todos los ciudadanos.
Los padres de alumnos gozan, como cualquier ciudadano, del derecho al uso de símbolos religiosos. Pero este derecho no implica la obligación del Estado de decorar sus edificios con estos símbolos.
La idea que Ud. defiende me recuerda a la que defendía un forero en otro hilo respecto al derecho a la libre expresión: este forero pretendía que el derecho a expresar públicamente sus ideas conllevaba la obligación de publicarlas por parte del medio de comunicación que él escogiera.
Es una interpretación amañada de la noción de Derecho, que me parece comparten los padres “protestones” que cita Ud.
La definición de lo que, según Ud., representa el ser humano para el laicismo, me parece extravagante (por expresarlo diplomáticamente)
En mi opinión lo que el ser humano lleva ganado en libertad y autonomía ha venido de la mano de las democracias liberales, uno de cuyos productos recientes es el laicismo.