Policas, ladrones y periodistas

Debemos ser escrupulosos con los derechos de aquellos que nos roban a manos llenas, as mantenemos las distancias. De ninguna manera ha de exponerse al delincuente al escarnio pblico, pero ir esposado del furgn policial al despacho del juez va de oficio, del oficio de ladrn, y no es una pena ms, es un peaje que el delincuente paga en forma de vergenza. Se puede discutir sobre la conveniencia o no del pago de este peaje, pero rezuma hipocresa el hecho de que la controversia se desate slo cuando el delincuente es ilustre, como en caso de Maci Alavedra y Llus Prenafeta, y que entren al trapo todos los ilustres que en Espaa son. El negocio del ladrn es robar; el negocio del periodista es informar y el del polica capturar y asegurar el traslado de los reos. Quin debe dejar de hacer qu en este asunto? Que vaya el juez a la celda de cada delincuente, as a los ilustres honrados no se les ver el plumero y los chorizos ilustres no pasarn vergenza.

Jacobo Saucedo Jimnez, Sevilla