Políticas y políticos
Saludaba el pasado martes en esta misma sección doña Cristina Álvarez Secades la forma de hacer política “inteligente, realista, auténtica, cercana al ciudadano” de la ministra Elena Salgado, y elevaba el caso a categoría poniéndolo como ejemplo de lo que sucede cuando “lo femenino está presente” en el ejercicio del poder. Contraponía esas maneras de la ministra a esa otra forma de actuar “espúrea, partidista, interesada, analfabeta, ignorante, estúpida y falta de rigor” supuestamente propia de “los hombres”: “No queremos mujeres que se tengan que hacer hombres en sus formas para poder triunfar”, decía. No acababa yo de verlo claro, la verdad. Pero creo que entendí bien qué es eso de la “impronta femenina” en la política leyendo la noticia en la que la presidenta Esperanza Aguirre pedía desaforadamente la cabeza del vicealcalde Manuel Cobo. Petición hecha adoptando “formas de hombre”, por supuesto.
Manuel Martínez Nicolás, Madrid