Fastos
Puestos a encontrarle a todo, incluso lo negativo como es la crisis economica, un aspecto positivo, hay que destacar la reduccion de gastos previstos para bodas y otros eventos familiares.
Se ha llegado asi a la conclusion, sino por la via de la racionalidad, si por la de la necesidad, de que tampoco es necesario gastar tanto para casarse. No voy a proponer que los invitados acudan con su fiambrera a la ceremonia, pero tampoco hay porque escoger emplazamientos lejanos, tantas estrellas, tanto exotismo, trajes tan carisimos como extraños. La elegancia se aproxima mas a la simplicidad que a los perifollos y parece ser que muchos han llegado felizmente a esa conclusion y en lugar de no casarse, no hay porque renunciar a algo tan legitimo, lo hacen low cost. Barato, dentro de lo que cabe. Aplaudo la idea que hoy leo materializada en la prensa.
Podremos seguir gritando: ¡Vivan los novios¡
Monica Serra Vidal, Sant Cugat del Valles