Aditivos asesinos

Recientemente ha llegado a mis manos una información un tanto escandalizadora a cerca de los más de 100 aditivos alimentarios que podemos llegar a consumir diariamente. Muchos de ellos pueden ser nocivos para la salud si se toman en grandes cantidades: provocar síntomas tan diversos como asma, urticaria, rinitis, diarrea, hiperactividad, malformaciones, alergia, edema, vómitos, insomnio…
Por ejemplo, el aspartamo o E951 es una excitotoxina altamente cancerígena que puede llegar a provocar más de 92 efectos adversos, según una lista reconocida en EEUU desde 1999 por la FDA. El glutamato monosódico (E621) es un aditivo neurotóxico que posee la capacidad de destruir las neuronas con gran rapidez. Y muchos otros que no tengo espacio para citar y que han sido denunciados o prohibidos en Australia, Francia, EEUU, Noruega, Austria o Finlandia.
¿No debería la OMS velar por nuestra salud y prohibir estas substancias perjudiciales bajo la gran responsabilidad de haberlas permitido algún día? Siento tocar un tema tabú para estas multinacionales que nos hinchan a chicles sin azúcar, alimentos precocinados o refrescos (especialmente los light, zero o de limón), pero tenemos derecho a saber qué nos dan.
Para más información les invito a consultar la obra Peligro: los aditivos alimentarios de Corinne Gouget, una sencilla guía para descifrar los códigos E que pueden encontrar escritos sutilmente en las etiquetas de los envases. En fin, buen provecho y salud a todos.

Laura Llansó Caldentey, Barcelona