Señor Rajoy: ¡Machista!
Resulta penosa (a mi me dio pena, de verdad) la actitud de una señora Vicepresidenta del Gobierno y Ministra de Economía, ante el Jefe de la Oposición, defendiendo unos presupuestos en donde se deben defender: en el Parlamento.
La señora Salgado, posiblemente sabedora de que los presupuesto del año 2010 son indefendibles por sus incoherencias, pero fiel a las consignas de su Presidente, intentó convencer a los que saben infinitamente más de economía que ella, que son unos presupuestos sociales que van a redundar en beneficio de la sociedad, cuando lo que van a hacer (según los expertos en economía) es crear más paro y menos consumo. Desde mis modestos conocimientos de economía, tengo muy claro, que, el que gasta más que ingresa, el fin es la quiebra.
Doña Elena Salgado, por lo visto ignora, que en el Parlamento Español sólo hay parlamentarios, no machos ni hembras. Y los representantes del Pueblo deben poseer la capacidad de exponer sus asuntos con el conocimiento y soltura que requiere el cargo.
Al verse impotente ante el señor Rajoy, uno de los mejores parlamentarios que ha dado la democracia, sólo se le ocurrió la feliz idea de acusarle de machista para dirimir su falta de pericia parlamentaria.
¡No doña Elena, no! Que una Vicepresidenta del Gobierno de España, y Ministra de Economía acuse de machista al que le ha vapuleado dialécticamente en las Cortes, es un recurso de ama de casa maltratada por el marido. Impropio del que ocupa tan alto cargo en el Gobierno.
¡A casa doña Elena, a casa! Que no sirve usted para parlamentaria.
