El otro día un amigo mío que está quedando calvo me comentó que había leído en el suplemento una noticia sobre la calvicie; y se sintió aliviado en cierto modo al ver que lo sufría muchísima gente, pero lo cierto es que al parecer nadie se resigna, pese a que personas como yo, tal vez como no lo sufrimos tratamos de calmar los ánimos diciendo que es un suceso muy común.
El caso es que ahora me vino a la cabeza y acabo de leer el artículo.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Pi...elpepusoc_8/Tes.
Total, que al parecer irremediablemente, la "mutación" en espécimen calvo ocurre, pueden conservarse guedejas, o pelillos incipientes, pero al final el brillante cráneo queda liso como una aceituna, sin dejar que el espécimen mutante sufra durante el proceso una angustiosa agonía por sujetar lo que se irá por el sumidero. Es como si escucháramos el lamento de un condenado a muerte : ¡Por favor un poquito más!, estos pelitos que se queden para hacerse ese apaño tan prodiguioso que una vez vi hacerse en un capitulo de Ally Mcbeal.Si todos nos reímos, pero la gente lo pasa mal; tal vez porque vivimos en una época donde la sociedad de la imagen es nuestra carta de presentación y ser calvo es una imagen impropia.
Yo no diré lo que todo el mundo dice, eso de parece mentira que en el sigloXXi donde hay avances por doquier, no seamos capaces de crear la formula contra la calvicie, ya sabeis, aquello de el futuro esta en las células madre y tal y tal...¡no¡. Yo os propongo otra cosa muy diferente y precisamente porque he convivido con un mutante calvo desde que nací, mi abuelo. Le recuerdo como un autentico galán, siempre bien trajeado con su sombrero de ala ancha a lo Humpry, caminando al frente, rompiendo corazones, y cuando se sentaba se quitaba aquel sombrero dejando al viento su calva; y entonces yo muy pequeña le preguntaba ¿abuelo porque no tienes pelo? y el me contestaba: ..Podría dejarme pelo, porque algo hay, pero parecería un frayle o un banquero, además desde los 21 que se me empezaba a caer el pelo pensé para mi : se puede ser calvo, pero un calvo digno...y me afeite el resto de pelillos pues no hay nada más asqueroso que dejarse unas guedejas.
Lo cierto es que aquel capítulo me hizo comprender a tan tierna edad que los calvos valían un huevo, eso, si los calvos dignos, cocos "pelaos" o peloncetes, porque los de las guedejas no.... A día de hoy me importa un pimiento cuando conozco a un hombre si tiene pelo o no en la cabeza, eso si mientras sea un calvo digno, tal vez porque creo que Dios los hizo así calvos, como si estos se pasaran por el forro esos flecos que nos hacen terriblemente políticamente correctos y con los pelos en pura tendencia...