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Versión Completa: 50 AÑOS DE LENTA AGONÍA
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Greeny






Las Tablas de Daimiel se quedan sin agua.


Un insólito incendio subterráneo azota el Parque Natural


Las Tablas de Daimiel se queman por dentroLa turba del subsuelo arde desde agosto tras cuatro años sin aguaDatos de mapa ©2009 Tele Atlas - Términos de usoRedacción Periodista Digital, 12 de octubre de 2009 a las 10:31

O el Parque se recupera en poco tiempo o el deterioro de las turbas será irreversible ¿Qué habría que hacer para salvar las Tablas de Daimiel?

Cancelar los trasvases a las huertas del Levante
Restringir los regadíos a viñedos y cereal en la zona
Montar una tubería que alimente el parque de forma constante
Las Tablas de Daimiel.
Una fumarola provocada por la turba que arde bajo las Tablas de Daimiel.
Las Tablas de Daimiel.

Un insólito incendio subterráneo azota las Tablas de Daimiel
Central de Información y Reservas del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel



No hay agua y las Tablas de Daimiel, agrietadas, resecas y polvorientas, echan humo. En realidad, se queman por dentro.

Durante miles de años, bajo el agua de las Tablas se ha acumulado materia orgánica, principalmente de origen vegetal. En esas condiciones, sin oxígeno y empapada en agua, se forma la turba, una especie de carbón vegetal.

Cuando el suelo se seca, la turba pierde agua, se encoge y agrieta el terreno. El aire comienza a circular por los huecos. Y la turba, formada en ausencia de oxígeno, comienza a oxidarse y se calienta.

Cuando supera cierta temperatura entra en autocombustión, arde sola bajo el suelo. La autocombustión no es más que la oxidación a toda velocidad.

LA ÚLTIMA TRAGEDIA COMENZÓ EN 2005

La trágica sucesión comenzó en las Tablas de Daimiel en 2005, cuando se secaron las lagunas. No era la primera vez que se agostaban, ya que las decenas de miles de pozos, legales e ilegales, que han proliferado en la zona en 40 años han esquilmado el inmenso acuífero que rebosaba en las Tablas y en los ojos del Guadiana.

La sequía en la cabecera del Tajo hizo que el Gobierno limitara los trasvases -de los que realmente vivía el humedal- hasta el parque nacional. La prioridad era el abastecimiento y el regadío en Murcia y Alicante.

El 26 de agosto pasado, uno de los guardas avisó de que de un agujero en el suelo cerca de la isla de las Cañas salía humo. Fue la primera vez.

En julio, otro incendio en superficie en la zona de protección del parque (la que se encuentra antes del espacio natural) se propagó a través de la turba y en septiembre reapareció de nuevo en otro punto.

NO SABÍAN COMO ATACAR EL FUEGO

Al principio, el personal del parque no sabía cómo atacar el fuego. Tras varios intentos baldíos descubrieron que la única forma era ir aplastando el terreno con palas mecánicas, para impedir que el aire oxigenase la turba.

Luego lanzaron unas tuberías de dos sondeos de fincas compradas junto al parque. Las bombas lanzan agua continuamente sobre el terreno, pero hace falta un caudal ingente para conseguir frenar el fuego subterráneo.

Aunque no todo el parque tiene turba en el subsuelo, sí hay enormes acumulaciones bajo el antiguo cauce del Guadiana.

Los técnicos del parque han calculado que han ardido unas cinco hectáreas, pero en realidad nadie sabe cuánto ha sido. En esa zona hay unas 150 hectáreas cuarteadas, susceptibles de arder.

APARECEN NUEVAS FUMAROLAS

Aunque el pasado 5 de septiembre dieron el fuego por acotado -"no por controlado"-, el miércoles pasado se volvió a detectar una fumarola.

El humedal, una de las 14 joyas de la naturaleza española que están catalogadas como parque nacional, se prepara para nuevos focos.

Los técnicos han creado un sistema de tuberías para poder empapar el suelo en las zonas susceptibles de arder.

En sólo dos puntos hay agua gracias a bombeos subterráneos. Así los turistas pueden ver un resto de laguna. Sólo hay cinco hectáreas inundadas, de las 1.600 encharcables del paraje.

Lo peor, lo verdaderamente grave, es que al quemarse la turba el suelo pierde sus propiedades. Cuando el agua vuelva -si vuelve- nadie garantiza que se vaya a quedar allí como hasta ahora.

Es posible que se filtre directamente al acuífero, que las Tablas, como las conocemos, sólo existan en el recuerdo.


50 AÑOS DE LENTA AGONÍA

El humedal comenzó a morir en 1956, con la ley sobre saneamiento y colonización de los terrenos pantanosos a los márgenes de los ríos Cigüela y Záncara.

La norma convertía terrenos incultos de carácter pantanoso o encharcadizo en regadío.

Entonces parecía imposible secar La Mancha húmeda, una comarca en la que el agua manaba en el suelo. El acuífero 23 rebosaba.

O el Parque se recupera en poco tiempo o el deterioro de las turbas será irreversible.

Junto al parque, los pivots (sistema de riego por aspersión) inundan cebollas o maíz, sobreexplotando el acuífero.
Las organizaciones agrarias tienen aquí un enorme poder y las administraciones ven más votos en la agricultura que en las lagunas.
dragon nitram
Llueve sobre mojado, o mejor fuego sobre desierto, soy daimieleño y tengo 52 y emigre con 14. Nunca he olvidado las Tablas el recuerdo de la niñez y año tras año, no todos siempre que he vuelto he ido a verlas y he ido viendo su lenta y agonica muerte y siempre he preguntado a mis familiares por que no hacian nada, pero la dejadez de los manchegos y el caciquismo que habia en los comienzos han hecho del silencio una ley, hace unos años discutiendo con un primo mio, le decia que si lo que estaba pasando alli con las tablas hubiera ocurrido en Valencia, Cataaluña o Euskadi habria habido muertos.
Pero en Daimiel no ocurre nada han dejado morir la Joya de la corona, tal vez yo tambien sea complicey es casualidad estuve un dia en Septiembre y rompiendo mi norma no fui a ver las tablas, pero es que las ultimas veces que he estado ya las veia muertas, caminaba por ese fango reseco y blando lleno de agujeros y me ahogaba la verguenza y la tristeza, de no haber hecho nada, nisiquiera denunciarlo.
Por eso hemos perdidos las tablas, el patrimonio de las proximas generaciones que tendran que ver las fotos de Franco cazando para saber como era el oasis de la mancha y a quienes tendremos que explicar nuestra cobardia y la traicion que se ha cometido no a los daimieleños, sino a toda la humanidad y al futuro.
QUIZAS LA HISTORIA DE LAS TABLAS DE DAIMIEL, ES EL PRELUDIO DE LA AGONIA DE LA NATURALEZA DE NUESTRO PLANETA.
AUN NO HEMOS COMPRENDIDO QUE LA TIERRA NO ES NUESTRA, SINO QUE PERTENECEMOS A ELLA.

ME IMAGINO QUE MIS PAISANOS DAIMIELEÑOS SEGUIRAN CON SU SILENCIO, SU PASIVIDAD ESPERANDO QUE VENGAN DE FUERA A DECIRLES QUE HACER O QUE DEJAR DE HACER.

Quien se ha estado enrriqueciendo con la agonia de las tablas de Daimiel, no hay responsables, no hay problema, no es necesaria una solucion.

Esta ha sido una muerte anunciada pero para mi isigue siendo un gran dolor aun en la distancia y la condena de haber tenido que crecer, vivir y morir lejos de mi tierra.

DAIMIELEÑOS NO TENEIS (TENEMOS) NI DIGNIDAD, NI VERGUENZA
Greeny
Gran tristeza...

¿Es tarde...?



Sociedad
Las Tablas de Daimiel, en peligro extremo
<strong>Una cadena de incendios </strong><strong>subterráneos pone en«situación </strong><strong>límite»</strong> al Parque Nacional

14.10.09 - JUAN VICENTE MUÑOZ-LACUNA | TOLEDOImprimir Enviar Rectificar 1 voto2 votos 3 votos4 votos5 votos2 votos 1 Comentarios | Comparte esta noticia » CerrarEnvía la noticia Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

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EnviarEl Parque Nacional de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) atraviesa una «situación límite» que genera un «peligro extremo» y lo amenaza de muerte. Así lo asegura el experto Santos Cirujano, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que sólo ve una solución para este humedal hoy reseco que fue declarado Parque Nacional en 1973: que el Ministerio de Medio Ambiente tome la decisión de conservarlo aplicando el Plan REGATA y el Plan Especial del Alto Guadiana (PEAG).
El primero, redactado por científicos del CSIC por encargo de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, prevé generar 30 hectómetros cúbicos de aportes hídricos cada año para el parque nacional. El segundo, consensuado por el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Castilla-La Mancha, contempla un inversión de 3.000 millones de euros para mantener un uso sostenible de los acuíferos de la cuenca alta del Guadiana, sobreexplotados por la agricultura desde la década de los sesenta del pasado siglo. El PEAG ha comenzado a aplicarse mediante la compra de derechos de agua para dedicarlos a la recuperación de los acuíferos. Al tiempo, el pasado verano se trasvasaron al parque diez hectómetros cúbicos desde el Tajo. Medidas que se han revelado insuficientes para el último representante del ecosistema conocido como 'tablas fluviales'.
«Ahora es necesario que se encharque la superficie que ha entrado en auto-combustión y después habrá que aplicar un plan de recuperación integral para intentar recomponer el sistema», explica el científico Santos Cirujano que preferiría no ser testigo de la desaparición de las Tablas. «Nunca se ha cerrado un parque nacional con esta importante biodiversidad y nunca una reserva de la biosfera ha sido cerrada. Y ahora el Estado debe implicarse».
De la misma opinión es Enrique Calleja, director del Consorcio de Gestión del Plan Especial del Alto Guadiana, para quien el PEAG es «la herramienta imprescindible para la recuperación del parque nacional». En su opinión, habría que aprovechar aguas tratadas con depuradoras, las de pozos aledaños que ya han traspasado sus derechos de agua y recurrir al trasvase Tajo-Segura.
Sin embargo, tras la experiencia del pasado verano -los 10 hectómetros trasvasados apenas sirvieron- y Calleja cree que «hay que estudiar el momento más idóneo para esos trasvases».
La UNESCO, alerta
El estado actual de las Tablas de Daimiel es peor que el que presentaba en 2008 cuando la UNESCO dio a España tres años de plazo para recuperar La Mancha Húmeda bajo la amenaza de descatalogarla como reserva de la biosfera.
Enrique Calleja asegura que «las medidas que se adopten deben ser efectivas y rápidas». En medio de la desolación que muestra este parque nacional por la sequía y por los dos incendios sufridos en los últimos meses, el científico Santos Cirujano destaca una noticia positiva: la limpieza de la vegetación sobrante que han llevado a cabo 80 trabajadores contratados a través del Plan E. Las Tablas de Daimiel, junto con los Ojos del Guadiana, el nacimiento original del río,y las Lagunas de Ruidera forman la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda.

http://www.elcomerciodigital.com/20091014/...o-20091014.html


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