rjmariano
03/07/2009 - 18:48
Yo no sé como hemos llegado aqui. Por qué se permite el expolio de la riqueza y la industria de nuestro país y de Europa entera. Los economistas (y los políticos, que los secundan) hablan de los peligros del proteccionismo y dejan que, la industria primero, los servicios a continuación, la investigación después y desde luego el capital se vayan a, digamos China, para aclararnos.
Todos lo vemos, todos lo sabemos y nadie hace nada. Los primeros los sindicatos, antaño empeñados en la lucha social y hoy perdidos y sin rumbo. Pues yo quiero volver a comprar juguetes de Ibi y mantas de Morella y coches europeos y tecnología local.
Déjense de "proteccionismo" y empiecen a pensar en Protección. A la larga (ya a la corta) el fabricar en paises que no han pasado por la lucha social y donde los trabajadores tienen escasos derechos y la ecología no cuenta y los beneficios sociales logrados aqui no se han planteado aún, sólo puede suponer que nosotros bajemos a su situación, nunca al revés.
Señores de los sindicatos, muevan los rescoldos a ver si sale llama. Volvamos a la "lucha" para salvar lo que queda. Todos vamos a perder por nada.
Yo no necesito mil juguetes ultra baratos hechos quién sabe en que condiciones. Prefiero menos, pero fabricados aqui, y si no aqui en otro pais de Europa y si no en cualquier otro que cumpla las leyes del juego que se han conseguido con sufrimiento.
El que crea que la economía puede reactivarse con "confianza" es un peligro público. La economía se reactiva recuperando la industria y la agricultura y la investigación. Y todo esto se está perdiendo delante nuestra y nadie se mueve.
riflher
03/07/2009 - 20:34
Comparto su preocupación y diagnóstico pero el hecho es que estamos aquí. El expolio, como usted lo denomina, no tiene marcha atrás y lo que queda ni siquiera tiene un gran futuro a pesar de estar con frecuencia desordenadamente protegido. En la mayoría de los casos, no son más que caprichos sentimentales: grandes empresas y sectores económicos que fueron símbolos de progreso y hoy lo son de decadencia protegida con ayudas y ayudas que se hunden en el pozo sin fondo de las pérdias empresariales endémicas. Poco a poco hasta el último funeral. La cuestión es qué Protección, con mayusculas, tenemos que poner en marcha. ¿Qué es lo que hemos de fomentar para recibir el retorno que hasta ahora hemos tenido por comisionar el trabajo que hacen los chinos en China? Me ha recordado un post que colgué en el foro de economía hace algún tiempo. Entre otras cosas, tenemos el problema de ser un país, también un continente, de hacer afirmaciones pero sin dar respuestas. No nos gustan las preguntas porque ya creemos tener las respuestas y así obviamos el debate necesario para conseguir respuestas que se hagan coherentes entre ellas. Resulta frustrante cómo eludimos entrar en el análisis de la realidad, frente a lo fácil que nos acomodamos descansadamente sobre estereotipos. Tenemos lo que merecemos y parece que eso nos complce. Ya nos caeremos de culo, la vida no podía ser ni tan tonta ni tan fácil.
Un saludo,
El post era, con algún toque, lo que sigue a esta línea:
Algunas preguntas: ¿Existe alguna relación entre la tasa de desempleo y la regulación concreta y general del mercado de trabajo y las relaciones laborales? ¿Es cierto que la producción, normalmente industrial, es la única forma tangible de generar prosperidad no especulativa? ¿Es, tal vez, en esa producción (que no mera intermediación comisionada) de bienes y servicios necesarios donde han de generarse las plusvalías que asientan y sostienen un estado de bienestar viable y sostenible? ¿Es posible todo esto sin inversión privada de capital no ocasional y no subvencionado? ¿Es viable todo esto con la pretensión de una prioritaria presencia de inversión pública en un país sin recursos naturales ni nacionalizados ni no nacionalizados? ¿No es la plusvalía de la inversión privada la que directamente alimenta los recursos de la inversión pública? ¿Podemos realmente confiar en el que los políticos tomen exitosas decisiones empresariales? ¿Es nuestro mercado de trabajo y nuestro capital humano suficientemente atractivo y cualificado como para que el capital privado circulante del mundo, el español incluido, se sienta motivado para invertir en este país más allá del sector servicios, sectores subvencionados y ex monopolios del Estado? ¿Necesitamos novias con dote (que no nos cortejan) para un mercado laboral que se nutre con una calificación de un 37 por ciento de fracaso escolar y un 7 por ciento de absentismo laboral entre otras conocidas y antiguas inconveniencias legales y culturales? ¿Nos favorece la estrecha identificación que hacemos de derechos irrenunciables y meras condiciones contractuales? ¿No es el derecho al trabajo en sí mismo el que es un derecho fundamental en nuestra constitución del 78? ¿No estamos creando y consolidando una sociedad de castas laborales que se sostienen piramidalmente donde abajo está la "chusma" sin "derechos" ni casi papeles que paradójicamente sostiene toda una pirámide laboral donde en la cúspide, obviamente, se asienta el empleo público también necesariamente jerarquizado "en derechos"? ¿Es propio de una sociedad sana que una escalofriante mayoría de las personas desearían ser funcionarios aún sabiendo que al fin y al cabo ganan poco? ¿No es también cierto que en un país, entre otras pocas cosas, de funcionarios, señores de siempre, señoritas de toda la vida, oportunistas, burbujas y pelotazos, en cada pinchazo cíclico siempre es la chusma la que paga los platos rotos y le toca comer de los subsidios y limosnas como si no tuvieran honor ni dignidad porque simplemente "que más quieren"? ¿No suele ser cierto que quien más presume de hablar en tu nombre más se aprovecha de ti porque tú eres simplemente su fuente de poder? ¿Es, por otra parte rentable que el mérito y la capacidad sean valores desprotegidos frente a la mera antigüedad o el estatus en un momento de extrema debilidad económica y necesidades evidentes de ajuste productivo? ¿No deberíamos, para intentar salir del agujero, simplemente apoyar a los habitantes más capaces, los más esforzados, los más motivados, los más emprendedores? ¿No es cierto que la plusvalía que ellos generan es la que mejor puede proteger la salud del estado de bienestar? ¿No es cierto que estas personas normalmente surgirán casi exclusivamente entre el talento que proporciona la necesidad de soñar de los que tienen poco, menos o nada? ¿Qué oportunidad tienen en es este país? ¿Hay algo de verdadero en que tal y como la Iglesia se aprovecha de los creyentes, los sindicatos (dependientes de recursos y atribuciones del Estado y por tanto verticales) se aprovechan de la chusma o parte inferior de la pirámide, que se va a la calle mientras se mantiene el blindaje de las castas laborales superiores y, a la vista de sus cuentas de resultados económicos, productivamente ineptas aunque, eso sí, con "todos los derechos"? Lo demás, normalmente o propaganda, o demagogia, o política de interés personal o corporativo. ¿A alguien le extraña que quien puede mover un dedo no lo haga? No realmente. El gobierno y el parlamento continúan en estado de encefalograma plano y cada día más centrifugados hasta el punto que da la impresión que podríamos suprimirlos sin apenas notarlo nada más que en el peso de nuestros bolsillos. Y sin embargo, a mucha gente le hemos matado y matamos sus sueños todos los días. ¿Dónde están sus oportunidades? A quien le importa mientras no salpique.
P.D. Sobre energía: Fundamental que sea renovable y limpia. ¿Y barata? No lo olvidemos, si es cara, directamente nos iremos a la ruina, sencillamente nada que hagamos será competitivo frente a quienes produzcan con menores costes energéticos. Esa batalla se gana en política internacional, de lo contrario moriremos como quijotes por cuenta de este asunto porque simplemente la energía barata es la primera prioridad de todos los estados del mundo.