Arturo García
07/04/2009 - 11:44
...Y ACCIÓN. Pero lo primero es información, es concienciarse de sus verdaderas causas.
Libros que recomiendo especialmente para adquirir verdadera información:
- Rumbo a la democracia. José López.
- La democracia en España: engaño y utopía. Francisco Badarán.
- Un rey golpe a golpe. Biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón. Patricia Sverlo.
- La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla. Juan Torres López.
Se pueden descargar gratuitamente desde Internet (se encuentran fácilmente poniendo el título en cualquier buscador).
De todas formas, os pongo algunos enlaces:
-
http://www.democraciadirectactiva.org/file...aDemocracia.pdf-
http://www.scribd.com/doc/10322952/Rumbo-a-La-Democracia-
http://www.kaosenlared.net/media/5/5283_0_...a_en_Espana.pdf-
http://www.scribd.com/doc/460737/DemocraciaenEspanaspana-
http://www.unidadcivicaporlarepublica.es/d...20a%20golpe.pdf-
http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=2776-
http://hl33.dinaserver.com/hosting/juantor...libro_attac.pdf-
http://www.kaosenlared.net/noticia/crisis-...erla-explicarlaLa lectura de este tipo de libros es muy esclarecedora y permite comprender mucho mejor lo que ocurre a nuestro alrededor, y esto es especialmente importante en momentos de crisis como el actual. No debemos consentir que nos distraigan con cuestiones secundarias que evitan hablar de las razones de fondo de los problemas de nuestro sistema político-económico. Un sistema donde la democracia es simplemente una bella palabra, donde sólo existe bajo mínimos, no puede funcionar. Sólo será posible que la inmensa mayoría de los ciudadanos tengamos una vida digna cuando el poder pertenezca verdaderamente al pueblo, es decir, cuando exista verdadera democracia.
Estos cuatro libros nos ayudan a concienciarnos sobre esto y nos muestran cómo podría conseguirse una sociedad justa y libre. La clave está en la democracia. El desarrollo de la democracia es fundamenteal incluso para la superviencia de la humanidad. "Cuatro" irresponsbales nos están llevando al abismo con nuestra complicidad, consciente o inconsciente. El destino de la sociedad depende de todos nosotros. Ya es hora de que vayamos "despertando".
pepe111
07/04/2009 - 13:48
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=83285Totalmente de acuerdo....pero ¿qué hacer para que se forme la masa crítica suficiente para el cambio?
Me aterra pensar en lo que quizá tiene que suceder necesariamente para que ello se produzca....
Arturo García
14/04/2009 - 08:45
CITA(pepe111 @ 07/04/2009 - 13:48)

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=83285Totalmente de acuerdo....pero ¿qué hacer para que se forme la masa crítica suficiente para el cambio?
Me aterra pensar en lo que quizá tiene que suceder necesariamente para que ello se produzca....
Precisamente la lectura de los libros que he recomendado ayudan a formar la masa crítica de ciudadanos que impulsen poco a poco el cambio necesario en nuestro país. Como decía, lo primero es la información, la concienciación, para lo cual es imprescindible contrastar el discurso oficial con el no oficial. Los libros mencionados permiten acceder a ideas alternativas, no oficiales, para poder contrastar contrastar con las oficiales, sobradamente conocidas por todos en el día a día.
juan_1980_anton
14/04/2009 - 09:32
yo pienso que contra la crisis, .yo me pregunto, porque los bares estan a tope? las tiendas a tope, para todo una fila,crisis????? no se yo
Arturo García
14/04/2009 - 11:19
CITA(arcan57 @ 14/04/2009 - 09:49)

Y para que te sirve toda esta informacion?......para contarsela a tu jefe en el trabajo?.......para dormir mejor?......"concienciar a las masas.....(la ideologia con la que,esos "cuatro" que critican los libros,nos controlan a la voz de "trabajadores todos"exigir mas trabajo....pa daale de come a lo niño....pa paga la casa ar banco.....pa compramme una amoto.....).....eso es parte de lo que nos esta conduciendo al caos
Evidentemente, estar informado no es el fin en sí mismo. De todas maneras, si tú estás en un foro como éste, es porque en el fondo crees que es necesario estar informado. Porque sino, ¿qué hacemos tú y yo aquí?. En el libro "Rumbo a la democracia", por ejemplo se plantean ciertas estrategias, tanto a nivel colectivo como individual, para conseguir un sistema más democrático, que por ejemplo minimice la posibilidad de que existan crisis como la actual. El caos actual viene precisamente de que la ciudadanía no está bien informada, de que está manipulada, de que es manejada como marionetas. El sistema lo hacemos entre todos y entre todos debemos ir cambiándolo poco a poco. Y para ello, el primer (que no único) paso imprescindible es estar informado. La lucha por la verdadera democracia será larga y difícil.
Permitidme poner un pasaje de la presentación del libro "Rumbo a la democracia" de José López que creo ilustra perfectamente lo que quiero indicar:
No nos sirve de nada quejarnos de cómo funciona el mundo, de la explotación, del paro, de la crisis, si no analizamos las causas de porqué las cosas van como van y si no intentamos, entre todos, buscar soluciones a los problemas de la sociedad. Hasta que el pueblo no sea dueño de su propio destino, no podrá aspirar realmente a mejorar sus condiciones de vida. Pero para esto, lo primero de todo es que la gente se conciencie sobre la necesidad de desarrollar la democracia hasta las últimas consecuencias, lo primordial es que la gente sepa que es posible y necesario mejorarla notablemente y que es imprescindible luchar de forma activa para conseguirlo. Este libro pretende contribuir a la lucha del pueblo por alcanzar la verdadera democracia que lo emancipe. No es posible alcanzar cierto grado de bienestar para la mayoría de la población, si ésta no es protagonista del sistema político-económico. La democracia es la única forma de que el destino de la humanidad éste en manos del conjunto de la misma en vez de en manos de unos pocos irresponsables.
Talia666
14/04/2009 - 11:31
A mí todo eso me suena a palabrería barata. La economía mundial está y siempre estará en manos de unos cuantos y por mucha democracia que haya y por mucha leche, la inmensa mayoría estaremos a lo que venga y a lo que los dueños y señores de las estrategias macroeconómicas hagan y deshagan.
Arturo García
14/04/2009 - 12:00
Lo que desde luego está claro, es que con la actitud derrotista y pesimista de algunos contertulios, NUNCA conseguiremos nada. Lo que yo no comprendo, es que gente que piensa que informarse o debatir no sirve de nada, participe en foros como éste. Con su actitud, no sé si premeditada o no, lo único que consiguen es que cunda el desánimo y la apatía. Desde luego, así le hacen el mejor favor al sistema. Quizás sea ese su objetivo, no lo sé, pero insisto en que no comprendo qué hace alguién que ya no cree en nada, que piensa que mejor no hacer nada, en un foro de discusión política.
Con esa actitud derrotista, seguiríamos en las cavernas. Gracias a que ha habido gente luchadora que no la tenía, hemos avanzado algo. El problema es que esa actitud, entre otras cosas, está posibilitando que las conquistas que tanto costaran alcanzar estén en peligro de extinción. Por esa actitud, fomentada por los que manejan el cotarro para seguir manejándolo, hemos dejado de avanzar y estamos volviendo para atrás. Esa actitud es la que se combate, a mi modo de ver de forma brillante y contundente, en libros como el mencionado.
En el libro "Rumbo a la democracia", no hay "palabrería barata", muy al contrario, se analizan los defectos de nuestra democracia, y lo más interesante, se plantean posibles soluciones a los mismos y además, no contento con lo anterior, el autor plantea estrategias (que afectan a cada ciudadano) sobre cómo luchar de forma pacífica y democrática por conseguir una verdadera democracia.
Creo que no hace falta ser un lince, para darse cuenta de que precisamente, hay "cuatro" que manejan el cotarro porque no tenemos verdadera democracia y porque los ciudadanos con nuestra complicidad permitimos que esos "cuatro" lo hagan. José López en su impresionante libro nos concienca sobre eso, analizando ejemplos concretos que demuestran los déficits de nuestra democracia, planteando soluciones concretas, dirigiéndose a cada uno de nosotros en un lenguaje sencillo y claro. Es un libro que francamente creo que cualquiera debería leer. A mí me ha permitido abrir los ojos y saber cómo debo actuar para poner mi granito de arena por conseguir una sociedad mejor.
Talia666
14/04/2009 - 12:25
Bueno, si tenías ganas de llorar haberlo dicho desde el principio y te hubiera pasado un pañuelo para los mocos.
De tu discurso no extraigo más que una conclusión: la lectura no siempre es una afición tan buena como se dice. A algunos les hace elevarse a las estratosferas y perder por completo pie en el suelo, hasta el punto de tomar por derrotismo lo que no es más que asunción de la realidad y aceptación de nuestras limitaciones. Ninguna democracia va a salvarnos de la macroeconomía, por mucha ilusión que a ti te haga, y si este disurso no es de tu agrado, te aconsejo que te limites a hablar contigo mismo, porque encontrarás a muy poca gente que comparta tu pajareo mental.
Juan CS
14/04/2009 - 12:41
CITA(Arturo García @ 14/04/2009 - 12:00)

En el libro "Rumbo a la democracia", no hay "palabrería barata", muy al contrario, se analizan los defectos de nuestra democracia, y lo más interesante, se plantean posibles soluciones a los mismos y además, no contento con lo anterior, el autor plantea estrategias (que afectan a cada ciudadano) sobre cómo luchar de forma pacífica y democrática por conseguir una verdadera democracia.
Creo que no hace falta ser un lince, para darse cuenta de que precisamente, hay "cuatro" que manejan el cotarro porque no tenemos verdadera democracia y porque los ciudadanos con nuestra complicidad permitimos que esos "cuatro" lo hagan. José López en su impresionante libro nos concienca sobre eso, analizando ejemplos concretos que demuestran los déficits de nuestra democracia, planteando soluciones concretas, dirigiéndose a cada uno de nosotros en un lenguaje sencillo y claro. Es un libro que francamente creo que cualquiera debería leer. A mí me ha permitido abrir los ojos y saber cómo debo actuar para poner mi granito de arena por conseguir una sociedad mejor.
Gracias por sus reseñas; intentaré descargar y leer en los próximos días el libro de José López.
Antes de hacerlo, sólo decir que dudo que haya “cuatro” que manejan el cotarro (ni tres, ni dos, ni uno)
Una cosa es identificar a los grandes beneficiados de la situación actual (esto es sencillo) y otra cosa es atribuirles la dirección de una macro conspiración mundial perfecta.
Todos sabemos que el barco no está bien pilotado, pero me temo que si pudiéramos asomarnos a la cabina de mando veríamos con espanto que está vacía.
Mi simpatía hacia la idea de que los ciudadanos podamos, mediante nuestra acción, mejorar nuestras Instituciones Democráticas es total y si conseguimos (añado yo) hacerlas supranacionales, estaremos en el camino de tener alguna vez una verdadera “Hoja de Ruta”
Arturo García
14/04/2009 - 15:25
CITA(Talia666 @ 14/04/2009 - 12:25)

Bueno, si tenías ganas de llorar haberlo dicho desde el principio y te hubiera pasado un pañuelo para los mocos.
De tu discurso no extraigo más que una conclusión: la lectura no siempre es una afición tan buena como se dice. A algunos les hace elevarse a las estratosferas y perder por completo pie en el suelo, hasta el punto de tomar por derrotismo lo que no es más que asunción de la realidad y aceptación de nuestras limitaciones. Ninguna democracia va a salvarnos de la macroeconomía, por mucha ilusión que a ti te haga, y si este disurso no es de tu agrado, te aconsejo que te limites a hablar contigo mismo, porque encontrarás a muy poca gente que comparta tu pajareo mental.
No sé de dónde sacas que yo estoy en "las estratosferas". Precisamente las lecturas que yo recomiendo ayudan a comprender mejor lo que ocurre aquí "en la Tierra". Estoy contigo, sin embargo, en que no hay que "perderse" entre libros para perder de vista la realidad. Pero es que precisamente, dichos libros, analizan la realidad desde una perspectiva realista, con los pies bien en la tierra. Esto es lo que a mí me ha parecido más interesante de los mismos, su enfoque práctico, su manera sencilla y directa de explicar asuntos que nos afectan a todos los ciudadanos normales.
En mi opinión, "asumir la realidad", aceptarla, sin intentar primero conocerlar (contrastando lo que se oye o ve habitualmente, por otro lado centrado casi siempre en cuestiones secundarias y superficiales) o comprenderla, para posteriormente intentar cambiarla (en la medida de las limitadas posibilidades que tiene cada ciudadano normal, pero posibilidades, aunque muy pequeñas, no nulas, si no pensáramos así todos los que participamos en este foro, dime tú ¿qué hacemos aquí? ¿perder el tiempo?), es derrotismo, y es el mejor favor que se le puede hacer al sistema. Con verdadera democracia, la "macroeconomía" estaría al servicio del pueblo, y no al revés. Cuando el poder político, por ejemplo, está completamente subordinado al económico (entre otras cosas, por el diseño del Estado "democrático" que no aplica uno de sus principios fundamentales, a saber la separación de poderes, o por el control que tiene de los medios de comunicación), entonces ¿qué podemos esperar de la macroeconomía?. ¿Qué podemos esperar de un sistema en el que los que tienen el verdadero poder (el económico) controlan el resto de la sociedad? ¿De qué nos sirve hablar de lo que ha dicho tal o cual político, si no hablamas de los problemas de raíz? Si en vez de hablar de POLÍTICA, con mayúsculas, hablamos de "cotilleo polírtico". Si convertimos lo que debiera de ser el debate político en una especie de "política rosa"? ¿No es más importante, más necesario, más fructífero, hablar de cómo está constuido el sistema político-económico, de la democracia, de las causas de fondo de la actual crsis, que hablar de si Pepe Blanco nos parece (en base a su "careto") adecuado para el cargo o no, o hablar del color de la corbata de Rajoy o Zapatero?. ¿No es precisamente, estar en la "estratosfera", hablar de asuntos secundarios como éstos, en vez de profundizar para saber porqué ocurre lo que ocurre, y que nos afecta directamente (empleo, vivenda, terrorismo, etc.)?
Los libros que yo he recomendado ayudan precisamente a "despertar", a darnos cuenta de que nos distraen con cortinas de humo, para evitar hablar de los asuntos de fondo.
Los libros que he recomendado, no son "bla, bla, bla". Tienen contenido, atacan las raíces de los problemas, DICEN MUCHO. Esto es lo que les hace a mi modo de ver tan especiales e interesantes.
Arturo García
14/04/2009 - 15:35
CITA(Juan CS @ 14/04/2009 - 12:41)

Gracias por sus reseñas; intentaré descargar y leer en los próximos días el libro de José López.
Antes de hacerlo, sólo decir que dudo que haya “cuatro” que manejan el cotarro (ni tres, ni dos, ni uno)
Una cosa es identificar a los grandes beneficiados de la situación actual (esto es sencillo) y otra cosa es atribuirles la dirección de una macro conspiración mundial perfecta.
Todos sabemos que el barco no está bien pilotado, pero me temo que si pudiéramos asomarnos a la cabina de mando veríamos con espanto que está vacía.
Mi simpatía hacia la idea de que los ciudadanos podamos, mediante nuestra acción, mejorar nuestras Instituciones Democráticas es total y si conseguimos (añado yo) hacerlas supranacionales, estaremos en el camino de tener alguna vez una verdadera “Hoja de Ruta”
No estés tan seguro de que no hay pilotos. Eso pensaba yo también, pero si uno se informa (especialmente en Internet) entonces se plantea que las apariencias engañan. Existen organismos internacionales, "foros", donde se reunen los hombres más poderosos del planeta (no necesariamente políticos, sobre todo grandes empresarios y multimillonarios), véase por ejemplo la Trilateral o el FMI o el Banco Mundial. Organismos no democráticos que deciden sobre cuestiones que afectan a todos los ciudadanos del planeta (políticas económicas) sin que éstos tengan ni voz ni voto.
Precisamente en el libro de José López (ya me comentarás tu opinión cuando lo leas) se plantea eso que dices de democratizar los organismos supranacionales (por ejemplo la ONU). Se habla del desarrollo democrático desde una perspectiva global, tanto local, centrándose sobre todo en el caso de España, como internacional, tanto teórica como sobre todo práctica. Y además, y para mí es una de las cosas más interesantes del libro, se plantean posibles "hojas de rutas" (sin pretender ser las únicas posibles).
Arturo García
15/04/2009 - 14:44
CITA(arcan57 @ 15/04/2009 - 08:56)

Veo que todo esto, es bastante novedoso para algunos......y no han entendido que eso que alaban,no es mas que una parte de lo que critican
No entiendo lo que quieres decir. ¿Podrías explicarte un poco mejor?
Arturo García
16/04/2009 - 10:18
CITA(arcan57 @ 16/04/2009 - 09:03)

No entiendes lo que quiero decir......si tu no entiendes lo que tu has leido.......puedes PENSAR un momento despues de leer el mensaje.....sigues sin entenderlo?......
Creo que ya entiendo. Tú te limitas a intervenir en este foro para "meter ruido", para crear confusionismo, para contribuir a la pasividad, al pesimismo y al conformismo, para intentar evitar que la gente se informe por otros medios, en definitiva te dedicas a torpedear el foro. O bien lo haces con mala intencíón (en los foros abundan lo que yo llamo los "lacayos del sistema", gente que se dedica a intentar evitar que la gente piense, se informe, debata) o bien no tienes absolutamente nada que aportar y te dedicas a hacerte el "interesante". Por mi parte no pienso volver a contestarte, con gente como tú no merece la pena "debatir". Lo que sí es "más de lo mismo" es gente como tú, que no sólo no hace nada positivo, sino que además se limita sólo a aportar "negatividad". Pero no te preocupes, a pesar de estos intentos porque la gente no "despierte", no lo vais a poder evitar. Es sólo cuestión de tiempo. Internet no hay quién lo pare. La gente ya puede ir poco a poco informándose en sitios alternativos que no están controlados por los poderes fácticos. Sin ir más lejos, el sitio www.loquesomos.org ha sido hackeado (lo mismo le ocurrió a www.kaosenlared.net en su día). Esto forma parte de la"guerra cibernética", guerra por el control de la información.
Yo invito a aquellos que tengan un mínimo de curiosidad a informarse en medios alternativos. Ellos juzgarán por sí mismos si lo que allí ven les parece más o menos convincente que lo que ven en los medios "oficiales". Yo siempre procuro informarme lo mejor posible, procuro contrastar entre medios oficiales y alternativos.
A continuación indico algunos enlaces de medios alternativos:
- www.larepublica.es
- www.kaosenlared.net
- www.rebelion.org
- www.lademocracia.es
"La verdad os hará libres". Contrastar es esencial para encontrarla. Un ciudadano informado es siempre más peligroso, es más inmune a la manipulación, al control.
Por supùesto, dirás que esto es "palabrería" y "más de lo mismo", pero es que la guerra de la humanidad por su emancipación sigue vigente, pero es que la información sigue siendo poder, esto sigue siendo válido.
'arcan57' : Si tanto te quejas del "más de lo mismo", ¿por qué no aportas algo nuevo? ¿qué tienes que aportar? Y si no tienes nada que aportar o si no te interesa nada, ¿qué haces aquí? Yo he intentado aportar algo aconsejando la lectura de ciertos libros quie precisamente, en mi opinión, no son "más de lo mismo". Al contrario, a mí me han aportado mucho, me han permitido "abrir los ojos", ser más consciente de lo que tengo alrededor. Si tú consideras que hay ciertos libros o sitios web que puedan aportar algo nuevo o interesante, ¿por qué no los compartes con el resto?. Si tienes alguna idea interesante ¿por qué no la expresas?. Porque sino, a mí me parece una pérdida de tiempo participar en un foro como éste (a no ser que tus intenciones sean otras, claro).
Arturo García
16/04/2009 - 11:31
CITA(arcan57 @ 16/04/2009 - 10:31)

Te lo vuelvo a repetir:.. ni he dicho que informarse no sirve de nada.....ni por que hallas encontrado estos libros,novedosos para ti......significa que los demas ni hemos visto,ni leido,ni conocemos esto que expones......y lo peor.....que tengamos que estar de acuerdo con lo que expones.....porque a ti te place
Contradiciéndome, por última vez, voy a contestarte.
Reproduzco uno de tus mensajes, que está un poco más arriba en este foro:
Y para que te sirve toda esta informacion?......para contarsela a tu jefe en el trabajo?.......para dormir mejor?......"concienciar a las masas.....(la ideologia con la que,esos "cuatro" que critican los libros,nos controlan a la voz de "trabajadores todos"exigir mas trabajo....pa daale de come a lo niño....pa paga la casa ar banco.....pa compramme una amoto.....).....eso es parte de lo que nos esta conduciendo al caos Si esto no significa un intento por transmitir la idea de que no sirve de nada informarse, pues entonces es que hablamos idiomas distintos. Por otro lado, dices que "más de lo mismo", pero ¿cómo lo sabes si no has leído dichos libros?. Si es más de lo mismo, ¿podrías indicarnos otros libros que según tú digan "lo mismo"?. No sé cómo lo vas a hacer si no sabes de qué van los libros que he recomendado, pero en fin si tú crees que hay libros interesantes que a todos nos podrían aportar información interesante, ¿por qué no los propones?.
En fin, sigo sin explicarme qué haces realmente en este foro. Yo no he dicho que haya que estar de acuerdo con los libros que yo recomiendo, sería totalmente absurdo, incongruente. Simplemente me he limitado a recomendar unos libros, que en MI OPINIÓN son interesantes (sino no tendría sentido que los recomendara) y algunos en este foro, por supuesto sin ni siquiera echarles un vistazo, han salido rápidamente a criticarlos o a intentar que nadie siga dicha recomendación, en vez por ejemplo de leerlos (son fáciles de leer) o recomendar ellos otros libros, lo cual hubiera sido más constructivo e interesante o incluso, lo que hubiera sido más lógico, a no intervenir o a no juzgar sin conocimiento de causa. No lo comprendo, a no ser que uno piense mal sobre dichos "contertulios". En mi opinión, esto sólo se explica por un intento de evitar que se siga la recomendación hecha por mí. Esto no significa que dichos libros vayan a gustar a todo el mundo, por supuesto. Aunque yo sinceramente creo que aquellos que se molesten en leerlos, les parecerá muy interesantes y amenos, por eso los he recomendado precisamente. A mí precisamente, cuando veo que alguién intenta que no lea ciertos libros, me pica la curiosidad por leerlos, ya se sabe la atracción por lo "prohibido".
Arturo García
16/04/2009 - 11:55
CITA(arcan57 @ 16/04/2009 - 11:43)

Por tercera vez te lo digo:....esto es lo mismo de siempre (novedoso para ti)......tu sabes a ciencia cierta que yo no he leido los libros estos.......estas afirmando una mentira...... no te propongo esta clase de libros porque,te lo digo de nuevo.....aunque acabes de ver la "luz" con este tipo de ideas;no significa que los demas no conozcamos esto y tengamos que estar de acuerdo con esto...... porque a ti te place
Sin ánimo de prolongar en exceso esta absurda "polémica"...
O sea que resulta que ahora dices, o yo interpreto de lo que dices (porque francamente te expresas de forma bastante confusa, ni siquiera usas los puntos de interrogación cuando creo que formulas preguntas) has leído todos esos libros. ¿Podrías indicarnos cuáles has leído y cuál es tu opinión sobre los mismos?
Arturo García
16/04/2009 - 12:13
CITA(arcan57 @ 16/04/2009 - 12:08)

Creo que el mensage que escribistes diciendo que no entendias lo que habias leido........es totalmente cierto......tienes problemas de diccion.....hay un informe (no recuerdo como se llama)que dice que un alto porcentaje de españoles, no comprenden lo que acaban de leer.......
Quizás yo tenga ese problema, gracias por el "diagóstico". Pero, para facilitarmelo un poco, ¿podrías responder con un simple SI o NO a esta única y sencilla pregunta?
¿Has leído alguno de los libros que he recomendado?
Arturo García
16/04/2009 - 12:41
CITA(arcan57 @ 16/04/2009 - 12:19)

Mi opinion te la escribo de nuevo....todas estas ideas son palabrerias y hay muchos libros que dicen exactamente lo mismo, que estos......puedes ir a comprobarlo,a la seccion de libros de el corte ingles
Sigo sin saber si has leído alguno de los libros porque te niegas a contestar una pregunta tan sencilla. Me temo que seguiré sin saber si los has leído o no. Quizás soy yo, que más que un problema de dicción, tengo un problema de falta de capacidad telepática para leer tu pensamiento.
No sabes lo que dices. De hecho, la biografía no autorizada del rey de Patricia Sverlo ha sido censurada y es imposible encontrarla en El Corte Inglés o en ninguna tienda. Yo no he encontrado libros en las tiendas que digan las cosas que dicen los que acabo de recomendar (y soy un empedernido lector), salvo quizás el libro que acaba de salir "Juan Carlos I: el último Borbón" de Amadeo Martínez Inglés que sí lo encontré en la Casa del Libro (pero no en El Corte Inglés), ya veremos cuánto tardan en retirarlo de las tiendas (si es que no han empezado a hacerlo ya). Libro que por cierto también aconsejo, aunque la biografía que recomendé inicialmente de Patricia Sverlo se obtiene de forma gratuita en Internet.
Bien, creo que ha quedado claro que es imposible "dialogar" contigo. Quedan por completo confirmadas mi sospechas de que simplemente te limitas a "reventar" foros. Te limitas a repetirte continuamente sin escuchar ni responder ni siquiera a preguntas muy sencillitas. Que cada uno juzque por sí mismo si yo estoy equivocado, si el problema es que tú te niegas a dialogar, o si soy yo que tengo problemas de dicción.
Arturo García
21/04/2009 - 12:46
Un artículo muy interesante que he encontrado en el diario digital "La Democracia" (http://www.lademocracia.es/El-derecho-de-la-ciudadania-a-decidir):
El derecho de la ciudadanía a decidir
Domingo 19 de abril de 2009, por Miguel Pastrana
Intervención de Miguel Pastrana [1] en el acto público Homenaje a la II República española. Ateneo de Madrid, 14 de abril de 2009:
Salud, compañeros y compañeras.
En primer término, y personificando en su Coordinador César Herrero, agradecer a la Tertulia Republicana del Ateneo de Madrid la invitación para estar aquí hoy.
Esta Tertulia es un referente del republicanismo en España, y desde luego, la avanzada democrática del Ateneo de Madrid. Si hasta los más acérrimos adversarios de dicha Democracia se ven obligados a admitir la “fuerte tradición republicana” de este Ateneo, ello es debido —no os quepa duda— a que cada lunes, en la vecina Sala de la Cacharrería, los hombres y mujeres de la Tertulia yerguen, leales, la bandera de la Libertad con Justicia Social, la bandera tricolor, la bandera de la República. Vaya hoy aquí por delante, como republicano y ateneísta, mi más profundo reconocimiento para esas personas; para vosotros y vosotras, compañeros y compañeras.
Conmemoramos hoy, una vez más, la fecha inolvidable en que España, pacíficamente, decidió constituirse en “República democrática de trabajadores de toda clase que se organiza en régimen de Libertad y Justicia”, cito textual el artículo 1º de la Constitución de 1931. Hacemos, principiamos haciendo hoy, Memoria del 14 de Abril. Y como la Memoria de la Dignidad —pues de eso se trata— es siempre en presente y hacia el futuro, sirvan esta fecha y este acto para acerar, en el Ejemplo de quienes nos precedieron, nuestra determinación de restituir la República en España. De traer La Tercera.
Significado histórico de la República en España
Un alto dirigente republicano, tal vez el mejor, Don Juan Negrín, poco sospechoso de radicalismo fácil, pero que presidió el último Gobierno —y Gobierno de Unión Nacional: republicanos, nacionalistas vascos y catalanes, socialistas, comunistas, sindicalistas y anarcosindicalistas— con la II República en guerra, y que fue de los más indoblegables defensores de la República, bastante más, desde luego que algunos otros que parecían a priori más revolucionarios y no tardaron demasiado en desertar y capitular; el Presidente —decía— D. Juan Negrín, describió ejemplarmente las aspiraciones del 14 de Abril: “lo que España quería era una República popular y democrática, inspirada en el principio de que el Pueblo ha de ser la fuente de todo legítimo poder, pero caracterizada además por un amplio contenido liberal, social y progresivo sin tope prefijado, de tal modo que dentro de un orden legal fueran accesibles los más audaces avances “ (cursivas mías). Considero ésta de Negrín una de las mejores exposiciones sobre lo que ha significado y sigue significando la Idea de República en España. Exposición que debiera bastar ya de por sí a quienes refugian su inacción republicana en el ya manido “¿qué tipo de República?”. El Presidente Negrín —nada sospechoso, insisto, de radicalismo— nos lo dijo hace ya setenta años: República “popular”, “democrática”, “liberal” —en el sentido que tenía entonces dicha palabra, muy distinto al de ahora— “social”, y ¡atención! “progresiva sin tope prefijado” de manera que fueran legalmente accesibles “los más audaces avances”. Ante ello, yo pregunto a quienes piden contenidos revolucionarios para la República: ¿es poco esto para ponernos de acuerdo y ponernos juntos a trabajar por la República —por la III República— nosotros también y también “sin tope prefijado”? Porque de este legado histórico republicano partimos y no es poco y es mucho para quien desee de veras trabajar unitariamente.
Constitución republicana de 1931 y monárquica de 1978
Hay quienes ven en la Segunda República el antecedente de nuestro actual sistema de libertades. Respetando lo que de bien intencionado pueda haber en dicha creencia, puedo compartirla solamente en lo cronológico, que no en lo político. Aun habida cuanta del tiempo —y tiempo sociológico— que las separa, una somera comparativa entre la Constitución republicana de 1931 y la monárquica de 1978 todavía en vigor, nos basta para constatar la muy superior calidad democrática de la primera y consecuentemente, de la República respecto a la Monarquía Parlamentaria que aún nos gobierna. Cabe decir que en muchos aspectos, y aspectos esenciales, la Constitución monárquica de 1978 es notablemente más atrasada que la republicana de 1931. Así en cuestiones como la Paz, cuando el artículo 6 de la Constitución republicana estipula que “España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional”, la Economía, ahora tan justamente en primer plano, y de la que el artículo 44 de 1931 refiere que “toda la riqueza del país, sea quien fuere su dueño, está subordinada a la economía nacional” y que “la propiedad de toda clase de bienes podrá ser objeto de expropiación forzosa” y “de socialización”, así como los servicios públicos y las explotaciones que afecten al interés común, objeto de nacionalización, y las industrias y empresas, de intervención estatal “cuando así lo exigieran la racionalización de la producción y los intereses de la economía nacional”. En Cultura y Educación, la Constitución republicana, en su artículo 48, refiere, entre otras cosas, “que la enseñanza será laica, hará del trabajo el eje de su actividad metodológica y se inspirará en ideales de solidaridad humana”. El artículo 25 señala que el Estado republicano “no reconoce distinciones y títulos nobiliarios” y el 26 que “no mantendrá, favorecerá, ni auxiliará económicamente a las Iglesias, Asociaciones e Instituciones religiosas” y las prohíbe “ejercer la industria, el comercio o la enseñanza”. A su vez, el artículo 27 garantiza “la libertad de conciencia y el derecho de profesar y practicar libremente cualquier religión” con “el respeto debido a las exigencias de la moral pública” así como el “derecho a ejercer sus cultos privadamente” debiendo las manifestaciones públicas “ser autorizadas, en cada caso, por el Gobierno”. He creído oportuno referir textualmente estos párrafos de la Constitución de la II República española, no solo como parte del Homenaje que hoy le rendimos, sino para señalar también la vigencia de los postulados republicanos en materias tan de actualidad como la Economía, la Educación y la separación Iglesia-Estado. Si la República de hace 78 años era ya superior en todos estos aspectos al actual régimen monárquico... ¿qué no será entonces la III República?
La batalla por la Memoria Histórica
Ello me reconduce a la cuestión crucial de la Memoria. De la Memoria Histórica. No es casual la dura lucha en este terreno. Es asunto de gran calado. La asunción plena de la Memoria republicana conduce tan lógica como ineluctablemente al cuestionamiento de un sistema monárquico surgido del franquismo y a la Restitución republicana como culmen de una Reparación plena de la Legalidad vulnerada. Es algo ya en marcha, que esta sucediendo a día de hoy, y que explica la creciente y virulenta oposición de los sectores reaccionarios. Saben —como lo sabemos nosotros— que la mejor Memoria, el mejor Homenaje a la Segunda República española, es la Tercera.
La llamada Ley de la Memoria Histórica ha generado algunas comprensibles disensiones en el campo memorialista y republicano. Dichas disensiones pueden y deben ser salvadas con un mínimo esfuerzo por parte de todos. Ha de partirse —como creo partimos todos— de la base de que la Memoria Histórica ni empieza ni termina con dicha Ley. Que es un punto y seguido, y no un punto y final. Cualquiera sea la valoración que nos merezca la Ley, estamos de acuerdo en que debemos avanzar hacia la consecución de una Memoria Histórica Integral en la línea fijada por los “Trece Puntos Mínimos” que las organizaciones sociales y políticas republicanas presentaron en 2006 y que contemplan la condena del Régimen franquista, la nulidad de sus procesamientos, la imprescriptibilidad de sus crímenes, el derecho a saber, el derecho a la Verdad, la Justicia y la Reparación, y la obligación administrativa a todos los niveles en las labores de localización e identificación de la víctimas, así como la retirada de la simbología y toponimia franquistas. En eso estuvimos todos de acuerdo en 2006, seguimos de acuerdo en 2009, y sobre ese acuerdo se pueden salvar, y salvaremos —lo estamos haciendo ya— las divergencias surgidas en la memorialística republicana. Es menester.
Articular una mayoría social
Nuestra Memoria, como nuestra bandera tricolor, es Unitaria, y no excluye ninguna sigla ni bandera que esté por la República democrática. Antes bien, las aúna. Es —debe ser— puente de Unión de quienes trajeron juntos la República, la defendieron juntos, y han de volver a estar juntos para volver a traerla. Sirva también esta efeméride y este acto para invitarles, para animarles a sumar su esfuerzo al Proceso de Construcción republicana en el que deseamos estén, necesitamos estén, y deben estar. Un cambio de Régimen —como lo fue el 14 de abril de 1931— no lo consiguen sólo unas siglas, ni dos, ni un partido, ni dos. Es necesario articular una mayoría social. Una Hegemonía. Una Conciencia. Por eso la necesidad del trabajo en la calle, de la Pedagogía y Cultura republicanas a todos los niveles, de la labor de base. La III República española, óigase bien, no es una cuestión sólo de partidos políticos —que también— sino, antes, de ciudadanos y ciudadanas. Repito: de ciudadanos y ciudadanas.
La importancia del republicanismo
Lo republicano no es marginal en el Proceso de transformación política y económica de nuestra sociedad. Es esencial. Afortunadamente, esta percepción va poco a poco abriéndose camino entre las conciencias políticas avanzadas. La República ha de pasar de excusa a imperativo, de orla a armazón, de nostalgia a confianza, y de pasado a futuro que hacemos en el presente. Que construimos hoy.
La unidad de acción republicana
Se habla mucho de la Unidad de Acción republicana, se está de acuerdo en ella, y se han dado pasos positivos. Son necesarios más. Reforzar la organicidad y articulación Unitaria. La clave de la Unidad es siempre la capacidad de supeditar, que no olvidar ni desterrar. De ser conscientes de lo que requiere prioritariamente cada fase del Proceso de Construcción y saber distinguir esas fases. Evitar la susceptibilidad y acendrar el sentido de la responsabilidad. Tener noción de que se lucha por algo que excede el marco personal y partidario y que es de interés colectivo. De Justicia para millones. Y tener altura de miras.
Consecuencias de la desunión
La Unidad de Acción trajo la II República un 14 de abril, y la desunión —la Traición— acabó con ella un 5 de marzo, cuando aún resistía a nazis y fascistas. Me refiero —claro es— al “Golpe” de Casado, Besteiro y Cipriano Mera, que derribó al legítimo Gobierno de Unidad del doctor Negrín, deshizo a tiros el Frente Popular, y entregó la República —que disponía todavía de 500.000 kilómetros cuadrados de territorio, incluidas Madrid y Valencia, y medio millón de hombres en armas— cautiva a Franco y sus verdugos. Conviene no olvidar tampoco hoy aquella otra fecha —el 5 de marzo de 1939— en el año en que se cumplen 70 de aquella traición —aquella mezquina desunión— que liquidó la República del 14 de abril. Tengamos también presente hoy esa enseñanza histórica.
Cada republicano y cada republicana, un espejo de la III República
Piénsese que la III República, que entre todos y todas estamos construyendo, tiene, a día de hoy, un portavoz, un embajador, en cada uno de nosotros. Cada republicano y cada republicana, en su actividad pública, ya sea política, cultural o científica, es un espejo vivo de la República que deseamos, y un espejo —permítaseme la expresión— de Virtud. La famosas virtudes republicanas: honestidad, solidaridad, austeridad... A eso se le llama “predicar con el Ejemplo”, y el Ejemplo, compañeros y compañeras, no lo dudéis, es siempre revolucionario.
Crisis sistémica y superación con la III República
Hay quienes piensan que la cuestión republicana debe pasar a un segundo plano en estos tiempos de urgencias económicas. Nuestra opinión es exactamente la contraria. Hoy más que nunca la cuestión —la solución— republicana y de III República ha de estar en primera línea. La Crisis actual, como la de 1929, es sistémica. La respuesta ha de serlo también. Como lo fue en España en 1931. Nada casualmente, apenas dos años después del “crack”. La respuesta a esta nueva Crisis, en España, se llama Tercera República. República democrática, federal, laica, solidaria y participativa. No basta con parchear el actual Sistema. El problema no es sólo económico. También social, político, cultural, ético, cívico... La solución debe serlo igualmente. Un nuevo Sistema y Sistema alternativo al capitalismo que nos ha conducido a la presente situación. Ese nuevo Sistema —volvemos a decirlo— es la República, que en su concepción plena, al situar a los ciudadanos en el eje de toda decisión que afecte a la colectividad es, insistimos, un modelo alternativo al capitalismo y modelo que prevé la planificación democrática de la economía, la preeminencia de lo público y, en definitiva, el Bien Común y la Justicia Social en un marco de desarrollo sostenible. Eso es la III República. El clásico trígono “Libertad, Igualdad, Fraternidad”. Ninguno de esos elementos puede faltar, si verdadera, en la República.
Idea republicana y federal de España
La Propuesta republicana es, históricamente y por antonomasia, una propuesta integral para España. Conviene recordarlo de vez en cuando. Integración federativa y, por supuesto, voluntaria y democrática, en una Idea —idea y realidad— plurinacional que se llama España y de la que no debemos los republicanos tener miedo de hablar y defender, como de ella hablaron, defendiéndola, Pi y Margall, Pablo Iglesias, Azaña, José Díaz, Negrín... Porque su España, la nuestra, la España republicana, era, y es, muy distinta a aquélla de charanga y pandereta, de cartón piedra, sacristía y paredón, que los sublevados contra la II República enarbolaron como estandarte y se empeñan algunos en mantener aún hoy. Frente a ella, los republicanos históricos no se dejaron arrebatar su Idea de España en cuarenta años de Exilio, aquella España Peregrina. No la perdamos nosotros en treinta de Monarquía. No debemos dejarnos arrebatar las palabras y, a su través, los conceptos. Las Ideas. Observo el fenómeno como escritor. Y observo cómo en países ejemplo de Dignidad, República y Alternativa al capitalismo que todos, o casi todos, alabamos, no tienen miedo a esas palabras, y se dicen, con la noción de quien le da contenido cierto, y cuando hablan de país, y de patria, hablan de Pueblo Soberano y Derechos Colectivos, como hablaban Pi y Margall, Pablo Iglesias, Azaña, José Díaz, Negrín, y así ese patriotismo, que es el verdadero, como explicaba Don Antonio Machado, y no el de los fascistas ni el de los chouvinistas, ese patriotismo —decía— del Pueblo Trabajador, es por naturaleza internacionalista —a las pruebas me remito— y bien puede ser —volver a ser— nuestro patriotismo republicano. El mío, desde luego, lo es.
¿Por qué la III República?
Yo no quiero aquí extenderme —bastante lo estoy haciendo ya— sobre razones de peso a favor de la III República por casi todos conocidas. Sobre cómo la Monarquía fue impuesta por Franco, sobre cómo es éticamente inaceptable que la Jefatura del Estado sea una posesión familiar que conlleva que los españoles y españolas seamos bienes heredables para esa Familia. De los tejemanejes y opacos negocios que hacen de Juan Carlos I una de las principales fortunas del mundo, cuestión para algunos baladí, pero acaso no para millones de parados y trabajadores en precario. Y la Corrupción, y la enojosa coacción pública de la Jerarquía católica, y la falta de independencia judicial y de transparencia, y de Democracia Participativa, consecuencia todo ello de un Régimen —el actual— fruto del obligado maridaje con el tardofranquismo, y ahí si no el inaceptable tutelaje —artículo 8 de la vigente Constitución— de las Fuerzas Armadas. Y digo esto como quien fue militar profesional durante casi nueve años y con Hoja de Servicios limpia, y lo dicen, también, militares ejemplares, al servicio del Pueblo y la República, como el coronel D. Amadeo Martínez Inglés o el comandante D. José Luis Pitarch, plenamente conscientes de cuan distinto ha de ser el papel de la Fuerzas Armadas en una III República española que apostará decididamente por la Paz.
Algunos contenidos de la III República
Baste por ahora señalar que la III República significa más Democracia, Regeneración, avance en los derechos sociales y marco para avances ulteriores. Quienes hoy aquí represento, apostamos convencidamente por la ya enunciada República democrática, federal, laica, participativa y solidaria, que preconizando la libre federación, reconozca el derecho de autodeterminación de los pueblos que conforman el Estado según lo recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Tercera República federal donde esos mismos Derechos Humanos, en sus tres generaciones (Derechos Políticos, Económicos y Medioambientales), efectivos y exigibles por Ley, sean el referente de toda acción de gobierno, y donde funcione una Justicia verdaderamente independiente del Poder Ejecutivo. Tercera República cuya práctica política sea la Democracia a todos los niveles y en todos los ámbitos, con epicentro en una Ciudadanía preparada, informada y consciente de sus Derechos (y también Deberes) cívicos. Ése es el Ideal por el que trabajamos.
La cuestión religiosa
Dejo para el final la ineludible cuestión religiosa, mencionada antes sólo de pasada. Quiero hablar de ello con la noción de causa que, pienso, me dan mis buenas amistades con cristianos de base —sacerdotes incluidos— y cristianos y católicos republicanos y aun anticapitalistas. He prologado algunos de sus escritos y puedo por ello afirmar que lo que yo aquí ahora digo, lo dicen también ellos públicamente: la III República debe ser un Estado Laico (no aconfesional: laico) con separación efectiva entre la Iglesia y el Estado y fin de los privilegios de la Iglesia Católica en materia de financiación y Educación, acabando con la utilización de recursos públicos para promover campañas en contra de las decisiones soberanas del Parlamento, ya en materia de educación, investigación, avance científico y prevención de enfermedades, como en contra de los derechos de la mujer en materias de igualdad y aborto.
El problema religioso no se soluciona metiendo en las aulas públicas dos, tres, o trescientas religiones más. Así, objetivamente, se complica. Se soluciona sacando todas —la católica a la cabeza— de la Educación Pública, y devolviéndolas —me atrevería a decir que restituyéndolas— al lugar de donde surgieron y donde deben estar: los templos y los corazones de los creyentes. Ahí tienen todo el derecho a estar. No en el erario, ni en la Educación, ni en la Política públicas. Que la religión católica esté —como está de facto en esta Monarquía— promovida y financiada por el Estado, es sencillamente, no ya antirrepublicano, sino anticristiano. Anticristiano. Fue el propio Jesús quien afirmó que su reino “no era de este mundo”. Mal ha seguido su Ejemplo la Jerarquía católica, olvidando cuanto de liberador e igualitarista tenía la doctrina original.
Derecho a decidir de la ciudadanía
Termino hablando sobre la Transición. No voy a entrar en detalles ni juicios. En Transición seguimos hoy día. Cualquiera sea nuestra valoración de lo sucedido en España entre 1975 y 1982 —y al decir esto quiero tender, con plena consciencia, una mano a personas que pueden sumarse al Proceso republicano Constituyente— hemos de admitir, si somos honestos, que cuestiones fundamentales, por los motivos que fueren, se hurtaron entonces a la decisión democrática y directa de la ciudadanía. Cuestiones como el modelo de Estado. Hoy, más de treinta años después, ya sin “ruido de sables”, y en el siglo XXI e integrados en la Europa política, esas decisiones, si somos de verdad —como proclamamos— demócratas, no pueden hurtarse por más tiempo. Hace falta un Referendo Monarquía-República con todas las garantías. La Ciudadanía tiene Derecho a decidir, y quien niegue este Derecho, no lo tiene a llamarse demócrata. Así de fácil. El Pueblo tiene Derecho a tomar la Palabra. Y eso —Palabra que toma el Pueblo, y Pueblo que toma la Palabra— es la República. Por ese Derecho inalienable, por la III República, todos y todas a la Manifestación de este sábado a las 18:00 horas entre Cibeles y Sol. Salud y muchas gracias por vuestra atención.
¡Viva la dignidad!
¡Viva la República!
¡Viva la III República!
Notas
[1] Miguel Pastrana es miembro de la Dirección Federal de la asociación Unidad Cívica por la República (UCR) y forma parte de la Junta de Gobierno del Ateneo de Madrid, en cuyo seno desarrolla la función de Secretario, aún manteniendo una posición crítica respecto a la del llamado “Sector Abellanista”.
Arturo García
23/04/2009 - 09:51
CITA(arcan57 @ 22/04/2009 - 12:07)

Mas de lo mismo
¿Por qué no aportas tú algo? Sería muy interesante, por ejemplo, que aportaras referencias de libros o artículos favorables a la monarquía o al "JuanCarlismo", para contrastarlos con los favorables a la República.
Arturo García
23/04/2009 - 10:16
CITA(arcan57 @ 23/04/2009 - 09:59)

Perdona,pero creo que el tema lo abristes para proponer unos libros.....o en el fondo lo abristes para proponer la republica?.......entonces te lo repito nuevamente:...es lo de siempre
Yo este hilo lo abrí para ofrecer información interesante que permite conocer mejor el sistema al que pertenecemos. Si a tí este tema no te interesa, no sé porqué participas en él. Yo me limito a aportar ciertas informaciones que a mí me parecen interesantes. Y tú te limitas a intervenir contínuamente sin nada que aportar, con el único objeto de descalificar y "torpedear", por supuesto sin argumentar. Sólo te he pedido que si dices que la información que yo aporto es "más de lo mismo", pues te dignes en aportar tú algo distinto, si es que lo conoces. Aunque me temo que, como siempre, te limitarás a "torpedear". Pero te digo una cosa, no vas a poder impedir que si tengo algo que aportar, que en mi opinión es interesante, lo volveré a aportar. No me vas a callar o a amedrentar, si es eso lo que pretendes.
Algernon000
23/04/2009 - 10:44
Una reflexión: ¿¿¿¿ alguien se ha parado a pensar en las motivaciones de esas "fuentes de información alternativas"????
Igual las conclusiones serían interesantes.
A lo largo de la historia se han producido multitud de revoluciones y cambios, algunas notablemente drásticas, pero el trasfondo de la mayoría de ellas era quitar a una clase dirigente para poner a otra mas o menos igual.
Lo siento, pero a mi cuando alguien me viene con un "hay que cambiar el sistema", lo primero en lo que pienso es lo siguiente: Falso, tú lo que realmente quieres es sustituir a los que dirigen el sistema para ponerte en su lugar.
Mismo perro con distinto collar. Está en nuestra naturaleza, no espereis cambiarlo en breve.
Arturo García
23/04/2009 - 13:00
En eso sí os doy la razón: siempre hay que recelar del que acusa al poder, pero también del que lo defiende, del que con la excussa de que no hay nada mejor, de que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer, justifica lo presente, sin ni siquiera dar la oportunidad de que otras alternativas tengan su oportunidad de darse a conocer.
La única manera de que el pueblo no esté dominado por nadie (si es que eso es posible, lo cual no significa que haya que renunciar a ello, si hubiéramos renunciado, seguiríamos con el franquismo o en las cavernas) es que tenga la oportunidad de escuchar a todas las opciiones que se le plantean EIN IGUALDAD DE OPORTUNIDADES, para que decida por sí mismo. No hay que pensar que el pueblo es incapaz de pensar por sí mismo, pero hay que darle la opción de que pueda conocer versiones contrapuestas de las cosas, ideas contrapuestas. ¿Cómo se podría juzgar la inocencia o culpabilidad de un acusado en un juicio, si no hubiera opción de oír versiones contrapuestas? No hay otra forma. Esto no significa que se pueda conocer siempre la verdad, pero sin contrastes, las posibilidades son mínimas, sino nulas.
Yo he aportado información que creo que aporta mucho porque no es habitual verla. Es cierto que podría ser un manipulador, pero también pueden serlos los que dicen que a lo mejor lo soy. El que manipula, no quiere que la gente oiga la parte opuesta, intenta que los demás sólo conozcan su versión de los hechos, intenta decir que no sirve de nada informarse (lo cual contradice el hecho de que él esté "informando" o participando en un foro),.... Yo incito a aquellos que quieren evitar la manipulación, a que aporten en vez de centrarse en desprestigiar sin conocimiento de causa. Yo no tengo miedo, ni me niego a que el que eche un vistazo a este hilo se informe en versiones contrapuestas a las que yo propongo, al contrario. Los que me critican, ni lo han hecho. Que lo hagan y que los lectores juzguen por sí mismos. Sería más interesante que ellos aportaran su "granito de arena", en vez de criticar a uno que lo hace, bien o mal, pero con buena intención.
Hay que contrastar, entre versiones opuestas (y cuanto más opuestas mejor), entre lo que se lee y lo que se observa alrededor, entre lo que oimos y nuestro sentido común, nuestra razón. Es la única forma de MINIMIZAR la manipulación a la que estamos sometidos, pero nunca es una garantía absoluta de conseguirlo. No hay que tener miedo a que los demás conozcan otras versiones o visiones, si estamos convencidos de que tenemos razón, será fácil demostrarlo o desenmascaras a los manipuladores. Y SIEMPRE hay que recustionar nuestros propios principios e ideas, es la única forma de alcanzar cierto grado (siempre limitado) de emancipación intelectual.
Un pueblo informado siempre es peligroso, por eso muchos se concentran en desfinformar, en aturdir, en crear confusión, en desviar la atención, en desanimar y decir que la información no sirve de nada. ¿No es un contrasentido que alguien que diga que no sirve de nada informarse, esté en un foro de un medio de INFORMACIÓN, participando activamente? ¿No será que en los foros hay muchos manipuladores que intentan evitar, precisamente, que la gente esté BIEN (es decir, de forma PLURAL) informada?
Que el lector de este hilo juzgue por sí mismo, quién manipula, quién actúa en él con buena voluntad y con mala voluntad.
Arturo García
24/04/2009 - 08:42
Otro artículo muy interesante que he encontrado en la página del portal Rebelión. Se titula "Por qué soy republicano" y lo firma Vicenç Navarro, Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=84287Lo reproduzco a continuación:
Por qué soy republicanoComo era predecible, mis críticas al rey y a la monarquía han creado gran revuelo dentro y fuera de las páginas de Público, lo cual me fuerza a responder por qué creo que sería mejor que en España tuviéramos una república en lugar de una monarquía.
Durante mi largo exilio he vivido en varios países, incluyendo una república, Estados Unidos. Y aun cuando he sido muy crítico en mis escritos con la democracia estadounidense, hay un aspecto de ella que valoro muy positivamente: la cultura republicana, en la que las distancias sociales entre el jefe del Estado y las clases populares son mucho más reducidas que en cualquier sistema monárquico. Tal cultura democrática transmite una sensación de que el poder deriva de la ciudadanía, puesto que, si a la población no le agrada el jefe del Estado, puede cambiarlo por otro. Es más, cualquier ciudadano puede aspirar a ser jefe del Estado. Esta distancia se reduce incluso más cuando este procede de las clases populares, que sienten al presidente como alguien suyo. Hemos visto este año la gran alegría entre las clases populares (y muy especialmente entre la población afroamericana) de aquel país al ser elegido uno de ellos (hijo de una madre pobre y de un padre africano de Kenia) presidente. La sensación de poder y complicidad con el jefe del Estado en estas situaciones es enorme. No es sólo la capacidad de elegir al jefe del Estado, sino también la percepción de que todos pueden serlo, lo que da gran poder a la ciudadanía.
Tal principio de responsabilidad democrática es negado en una monarquía. En esta, la distancia social es intrínseca en el sistema y aparece constantemente, como cuando el rey llama de tú a todos los ciudadanos, los cuales deben referirse a él de usted, todo ello envuelto en un ambiente jerárquico y cortesano que enfatiza esta distancia. Incluso el himno nacional es una marcha real frente a la cual los ciudadanos se yerguen respetuosamente en silencio. Se reproduce así una cultura de vasallaje a la cual algunas izquierdas no son inmunes. Véase el blindaje mediático de la figura del rey. Voces críticas apenas tienen cabida en los medios de información y persuasión del país.
A estas reservas a la monarquía añado otras que tienen que ver con los orígenes de la monarquía en España y su desarrollo durante la democracia. El monarca no sólo fue nombrado por el dictador, sino que fue parte de la nomenclatura de aquel Estado dictatorial dirigido por un general al cual nunca ha criticado. Antes al contrario, lo ha alabado incluso en tiempo de democracia. Así, el 18 de julio de 1978, la Casa del Rey publicó el siguiente texto: “Hoy se conmemora el aniversario del Alzamiento Nacional que dio a España la victoria contra el odio y la miseria, la victoria contra la anarquía, la victoria para llevar la paz y el bienestar a todos los españoles. Surgió el Ejército, escuela de virtudes nacionales, y a su cabeza el Generalísimo Franco, forjador de la gran obra de regeneración”. Tal supuesta regeneración condujo a 192.684 ejecuciones y asesinatos, incluyendo 30.000 personas que continúan desaparecidas y estableciendo una dictadura en gran parte responsable del enorme retraso económico y social de España. Cuando el dictador murió, España tenía el porcentaje más elevado de Europa de personas con escasa educación (84%).
La Casa Real es un círculo profundamente conservador, como lo atestiguan declaraciones de sus miembros, que incluyen desde las recientes declaraciones de la reina (definiendo a una de las dictaduras más represivas que han existido en Europa como una dictadura blanda), a las del jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campos, quien subrayó su coincidencia con Pío Moa en una entrevista a El Periódico (08-07-03) en su justificación del Golpe militar de 1936 y la dictadura que estableció. El mundo social del monarca, que es el jefe de los Ejércitos, es predominantemente el mundo empresarial y financiero. Es un error derivar de los abruptos anti-monarca del ultraderechista Losantos, concluir que las derechas han dejado de ser monárquicas. El eje central de las derechas lo constituye el Ejército, la Iglesia, la patronal y la banca, que apoyaron y continuarán apoyando a la monarquía porque les ofrece un orden constitucional que les favorece. Prueba de ello es la continua promoción de la monarquía y del rey en los medios de información que controlan o influencian, que son muchos.
Es el temor a los herederos de la dictadura, incluyendo a la monarquía, el que ha frenado la corrección de la Historia de nuestro país, incluyendo lo que fue la república, la dictadura y la transición, presentándose esta como resultado de la vocación democrática del monarca, ignorando el papel determinante que tuvieron las movilizaciones obreras que forzaron la apertura democrática que no existía en los proyectos originales aprobados por los Gobiernos monárquicos de aquel periodo. De ahí que haya definido esta tergiversada versión de la transición de la dictadura a la democracia como falsa, es decir, que no corresponde a la realidad.
No dije, sin embargo, –como se me acusa– que la transición era falsa, pues la democracia significó un importante cambio real y no falso. Lo que sí dije, y me reafirmo en ello, es que la transición fue inmodélica, pues la democracia, resultado de aquel proceso, dista mucho de ser ejemplar. Tampoco dije, como se me acusó, que el Estado español está controlado por las derechas. Dije que estas tienen mucha más influencia sobre tal Estado que las izquierdas, lo cual explica la continuación de la democracia incompleta, causa del bienestar insuficiente de nuestro pueblo. Indicar que la monarquía (junto con la Iglesia, el Ejército, la patronal y la banca) no tiene nada que ver con ello me parece que es desconocer la realidad que nos rodea.
Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra.
http://blogs.publico.es/dominiopublico/123...oy-republicano/
Arturo García
24/04/2009 - 09:29
CITA(arcan57 @ 24/04/2009 - 08:59)

En fin que me das la razon.......lo unico que estas vendiendo es la republica.......pero a ti te parece novedoso.....este hilo que has abierto no aporta absolutamente nada a la informacion de nadie
Vale, ya ha quedado clara tu postura. Pareces un disco rayado.
Yo aporto informaciones que me parecen interesantes. Si a tí no te lo parecen pues no sé porqué sigues entrando continuamente en este hilo. A mí cuando no me interesa algo, pues simplemente no participo. Cuidado, no me malinterpretes y digas ahora que te quiero "callar". Por mí puedes seguir participando y repitiéndote hasta la eternidad. No me vas a intimidar para que deje de participar en este foro, si es eso lo que pretendes. Este hilo no lo he abierto sólo para hablar de la República, sino para aportar informaciones que me parezcan interesantes. Al que no le interese, tiene otros muchos hilos en los que participar. Abre tú si quieres un hilo nuevo con tus aportaciones "nuevas" o si quieres, ya que estás tan obsesionado con que yo no hago más que aportar más de lo mismo, aporta tu algo nuevo en este hilo, para variar.
Como decía Goebbels, una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. Quizás esa sea tu táctica.
Arturo García
27/04/2009 - 09:38
Otro artículo interesante, firmado por el coronel Amadeo Martínez Inglés (autor del libro "Juan Carlos I, el último Borbón .Las mentiras de la monarquía española"). Lo he encontrado en el diario La Democracia (http://www.lademocracia.es/Referendum-por-la-Republica-ya):
Referéndum por la República, ya
Lunes 13 de abril de 2009, por Amadeo Martínez Inglés
Sí, el referéndum nacional y definitivo que desea el pueblo español, la consulta popular y democrática que se le hurtó en 1975, la libre expresión política de sus deseos sobre la forma del Estado, el otorgamiento de la palabra a una ciudadanía que no pudo hablar cuando el nuevo rey borbónico, salido directamente de la entrepierna del dictador, ocupó ilegítimamente y en propiedad para él y sus descendientes la Jefatura de la nación española como si ésta continuase siendo la finca que esquilmaron a placer durante siglos sus depravados, ignorantes y corruptos predecesores dinásticos.
Referéndum monarquía-república, sí, desde luego, pero no antes de que una Comisión de Investigación parlamentaria en el Congreso de los Diputados (que el modesto autor de estas líneas lleva años pidiendo después de un cuarto de siglo de exhaustiva investigación histórica) estudie, analice, entienda… sobre los presuntos y numerosos delitos cometidos por el actual rey de España, Juan Carlos I (de los que esa Cámara tiene ya numerosos indicios racionales a través de los variados Informes que me he permitido remitirles) y, en consecuencia, lo eche a patadas de la poltrona que le regaló Franco y en la que lleva asentando sus indignas posaderas más de treinta y tres años.
Este es el camino (investigación de los delitos que ha cometido el último Borbón español y referéndum posterior a través del cual el pueblo español pueda pronunciarse sobre la forma política del Estado español) que debemos recorrer los ciudadanos españoles en el corto plazo si no queremos que la llamada “modélica y exportable” transición, iniciada en 1975, termine como el rosario de la aurora. Dado que, no nos engañemos, la crisis galopante con la que nos enfrentamos en la actualidad no es solo económica y financiera sino también, y esencialmente, política, social, institucional y, en definitiva, del régimen posfranquista instaurado en España en noviembre de 1975 por los albaceas del militarismo africanista que gobernó España como un cuartel durante casi cuarenta años.
Son estos dos pasos, dos fases, muy importantes y “sine qua non”, que se deben dar en este país cuanto antes y casi al unísono porque, aún proyectado otra vez el último Borbón (o lo que es lo mismo, el último franquista) al exilio dorado italiano del que nunca debió salir su nefasta saga dinástica, si no se actúa de inmediato lanzando la “modélica” Constitución de 1978 al cesto de los papeles o, mejor aún, se la pasa con premura por el pulverizador de documentos secretos del ministerio del Interior o de Defensa (que son los más operativos de la nación), se corre el riesgo de que, en un descuido institucional, se suba al trono vacante “de sus antepasados” el heredero del anterior, el espigado muchacho ya cuarentón que, según una afamada revista satírica, dedica la mayor parte de su tiempo a la “retrofornicación conyugal” con la finalidad última y exclusiva de que la saga borbónica (la oficial, no la bastarda que como en el pasado sigue disfrutando de muy buena salud) no decaiga y haya siempre un miembro (o miembra) de la misma en disposición de acceder, como ocurrió en España, a cualquier trono o canonjía que el dictador de turno en cualquier país de este mundo globalizado de hoy pueda ofrecerles. Por aquello de la sangre azul, mayormente.
Por cierto, la fuerza y el “viagrismo” natural que debe tener este joven muchacho (que vegeta a la sombra ya oronda y caduca de su progenitor a la espera del infarto cerebral o miocárdico que lo aúpe al trono) en la parte más adelantada de su cuerpo, cuando está en disposición de “trabajar” obviamente, que ha conseguido en muy poco tiempo lo que no han logrado en años los distintos compañeros sentimentales (con marido incluido) de su bella y gentil esposa, la antigua periodista Letizia (Leti para los amigos); a la que tras despojarla de su aversión a los embarazos (que sientan muy mal a la silueta femenina) la ha convertido de la noche a la mañana en ávida y amantísima madre y en reservorio de óvulos azules para cubrir las necesidades de procreación de todas y cada una de las casas reales (ya escasas, afortunadamente) reinantes en Europa que, últimamente, bien por descenso en la operatividad testicular de los hombrecillos con uniforme que las representan, o porque no les da la “real” gana de seguir la recomendación internacional de nuestro libidinoso presidente del Gobierno, señor Zapatero, andan un poco escasas de embriones de alto standing.
Bueno, sigamos con los problemas de este país que a mí, y a millones de españoles, los de las realezas europeas nos traen al pairo. El Órgano, Ente, Institución o Aparato del Estado que debe abanderar el muy necesario y urgente cambio político en España, que es ineludible ya que la crisis que padecemos, y que va a ir a más en el terreno social en los próximos meses, puede acabar, como en otros países, en una explosión incontrolada de resultados nada previsibles, es sin duda el Parlamento español, las Cortes Generales, máximo órgano de representación del pueblo soberano. No puede ser otro porque este “Borbón golferas” y los franquistas políticos y militares de la quinta del 75 que le ayudaron a sentar sus posaderas sobre el cojín regio del trono en aquella vomitiva sesión de las Cortes del 22 de noviembre de ese año, con perjurio incluido ante el falangista Rodríguez de Valcárcel, tuvieron la desfachatez y la osadía de divinizarle en vida y ponerlo por encima de las leyes a espaldas del pueblo español al que sirvieron la nueva Constitución, que nadie se había leído, como gigantesca rueda de molino que debía tragarse si quería disfrutar de las mieles de la paz y de unas pocas, muy pocas, libertades y derechos fundamentales. Una Constitución ¡ojo! redactada a la orden de militares y monárquicos y en la que ambos grupos de presión dejarían su impronta indeleble. Los primeros, redactando ellos solitos (concretamente lo haría la cúpula militar, el Estado Mayor del Ejército) el nada democrático artículo 8º, que otorga lisa y llanamente una patente de corso a los militares españoles para poder intervenir en política cuando les venga en gana convirtiéndolos de facto en “golpistas institucionales”; y los segundos, los monárquicos, exigiendo la preferencia del varón sobre la mujer en los derechos a la sucesión en el trono ante la imposibilidad de que la infanta Elena pudiera reinar en su día con un poco de decoro (es un decir) dada la desgraciada discapacidad intelectual que padecía (y padece) la pobre.
Sí, sí, las Cortes españolas, a pesar de sus carencias, defectos congénitos y enfermedades sobrevenidas como la mudez, el culiparlantismo, el absentismo, el autoritarismo partidario, el cainismo, la incompetencia personal y grupal, el gregarismo, el listacerradismo, el infantilismo, el alfombrismo político, el peloterismo, el autismo social…etc, etc, representan mal que bien, más mal que bien pero representan, al pueblo soberano español que cada cuatro años, en un pálido reflejo de lo que debe ser una auténtica democracia, deposita en las urnas unas papeletas cerradas y bloqueadas confeccionadas por los aparatos de unos partidos subvencionados por el poder y que aspiran (sólo los dos grandes) a usufructuar ese poder y las regalías consiguientes de cientos de miles de cargos públicos, o a chantajearlo y chuparle la sangre con sus apoyos todos los demás.
Pero a pesar de sus defectos y limitaciones, el Congreso dispone de la legitimidad y la legalidad suficientes para, de una vez y dadas las terribles circunstancias en las que nos encontramos, investigar al presunto delincuente que nos puso Franco en la Jefatura del Estado en 1975 (ya en el año 1958, siendo cadete de la Academia General Militar, cometió un homicidio por imprudencia, o tal vez un asesinato, en la persona de su hermano el infante D. Alfonso), que sigue ahí inasequible al desaliento en este año terrible de 2009, y que, efectivamente, después de más de treinta años de reinado, ha resultado ser todo un rey Borbón, o sea, para entendernos, todo un golfo, un caradura, un vividor que se ha dedicado en exclusiva a pegarse la gran vida, a organizar golpes de Estado en su exclusivo beneficio, a autorizar la creación de auténticos batallones de la muerte en el seno de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (los GAL), a pagarse sus aventuras amorosas con fondos reservados del Estado, y a labrarse una fortunita harto suculenta.
Pongamos en marcha de una vez, señores diputados del Congreso, en este 78 aniversario del advenimiento de la II República, el único régimen legítimo que ha tenido España en todo el siglo XX, la maquinaria legal y democrática que pueda acabar de una vez con el franquismo residual representado por la monarquía trasnochada que el genocida Franco se permitió otorgar a los españoles después de sojuzgarlos y someterlos a la ignominia casi cuarenta años. Contarán para ello, seguro, con el apoyo de todo el pueblo y el de gente que conoce muy bien la historia secreta de este país. Lo dicho
¡Referéndum por la República, ya!
arcan57
27/04/2009 - 17:01
Te das cuenta,arturo garcia,como has acabado dandome la razon......en mi mensaje numero 31,por ejemplo.....estas vendiendo la republica....y esto te parece novedoso
Arturo García
29/04/2009 - 11:26
Otro interesante artículo de Vicenç Navarro, Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra, titulado "La continua promoción del rey" y aparecido en el diario Público.
http://blogs.publico.es/dominiopublico/114...mocion-del-rey/Reproduzco a continuación el artículo.
La continua promoción del reyDurante mi largo exilio viví en tres países; dos eran monarquías (Suecia y Gran Bretaña) y uno era una República (EEUU). En Suecia pude leer artículos críticos del monarca y de la Monarquía sin que ello fuera motivo de escándalo o reprobación en una cultura profundamente democrática. En Gran Bretaña, la reina era sujeto de fuertes críticas a las que ella y su familia eran vulnerables por sus abundantes limitaciones personales. Y en EEUU pude ver de una manera muy directa (cuando estuve trabajando en la Casa Blanca, ayudando a Hillary Clinton en su intento fallido de reforma sanitaria) cómo el presidente Bill Clinton era criticado e insultado en todos los medios de información, que le pusieron verde (y con razón) por su comportamiento con la becaria Monica Lewinsky. El escándalo mayúsculo fue el comportamiento del presidente, no la crítica generalizada y los insultos que aparecieron en los medios.
Cuando volví del exilio a España, sin embargo, apenas había artículos críticos del monarca en los medios de información, y ello a pesar de sus muchas vulnerabilidades, tanto en su origen (basado en el régimen dictatorial anterior) como en sus comportamientos. Aunque algunos amigos y asesores económicos del monarca han terminado en los tribunales de Justicia, no se publicaron artículos en los mayores medios de información analizando las conexiones de la Casa Real con tales señores. Este desinterés por averiguar las conexiones del rey con los que habían sido sus amigos apareció también con su amigo Alfonso Armada, máximo dirigente del fallido golpe militar del 23-F. En realidad, no sólo ha habido una ausencia de crítica y escrutinio, sino que ha habido una promoción muy intensa del monarca y de la Monarquía. La última es el programa de TVE-1, El día más triste del rey, que ha sido evaluado por los mayores medios de información y persuasión como “un gran documental”, “veraz en su exposición”, “que describe las enormes virtudes del rey y de su familia”, “mostrando su talante democrático” que, por segunda vez en su vida, nos trajo la democracia a nuestro país.
Y así continuamos. El último ejemplo es el artículo del conde de Sert “El rey que España necesita”, publicado en La Vanguardia (09-03-09), diario que, a pesar de promocionarse como defensor de la diversidad democrática, nunca ha publicado un artículo crítico con la Monarquía en España. En tales artículos, la historia de nuestro país continúa siendo tergiversada a fin de promocionar a la Monarquía, ignorando la historia real del país. De ahí que la juventud desconozca que no fue el rey, sino las enormes movilizaciones populares, y muy en especial de la clase trabajadora, las que forzaron los cambios democráticos en España.
Es conocido fuera, pero no dentro de España, que las movilizaciones obreras fueron determinantes en el establecimiento de la democracia. En 1976, año decisivo de la transición, hubo 1.438 días de huelga por cada 1.000 trabajadores (el promedio de la Comunidad Europea eran 390 días). Y un tanto igual ocurrió en los sucesivos años. Tales movilizaciones pusieron a la defensiva a la nomenclatura franquista liderada por el rey, el cual se apercibió de que no podía mantenerse en el trono sin realizar cambios en el sistema político. Las primeras propuestas de democratizar aquella dictadura, sin embargo, fueron escasamente democráticas. Detrás de cada uno de los cambios de aquellas propuestas hubo enormes movilizaciones populares. No es, pues, cierto el mensaje dominante que han transmitido los medios de información y persuasión de que el monarca era un demócrata que fue desarrollando su proyecto democrático. Mantenerse en el trono exigía su adaptación a las presiones populares que, junto con presiones internacionales, fueron los motores del cambio.
La negación de este hecho ha debilitado enormemente la cultura democrática del país, reproduciendo esta visión mesiánica de cómo se realizó aquel cambio histórico. Las derechas (con complicidad de algunas izquierdas) siempre ven la historia como resultado de las decisiones de grandes hombres (y de ocasionalmente alguna mujer) que configuran el destino de los pueblos. Esta falsedad ha empobrecido enormemente la cultura democrática del país, al presentar a la población española como un agente pasivo en el desarrollo de su propia historia. Y tal visión de lo ocurrido ha reforzado el enorme dominio que las derechas (la Monarquía, el Ejército, la Iglesia, la banca, la Patronal y los medios conservadores) tiene en España, dominio que es responsable del gran retraso político, económico y social del país. Un indicador de ello es que España continúa hoy, 32 años de democracia, a la cola del gasto público social por habitante en la UE-15
Y este bloque de poder se reproduce a base de un sistema político en el que la Monarquía juega un papel central. En realidad, la enorme movilización del establishment económico, político y mediático del país para ensalzar la Monarquía, se basa en esta realización. Saben que la aparición de voces críticas haría resquebrajar aquel enorme entramaje, perdiendo rápidamente su aparente solidez. Si el sistema monárquico fuera tan sólido como indican, permitirían voces críticas en los medios, tal como ocurre en Suecia y Gran Bretaña. No así en España. Si la historia real de los hechos del 23-F hubiera sido tal como muestra el documental de TVE-1, ¿por qué entonces las Cortes españolas no permitieron que se estableciera una comisión parlamentaria para analizar responsabilidades de aquellos hechos tal como hubiera ocurrido en cualquier sistema democrático? Si el rey se comportó tal como indica el documental, tal comisión hubiera supuesto un enorme aval democrático a la Monarquía. El que tal comisión no se estableciera parecería indicar que la estructura de poder consideraba aconsejable ocultar algo que todavía se desconoce.
Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra
arcan57
30/04/2009 - 09:49
CITA(Arturo García @ 29/04/2009 - 11:26)

Otro interesante artículo de Vicenç Navarro, Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra, titulado "La continua promoción del rey" y aparecido en el diario Público.
http://blogs.publico.es/dominiopublico/114...mocion-del-rey/Reproduzco a continuación el artículo.
La continua promoción del reyDurante mi largo exilio viví en tres países; dos eran monarquías (Suecia y Gran Bretaña) y uno era una República (EEUU). En Suecia pude leer artículos críticos del monarca y de la Monarquía sin que ello fuera motivo de escándalo o reprobación en una cultura profundamente democrática. En Gran Bretaña, la reina era sujeto de fuertes críticas a las que ella y su familia eran vulnerables por sus abundantes limitaciones personales. Y en EEUU pude ver de una manera muy directa (CUANDO ESTUVE TRABAJANDO EN LACASA BLANCA, AYUDANDO A HILLARY CLINTON EN SU INTENTO FALLIDO DE SU REFORMA SANITARIA) ....cuando volvi del exilio.... Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra
La continua promocion de quien?.......el pobre este mas que catedratico deberia estar en un psicologo,psiquiatrico......cuando volvio del exilio.......es un gilipollas
Arturo García
04/05/2009 - 08:59
Presentación del libro "La crisis financiera, guía para entenderla y explicarla" de Juan Torres López.
http://www.kaosenlared.net/noticia/crisis-...erla-explicarlaLa crisis financiera, guía para entenderla y explicarlaLa crisis que estamos viviendo es la más seria del último siglo. El capitalismo basura de la especulación financiera ha hecho saltar por los aires el empleo y la estabilidad macroeconómica.
INTRODUCCIÓN
La crisis que estamos viviendo es la más seria del último siglo. El capitalismo basura de la especulación financiera generalizada ha hecho saltar por los aires el empleo y la estabilidad macroeconómica, ya de por sí precarios en los últimos años de predominio neoliberal. Los dirigentes políticos no tienen alternativas, los banqueros (verdaderos y directos causantes de la crisis) tratan de evadir sus responsabilidades mientras utilizan las billonarias ayudas que reciben de los estados para sanear en la medida en que pueden sus balances. Los ciudadanos asisten perplejos al aumento vertiginoso del desempleo, a las quiebras de empresas y al incremento de la deuda.
Y, mientras tanto, las izquierdas permanecen prácticamente ausentes. Unas, silenciosas por torpeza o complicidad. Otras, silenciadas porque no han sido capaces de empoderar a los ciudadanos. Y todas, divididas, confusas y sin ser capaces de tomar con firmeza la iniciativa para informar, formar y movilizar a los millones de personas que cargan los efectos de la crisis sobre sus espaldas. Esto ocurre en gran parte porque las izquierdas han descuidado en los últimos decenios la práctica unitaria y la formación y el diseño de alternativas capaces de aglutinar a los movimientos sociales, a las organizaciones, sindicatos, partidos y personas individuales en una gran oleada de rebeldía y respuesta al neoliberalismo.
Los perjudicados de todo esto son los millones de trabajadores y desempleados, mujeres y hombres desamparados que, sin representación político social y fragmentados, no pueden enfrentar al dominio neoliberal más que su resignación, frustración y sufrimiento.
La tarea que tienen por delante las izquierdas no es poca ni fácil. Pero si hay algo que está claro es que hay que empezar por analizar con rigor la situación, por denunciar sin descanso lo que está ocurriendo y por ofrecer a la sociedad alternativas que se puedan tocar con la mano, que no solo sean cantinelas ni el recurso al viejo nominalismo que a nada conduce.
Esta última convicción es la que nos ha llevado a participar en docenas de charlas, seminarios de formación y reuniones de todo tipo en los últimos meses. Tenemos la seguridad de que la crisis económica que estamos sufriendo es un hito histórico que la izquierda debería aprovechar para mostrar a los ciudadanos que la acumulación que es capaz de generar el capitalismo no es sino un gran fiasco, un fraude, una vía sin retorno, un callejón sin salida, una quimera que lleva justamente a donde estamos, a la debacle financiera y a la crisis global.
En estos momentos en que la especulación financiera ha abierto las carnes del capitalismo, las organizaciones de la izquierda, de todas sus sensibilidades y corrientes, deberían convertirse en redes globales de denuncia y sus militantes y afiliados en los granos de arena que fuesen mostrando por doquier lo que está pasando, que enseñaran a los ciudadanos lo que han hecho los bancos con su dinero, el apoyo que los bancos centrales y los gobiernos han prestado a los especuladores multimillonarios que han provocado la crisis y, en fin, que le ofrecieran las medidas alternativas que hay que tomar sin dilación para evitar que todo se vaya derrumbando poco a poco.
Este pequeño libro es una modesta contribución a esta denuncia. No podemos ir a más sitios a explicar lo que está ocurriendo y creemos que lo oportuno era proporcionar esta guía para entender y explicar la crisis.
Arturo García
06/05/2009 - 11:00
Otro interesante artículo sobre la presente crisis aparecido en el diario "La Democracia". El artículo se titula "Crisis de los ricos, vía crucis de los pobres" y lo firma Jorge Majfud (para la prestigiosa agencia de noticias rusa RIA Novosti).
http://www.lademocracia.es/Crisis-de-los-r...s-de-los-pobresReproduzco a continuación el artículo:
Crisis de los ricos, vía crucis de los pobresDomingo 1ro de marzo de 2009, por Agencia RIA Novosti, Jorge Majfud
Las teorías de la evolución después de Darwin asumen una dinámica de divergencias.
Dos especies pueden derivar de una en común; cada tanto, estas variaciones pueden desaparecer de forma gradual o abrupta, pero nunca dos especies terminan confluyendo en una. No existe mestizaje sino dentro de la misma especie. A la larga, una gallina y un hombre son parientes lejanos, descendientes de algún reptil y cada uno significa una respuesta exitosa de la vida en su lucha por la sobrevivencia.
Es decir, la diversidad es la forma en que la vida se expande y se adapta a los diversos medios y condiciones. Diversidad y vida son sinónimos para la biósfera. Los procesos vitales tienden a la diversidad pero al mismo tiempo son la expresión de una unidad, la biósfera, Gaia, la exuberancia de la vida en lucha permanente por sobrevivir a su propio milagro en ambientes hostiles.
Por la misma razón la diversidad cultural es una condición para la vida de la humanidad. Es decir, y aunque podría ser una razón suficiente, la diversidad no se limita sólo a evitarnos el aburrimiento de la monotonía sino que, además, es parte de nuestra sobrevivencia vital como humanidad.
No obstante, hemos sido los humanos la única especie que ha sustituido la natural y discreta pérdida de especies por una artificial y amenazante exterminación, por la depredación industrial y por la contaminación del consumismo. Aquellos que sostenemos un posible aunque no inevitable «progreso de la historia» basado en el conocimiento y el ejercicio de la igual-libertad, podemos ver que la humanidad, tantas veces puesta en peligro de extinción por sí misma, ha logrado algunos avances que le ha permitido sobrevivir y convivir con su creciente fuerza muscular. Y aún así, nada bueno hemos agregado al resto de la naturaleza. En muchos aspectos, quizás en ese natural proceso de prueba y error, hemos retrocedido o nuestros errores se han vuelto exponencialmente peligrosos.
El consumismo es uno de esos errores. Ese apetito insaciable nada o poco tiene que ver con el progreso hacia una posible y todavía improbable era sin-hambre, post-escasez, sino con la más primitiva era de la gula y la codicia. No digamos con un instinto animal, porque ni los leones monopolizan la sabana ni practican el exterminio sistemático de sus victimas, y porque hasta los cerdos se sacian alguna vez.
La cultura del consumismo ha errado en varios aspectos. Primero, ha contradicho la condición antes señalada, pasando por encima de las diversidades culturales, sustituyéndolas por sus baratijas universales o creando una pseudo diversidad donde un obrero japonés o una oficinista alemana pueden disfrutar dos días de una artesanía peruana hecha en China o cinco días de las más hermosas cortinas venecianas importadas de Taiwán antes que se rompan por el uso. Segundo, porque también ha amenazado el equilibrio ecológico con sus extracciones ilimitadas y sus devoluciones en forma de basuras inmortales.
Ejemplos concretos podemos observarlos a nuestro alrededor. Podríamos decir que es una suerte que un obrero pueda disfrutar de las comodidades que antes les estaban reservadas sólo a las clases altas, las clases improductivas, las clases consumidoras. No obstante, ese consumo -inducido por la presión cultural e ideológica- se ha convertido muchas veces en la finalidad del trabajador y en un instrumento de la economía. Lo que por lógica significa que el individuo-herramienta se ha convertido en un medio de la economía como individuo-consumidor.
En casi todos los países desarrollados o en vías de ese «modelo de desarrollo», los muebles que invaden los mercados están pensados para durar pocos años. O pocos meses. Son bonitos, tienen buena vista como casi todo en la cultura del consumo, pero si los miramos fijamente se rayan, pierden un tornillo o quedan en falsa escuadra. Ahora resulta un exotismo aquella preocupación de mi familia de carpinteros por mejorar el diseño de una silla para que durase cien años. Pero los nuevos muebles descartables no nos preocupan mayormente porque sabemos que han costado poco dinero y que, en dos o tres años vamos a comprar otros nuevos, lo que de paso da más interés y variación en la decoración de nuestras casas y oficinas y sobre todo estimulan la economía del mundo. Según la teoría en curso, lo que tiramos aquí ayuda al desarrollo industrial en algún país pobre. Por eso somos buenos, porque somos consumidores.
No obstante, esos muebles, aún los más baratos, han consumido árboles, han quemado combustible en su largo viaje desde China o desde Malasia. La lógica de "tírelo después de usar", que es lo más razonable para una jeringa de plástico, se convierte en una ley necesaria para estimular la economía y mantener el PBI en perpetuo crecimiento, con sus respectivas crisis y fobias cuando su caída provoca una recesión del dos por ciento. Para salir de ella hay que aumentar la droga. Sólo Estados Unidos, por ejemplo, destina billones de dólares para que sus habitantes vuelvan a consumir, a gastar, para salir de la locura de la recesión y así el mundo pueda seguir girando, consumiendo y desechando.
Pero esos desechos, por baratos que sean —el consumismo está basado en mercaderías baratas, desechables, que hace casi inaccesible el reciclaje de productos duraderos— poseen trozos de madera, plástico, baterías, caños de hierro, tornillos, vidrio y más plástico. En Estados Unidos todo eso y algo más va a la basura —aún en este tiempo llamado «de gran crisis» por razones equívocas— y en los países pobres, los pobres van en busca de esa basura. A la larga, quien termina consumiendo toda la basura es la naturaleza mientras la humanidad sigue poniendo en suspenso sus cambios de hábitos para salir de la recesión primero y para sostener el crecimiento de la economía después.
Pero ¿qué significa «crecimiento de la economía», ese dos o tres por ciento que obsesiona al mundo entero, de Norte a Sur y de Este a Oeste?
El mundo está convencido de que se encuentra en una terrible crisis. Pero el mundo siempre estuvo en crisis. Ahora es definida como crisis mundial porque procede y afecta la economía de los más ricos; el paradigma simplificado del desarrollo ha irradiado su histeria al resto del mundo, restándole legitimidad. Pero en Estados Unidos las personas siguen inundando las tiendas y los restaurantes y sus recortes no llegan nunca al hambre, aun en la gravedad de millones de trabajadores sin trabajo. En nuestros países periféricos una crisis significa niños en la calle pidiendo limosna. En Estados Unidos suele significar consumidores consumiendo un poco menos mientras esperan el próximo cheque del gobierno.
Para salir de esa «crisis», los especialistas se exprimen el cerebro y la solución es siempre la misma: aumentar el consumo. Irónicamente, aumentar el consumo prestándole a la gente común su propio dinero a través de los grandes bancos privados que reciben la ayuda salvadora del gobierno. No se trata solo de salvar algunos bancos, sino, sobre todo, de salvar una ideología y una cultura que no sobreviven por sí solas sino en base a frecuentes inyecciones ad hoc: estímulos financieros, guerras que impulsan la industria y controlan la participación popular, drogas y diversiones que estimulan, tranquilizan y anestesian en nombre del bien común.
¿Realmente habremos salido de la crisis cuando el mundo retome un crecimiento del cinco por ciento mediante el estímulo del consumo en los países ricos? No estaremos preparando la próxima crisis, una crisis real -humana y ecológica- y no una crisis artificial como la que tenemos hoy? ¿Realmente nos daremos cuenta que ésta no es realmente una crisis sino sólo una advertencia, es decir, una oportunidad para cambiar nuestros hábitos?
Cada día es una crisis porque cada día elegimos un camino. Pero hay crisis que son una larga una vía crucis y otras que son críticas porque, tanto para oprimidos como para opresores significa una doble posibilidad: la confirmación de un sistema o su aniquilación. Hasta ahora ha sido lo primero por faltas de alternativas a lo segundo. Pero nunca hay que subestimar a la historia. Nadie hubiese previsto jamás una alternativa al feudalismo medieval o al sistema de esclavitud. O casi nadie. La historia de los últimos milenios demuestra que los utópicos solían preverlo con exagerada precisión. Pero como hoy, los utópicos siempre han tenido mala fama. Porque es la burla y el desprestigio la forma que cada sistema dominante ha tenido siempre para evitar la proliferación de gente con demasiada imaginación.
Arturo García
08/05/2009 - 09:08
Un manifiesto interesante sobre la crisis a cargo de la Plataforma Ciudadanos por la República.
http://ciudadanosporlarepublica.info/comun...-la-crisis.htmlLo reproduzco a continuación.
Plataforma de Ciudadanos por la República: SOBRE LA CRISIS la Plataforma
Miércoles, 14 de Enero de 2009 13:40
Desde hace más de un año, pero con particular virulencia desde el pasado Septiembre, la crisis económica que sacude a la economía capitalista internacional, golpea con contundencia a España.
Los datos conocidos en Diciembre son demoledores: un millón de nuevos parados en un año (el 46% de aumento), de ellos, la mitad en el último trimestre de 2.008, muy por encima de la media europea, lo que demuestra que las consecuencias de la crisis capitalistas están siendo en España mucho más graves para la mayoría trabajadora como consecuencia de que el régimen monárquico mantiene intactas las estructuras básicas de poder real de la dictadura franquista controladas por una minoría oligárquica acostumbrada al dinero fácil y sin riesgo, cuyos intereses están siempre cubiertos por fuerzas políticas sumisas e incapaces de salirse del guión general de consenso en las cuestiones trascendentales y cuyas inversiones las garantizan una red de caciques, ganapanes y vividores que han hecho del tráfico de influencias que tan bien retrataba Luís García Berlanga en su obra, “La escopeta nacional”, la norma.
La cifra de parados supera ampliamente los tres millones, lo que hace prever que este año se alcancen los cinco millones, como anticipaban las previsiones más pesimistas. Cerca del 80% de los nuevos parados son hombres, lo que indica, además, que el empleo que se está perdiendo es el mas seguro y de mejores condiciones.
¿Cómo ha respondido el régimen continuista a esta crisis? De la misma forma que en otras crisis anteriores: defendiendo por encima de todo los intereses de la minoría oligárquica. En 1.993, durante su mandato en el Gobierno González, previo a su paso por la Comisión Europea en la que representó el papel de ciclón ultraliberal y defensor del déficit cero, el actual Ministro de Economía Pedro Solbes, manifestaba a la prensa: “...El 99 % de los habitantes de este país somos trabajadores, parados o pensionistas, y sólo el 1% son empresarios; desgraciadamente quien genera empleo son los empresarios y si queremos solucionar el problema del paro, hay que darles ventaja...Ahora bien, por muchos incentivos que les demos, los empresarios harán lo que quieran en función de sus expectativas de beneficios”. Estas palabras han sido la declaración de intenciones de los sucesivos Gobiernos, incluidos de manera especial los del PP, que siguieron al de Felipe González. Aquel fue un periodo de intensa crisis económica en el que el paro en España rozó el 25%; con todo, la crisis actual es mucho más profunda y se traslada de una manera más brutal y rápida a la clase trabajadora.
Desde que se iniciara esta nueva crisis, el régimen monárquico y las fuerzas que le son afines han coincidido en ayudar a los sectores oligárquicos a descargar sus consecuencias sobre las espaldas de la mayoría trabajadora.
Las medidas que ha adoptado hasta la fecha el Gobierno, confirman lo que decimos: la inyección de ingentes cantidades de dinero público barato al sector financieros, no ha evitado que los bancos y cajas sigan negando sistemáticamente el crédito a los ciudadanos, por lo que la consecuente retracción de la demanda y de la inversión es más aguda de los previsto por ellos mismos y amenaza con agravar la depresión económica actual.
Últimamente, Zapatero y su equipo económico han aireado con profusión un nuevo plan de financiación autonómica para fomentar la inversión pública en infraestructuras y vivienda; pero con ello únicamente se refuerzan los desequilibrios de la débil estructura económica de la España borbónica, pues es precisamente el sector inmobiliario fuertemente sujeto además a la corrupción caciquil y política, uno de los principales responsables de la profundidad de la crisis en nuestro país.
¿Cuál es la reacción de la oposición derechista del PP?: Con el mayor descaro acusa al Gobierno de descuidar a las familias, a los trabajadores y a las PYMES, ellos, que siempre han hecho gala tanto en el Gobierno como en la oposición, de la defensa de la máxima libertad para el capital especulativo; ellos, que han medrado y medran en los territorios donde gobiernan con la obra pública y con la vivienda (recordemos que solo en Madrid, la suma de lo que adeuda el Ayuntamiento y la Comunidad alcanza los 16.000 millones de euros)..
El colmo del cinismo lo han alcanzado al acusar al Gobierno de Zapatero de endeudar a las generaciones futuras con el déficit público aprobado, cuando, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, su lideresa, Esperanza Aguirre, lleva adelante un plan de privatización de la sanidad, con la construcción de sucesivos hospitales en régimen de concesión y canon con empresas privadas, (la mayoría de ellas por cierto grandes beneficiarias de la especulación inmobiliaria de los últimos tiempos) que hipoteca al menos para los próximos 30 años a los ciudadanos madrileños y multiplica por tres el coste real de esos servicios.
Podemos concluir que aunque existen diferencias, algunas importantes, en las formas (el Gobierno, en general, resalta su “seriedad” y “responsabilidad”, mientras que el PP abraza el populismo más pedestre), la coincidencia es prácticamente absoluta en el fondo: ninguno de los dos, ni la inmensa mayoría de las otras fuerzas institucionales, habla de soluciones a la crisis desde una perspectiva popular. TODOS consideran, como Solbes, que la única salida consiste en apoyar con dinero público a quienes la provocaron a costa del sufrimiento de cientos de miles de familias y sin garantías de que todas las ayudas aprobadas no terminen, como en otras ocasiones, en el bolsillo de especuladores y grandes empresarios, sin paliar los gravísimos problemas de la mayoría.
¿Es posible otra política? Por supuesto, es posible y además es absolutamente necesaria si no queremos correr el peligro de que la profundidad del abismo al que la política imperialista nos ha llevado, termine de tirar por la borda muchas de las conquistas que sólo han sido logradas con el esfuerzo de las generaciones que nos han precedido. Con todas sus limitaciones, la experiencia de la II República, en la que, a pesar de la gravísima situación internacional (el mundo capitalista vivía en plena crisis del 29, la más profunda hasta la actual) se llevaron a cabo proyectos políticos, económicos y sociales que suponían un gran salto en la España de principios del siglo XX es un ejemplo de lo que se consigue situando en el eje de la política, el interés de la mayoría.
Hoy es urgente también paliar los efectos de la crisis sobre las clases populares, pero para ello es necesario que la política económica se oriente hacia ese objetivo, lo que obliga a que el Estado (y recalcamos el Estado, porque las alternativas no corresponden únicamente al Gobierno, sino a todas las fuerzas e instituciones que han sostenido hasta ahora el régimen responsable de la lamentable situación actual) ponga fin al continuo e impune saqueo de la riqueza de España, por las oligarquías central o nacionalistas.
Para ello:
Es urgente que el estado intervenga directamente en la economía, gestionando los recursos de los grandes bancos y cajas de ahorro, estableciendo mecanismos de control de las transacciones comerciales y financieras que pongan coto a la especulación, la impune y antisocial actividad de los intermediarios, etc. Es preciso también que se elabore un plan de desarrollo económico armónico que dé prioridad a la industrialización, el cooperativismo, especialmente en el sector agrario, la investigación e inversión en equipos, etc. Debe controlarse igualmente la actuación de las grandes empresas multinacionales, acabando con la aplicación de los ERES injustificados que han llevado al paro a más de 60.000 trabajadores los últimos meses y que no van acompañados de planes sociales, de inversión y de futuro; y debe apoyarse a pequeños empresarios y autónomos que no pueden competir con las grandes entidades en el acceso a la financiación. Parar la sangría del empleo exige acabar con la impunidad de la que gozan los grandes empresarios para desprenderse de sus plantillas cuando acaban las épocas de bonanza económica.
Es necesario arbitrar medidas concretas para aliviar las consecuencias de la crisis sobre las clases trabajadoras. La situación del sector inmobiliario no puede seguir como hasta ahora: decenas de miles de ciudadanos deben hacer frente a hipotecas astronómicas que no pueden pagar y la solución no es la de cifrar las esperanzas en el aumento de la inversión pública en infraestructuras que lleven a cabo los mismos empresarios sin escrúpulos que han hecho de la vivienda un bien inalcanzable para una mayoría de jóvenes y han especulado con la riqueza social: debe crearse de manera inmediata un parque de vivienda pública social en alquiler (una reivindicación ésta, reclamada ya en 2.006 por la Plataforma de Ciudadanos por la República, en su informe sobre la situación de la vivienda en España).
Debe atenderse con prontitud la situación de quienes estando en paro o afrontando abultadas hipotecas no pueden hacer frente a los pagos de su vivienda habitual, sin recurrir como otras veces a subvencionar a constructores y especuladores inmobiliarios, sino adoptando directamente medidas de condonación o retardo de las cuotas. Los parados deben recibir apoyo de las instituciones, asegurando su acceso gratuito a los servicios públicos necesarios (transporte, energía, correo, etc) mientras dure su situación y la garantía de acceso a un subsidio de desempleo suficiente.
Debe proteger el empleo y mejorar las condiciones salariales y laborales de los trabajadores y de manera particular de los sectores más precarizados (mujeres, jóvenes e inmigrantes), y ello no se consigue con nuevas reformas que recorten derechos como reclama la insaciable patronal española, sino reforzando las garantías jurídicas del trabajo.
La aplicación de estas y otras medidas similares deben contar con la participación de las organizaciones sociales y sindicales que canalizan la participación popular en los asuntos públicos.
El Estado debe terminar con la política de acoso al sector público y de privatizaciones. El sector público es la garantía de los derechos sociales para la mayoría ciudadana y es, también, garantía de empleo seguro y de calidad. Poner en marcha lo que, de otra forma serían derechos sociales sólo en el papel como ocurre con el derecho a la vivienda reconocido en el artículo 47 de la Constitución monárquica, requiere que sea el Estado quien se haga cargo de su aplicación, no dejándola a la iniciativa privada. La ayuda a la dependencia, el derecho a la educación en todas las etapas de la vida y a la atención de ancianos, discapacitados y personas dependientes, no puede ser atendido por los particulares, ni depender del Gobierno local de turno: es el Estado y sus instituciones el que debe garantizar estos derechos por igual en todo el territorio nacional.
Reforzar la fiscalidad de las rentas más altas para garantizar una mayor redistribución. Con el acuerdo del Gobierno y de la oposición se ha eliminado el Impuesto de Patrimonio, uno de los impuestos directos que grava más a quien más tiene; con ello, el Estado ha renunciado a un impuesto que, a pesar de ser objeto de fraude sistemático por los sectores oligárquicos a los que afecta, recaudó en 2.005 y según datos de la propia administración fiscal, 1442 millones de euros.
Los últimos años se ha incrementado el peso de los impuestos indirectos (especialmente el IVA) que pagamos todos por igual, con independencia de la renta, en detrimento de los directos (IRPF, de sociedades, etc) y dentro de estos últimos se ha favorecido a las rentas más altas, reduciendo el tipo máximo aplicable, que ha pasado en el caso del IRPF del 66% en 1.980 al 35% actual.
Se ha hecho muy poco para acabar con el fraude fiscal del que son responsables sobre todo los grandes propietarios y empresarios que pueden eludir los impuestos con mucha mayor facilidad que quienes cobran un salario: según el profesor Viçens Navarro, solo terminando con el fraude, el estado obtendría unos 88.000 millones de euros anuales más. En definitiva es preciso que la fiscalidad deje de castigar a los más débiles y las reformas se dirijan a reforzar los impuestos de quienes tienen mas renta.
Otro apartado en el que el Estado renuncia irresponsablemente a sus deberes, en beneficio la oligarquía, es el de las jugosas subvenciones a las grandes fortunas, familias nobiliarias y casa Real (baste decir que el capítulo destinado a esta última, es uno de los pocos que han crecido en los Presupuestos Generales del Estado de este año de crisis y que algunas grandes familias de la nobleza disfrutan de numerosas prebendas como edificios y fincas donadas por la monarquía como pago a pasados favores prestados). Acabar con esta sangría, es una prioridad exigida además por las más elementales normas de decencia democrática.
Poner en marcha estas medidas enumeradas y otras muchas que podrían fomentarse en ámbitos locales: la recuperación, por ejemplo, de modos de relación colectiva sistemáticamente ignorados por la cultura oficial, como estructuras de solidaridad social en barrios y pueblos, acuerdos de participación democrática en la gestión municipal y urbanística, etc) permitirían crear las condiciones para avanzar hacia un marco más democrático, participativo y popular. Caminar en esa dirección es una responsabilidad de todos los ciudadanos y particularmente de las organizaciones populares, sociales, sindicales y políticas que representan sus intereses.
Consecuentemente con ello, la Plataforma de Ciudadanos por la República llama a todos sus afiliados y a las organizaciones asociadas, a redoblar los esfuerzos para enfrentar organizadamente y de forma unitaria la crisis capitalista, exigiendo del estado la articulación de un plan contra la crisis que redistribuya en un sentido progresista, las cargas fiscales, mitigue sus consecuencias sobre las clases populares y permita un futuro desarrollo económico controlado socialmente, más armónico y basado en el trabajo , en los derechos y el avance social de la mayoría trabajadora.
Arturo García
08/05/2009 - 09:34
Otro artículo que habla de la hipocresía de nuestros políticos a la hora de enfrentarse a la crisis económica actual. Se titula "España es el país desarrollado donde los ricos pagan menos impuestos y más fácilmente pueden eludirlos legalmente" y lo firma Francesc Sanuy.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=85005Lo reproduzco a continuación.
Los paraísos fiscales en el BOE
España es el país desarrollado donde los ricos pagan menos impuestos y más fácilmente pueden eludirlos legalmenteFrancesc Sanuy
El Periódico
En plena crisis económica y financiera, los políticos se han sentido obligados a gesticular de cara a la galería y a mostrarse enérgicos en el anuncio de estrictas y severas medidas contra los paraísos fiscales. Incapaces de encontrar soluciones a la recesión más importante desde la gran depresión del 29, los líderes del G-20 consideraron conveniente la amenaza y el ataque más furibundos dirigidos a un chivo expiatorio que, de pronto, asumía las culpas de una catástrofe causada por otros. Se ha desencadenado, pues, una auténtica ofensiva de cruzada o de guerra santa contra los paraísos fiscales que, en realidad, es una manifestación evidente de hipocresía y cinismo.
Lo primero que hay que decir es que esos santuarios, refugios o escondites --que esto es lo que significa tax haven, no confundir con tax heaven, que sí podría traducirse como cielo o paraíso-- fueron creados y han sobrevivido gracias a la iniciativa, el apoyo o la tolerancia de los países grandes. Los piratas y contrabandistas siempre han existido, pero sus actividades quedaban fuera de la ley. En cambio, los refugios fiscales tienen la base de un Estado pequeño o grande. De Mónaco, Somerset Maugham dijo que era un lugar soleado para personas sombrías. Sin embargo, a la hora de la verdad, las grandes potencias han utilizado siempre los santuarios como válvula de seguridad y como instrumento para sus empresas.
Si dejamos de lado el dinero del crimen organizado (narcotráfico, prostitución, corrupción política, terrorismo, etcétera) que hay que perseguir y erradicar, veremos que el secreto bancario y la evasión tributaria se aplican incluso en los países que ahora reclaman su persecución. En Londres, por ejemplo, los non dom, o sea, los depositantes de grandes fortunas, quedan eximidos de declarar y tributar por su dinero. Existen también islas-refugio en territorio británico, como Guernsey, Jersey, Man o las del Caribe, con miles de sociedades domiciliadas. En la lista de paraísos de la OCDE figuran países miembros de la UE, verbigracia, Luxemburgo, Bélgica y Austria. No constan, a pesar de que también lo son, Delaware, en EEUU, y Hong Kong y Macao en China. Singapur ya representa la mitad del volumen de banca privada y gestión de patrimonios de Suiza. Queda, pues, claro que todo este estado de cosas respondía a una voluntad generalizada de tolerar permisivamente unas prácticas que se condenaban de cara al exterior y con la boca pequeña, mientras se sucumbía a la tentación de hacer exactamente lo mismo dentro del territorio propio, o sea, onshore.
La versión más perversa de este replanteamiento es la que cada vez más se aplica en España y que consiste en situar los santuarios en el BOE (Boletín Oficial del Estado). Como consecuencia de ello, este es el país desarrollado donde los ricos pagan menos impuestos y más fácilmente pueden eludirlos legalmente gracias a unos refugios tributarios creados por los gobiernos socialistas y populares a favor de los beatos poseedores. Todas las llamadas a la solidaridad, a la justicia, a la redistribución de la riqueza o a la progresividad de los impuestos han acabado en un sistema en el que las rentas del capital tributan un 18%, mucho menos que el IRPF que grava las rentas de los asalariados. Los beneficios de las empresas pagan tipos 30 veces más altos que los de las inversiones en valores mobiliarios. Los partícipes de un Sicav sociedades de inversión de los grandes patrimonios no pagan prácticamente nada, y el conjunto del régimen tributario está lleno de tarifas reducidas, bonificaciones o exenciones para determinados colectivos privilegiados o grupos de presión que consiguen siempre que los poderes públicos les hagan el traje a medida.
Vean, si no, el tratamiento de preferencia que reciben los socios del Instituto de la Empresa Familiar y, por contraposición, cómo los residentes en Madrid, la Comunidad Valenciana, Euskadi, Navarra y otras autonomías no pagan el impuesto de sucesiones, mientras que a los catalanes se les aplica con todo el rigor, igual que el céntimo sanitario que se les carga sobre el precio de la gasolina.
¿Es normal que los autores del pelotazo de Airtel, adjudicada por el ministro Borrell y después vendida con unas plusvalías astronómicas, no coticen si se reinvierten en una nueva operación especulativa? ¿O que Juan Abelló pueda pagar impuestos mediante la entrega de una obra de arte cada año, mientras los asalariados, en lugar de un dalí o un tàpies, tienen que pagar en dinero. O que en plena crisis, y mientras los obreros tienen que apretarse el cinturón, el Gobierno de Zapatero decrete que los banqueros y sus familias sic pueden declarar como ganancias del capital las retribuciones que se autoadjudican y que para el común de los mortales tributan en concepto, más caro, claro, de IRPF. En fin, que aquí seguimos cometiendo el pecado contra el Espíritu Santo que es "defraudar al obrero en su jornal". Y que si es verdad, y no cinismo, que el Gobierno quiere luchar contra los refugios fiscales y hacer justicia, pues que empiece suprimiendo las normas en las que se ocultan los ricos aquí en nuestro país, en lugar de escudarse en un pretendido combate contra los paraísos extranjeros a fin de que todo siga igual, dado que, al fin y al cabo, el dinero es un ave migratoria.
Arturo García
13/05/2009 - 09:28
Artículo aparecido en Kaos en la Red (http://www.kaosenlared.net/noticia/lucha-republica-algunos-aspectos-actualidad-antecedentes).
La lucha por la República. Algunos aspectos de la actualidad y sus antecedentes
Una república no es una cuestión de mera imagen, de quitar una familia de parásitos y poco o nada más(...)
Manuel Blanco Chivite
Si durante el franquismo, incluidas sus últimas etapas, todos los anti-franquistas, pese a los contactos de algunos con Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII, se declaraban republicanos y en lucha por la república, algunos contactos de tanteo, que constituyeron una premonición de lo que pasaría tras la muerte de Franco, daban ya que pensar. Todos republicanos, sí, pero…
Sectores más o menos despegados de la dictadura sirvieron de puente. Areilza, Ruiz Jiménez, la familia Garrigues (representantes de los intereses de los Rockefeller en España), algún sector eclesiástico y hasta Fraga Iribarne… de una u otra forma establecieron contactos, directos o indirectos, ya sea con el PCE o con unos u otros sectores socialistas, cuando no con ambos. Se especuló con la opción del citado Juan, padre del ya príncipe y heredero oficial de Franco, Juan Carlos de Borbón. Pero las presuntas garantías democráticas del padre las cumpliría pronto el hijo que contaba, además, con la aceptación del conjunto franquista (aparte pequeñas tensiones más debidas al factor humano que a intereses de clase diferenciados).
La derecha siempre fue monárquica, pero la izquierda de la transición fue la base principal de la monarquía juancarlista
Y así llegamos, tras la muerte del tirano, a la llamada Transición: todos quieren cambiar y todos tienen prisa por cambiar; sobre todo, curiosamente, aquellos que desean que todo siga igual. Ganar la guerra era la clave para ganar la transición. Los ganadores del 39 seguían, lógicamente, teniendo firmemente la sartén por el mango, pero no cabía duda de que tenían problemas de todo tipo y todos graves (económicos., institucionales, de aceptación internacional), lo que les imbuía muchas, muchas prisas por resolverlos o, al menos, reencauzarlos en y a través de instituciones más o menos democráticas.
No se podía, como se llegó con el PSOE de González, reestructurar todo el tejido industrial español con sus consecuencias de tres millones de parados en condiciones de dictadura; no se podía regalar billones de pesetas a la banca para su modernización, en condiciones de dictadura; no se podía pedir congelación salarial y aumentos acelerados de productividad (Pactos de la Moncloa) en condiciones de dictadura; ni tampoco desestructurar el mercado laboral facilitando los despidos en masa y un largo etcétera, todo lo cual exigía dar algo a cambio: las libertades de reunión, asociación y organización, por lo menos, y, en principio, en determinados partidos de confianza (PSOE y PCE).
Además, la derecha franquista no podría nunca llevar a cabo esas tareas así como el encuadramiento de España en la OTAN sin que peligrase la estabilidad general del sistema, hostigado por las organizaciones revolucionarias a la izquierda del PCE nacidas en los años sesenta, por no hablar de las nuevas generaciones de independentistas vascos, catalanes o gallegos que venían pugnando, en algunos casos con un apoyo popular masivo.
La gestión de los problemas citados y de las labores del gobierno en general, lo sabía muy bien la oligarquía financiera española y el resto de poderes reales (militar y eclesiástico), debía compartirse, debía de abrirse a los nuevos colaboracionistas, a los nuevos monárquicos; aun más, la gestión de los temas más delicados debía dejarse en manos de un PSOE crecido ya y convertido en el eje político fundamental sobre el que pivotaría la monarquía. Sin el PCE, en primera instancia, para contener y encauzar la calle en los primeros momentos de entusiasmo popular, y sin PSOE jamás se habría restaurado la monarquía en España. Una dulce monarquía, sobre todo para el PSOE, a cuya sombra se han enriquecido y han pasado al club de los vencedores las diferentes cúpulas socialistas.
No es afirmación gratuita la que muchos elementos de la derecha repiten en sus encuentros privados: “La monarquía en España se mantiene porque lo quiere la izquierda”. Una afirmación obvia, desde luego, pero que he tenido el gusto de oír, siempre en privado, en boca de significativas figuras de la derecha más acendrada.
La clave de la transición o transformación del franquismo, una transformación que ya había sido preparada por el propio Franco, tenía nombre: la monarquía juancarlista. La monarquía recuperada por Franco fue el modelo de Estado indiscutible e indiscutido que se impuso y se aceptó por el PCE, por el PSOE y por la mayoría de los nacionalismos democrático-burgueses periféricos (PNV, CiU, etc)
Hubo contactos, y muchos, para negociar y delimitar qué y cómo habría de ser la monarquía y sus reglas.
Así se aclaró qué cambiar exactamente para poder mantener intactos los mismos poderes reales y, al mismo tiempo, ampliar la base social de la dictadura y ampliar sus posibilidades de gestión, mediante la incorporación a la misma de los partidos de la oposición que aceptaban ya la salida monárquica. Se trataba de abrir las puertas del club de los poderosos a los nuevos gestores.
No hay maniobra fiable por arriba sin apoyo social por abajo.
Ese apoyo social por abajo lo conformaron las nuevas clases medias profesionales urbanas, nacidas al calor del desarrollismo franquista de los años sesenta, con el apoyo de la también nueva aristocracia obrera, es decir lo que llegó a ser y continua siendo la clientela política electoral básica del PSOE y que en parte, bajo el franquismo, militó en el PCE y en otros partidos situados a su izquierda. Tal fue el eje sobre el que pivotó socialmente toda la transición
La oferta para que el anti-franquismo aceptara la transformación de dictadura a monarquía fue clara y atractiva: enriquecimiento y poder de gestión; es decir, poder de gestión para enriquecerse; y, subsiguientemente, entrada en el club de los poderosos, de los vencedores, y formar, amalgamados en los pasillos y bar del Congreso, la misma clase política dedicada al saqueo del dinero público, el deporte favorito de todos los clanes franquistas.
Una oferta a la que no se podían negar ni se negaron; al fin y al cabo, uno esta en la política por amor al poder y al dinerito, el resto es propaganda electoral.
La transición fue el momento más débil de la Monarquía y fue el momento que más apoyos consiguió de la izquierda colaboracionista (PSOE - PCE), en función de un sentido nacional – nacionalista de la situación.
Algo así había ocurrido tras la II Guerra Mundial en países como Francia e Italia: las izquierdas (partidos comunistas en especial) optaron por la salida de unidad nacional, capitaneada por De Gaulle en Francia o por la Democracia Cristiana de De Gaspari en Italia, frente a cualquier salida progresista o revolucionaria.
Ya entrados en el siglo XXI, con la corona consolidada, el republicanismo repunta, con algún problema de hostigamiento policial y judicial no demasiado significativo, como una opción más de la mano, entre otras, de alguna de las siglas que la apoyaron en sus momentos más difíciles.
¿Retornarán tales siglas a apoyar a la Monarquía, en otros eventuales momentos difíciles? ¿Se busca, quizás, una república capitaneada, como la monarquía en la transición, por los mismos poderes reales? Ahí está la experiencia histórica, que cada cual se responda.
Pero es el caso que existe un republicanismo posibilista y en ciernes en el seno del actual régimen, que se plantea la eventualidad de una república producto de un pacto parecido e igual de “sensato” que el que dio origen al acuerdo constitucional de 1978, sobre la base de la aceptación de la monarquía heredada de Franco.
En tal sentido, pudimos leer el pasado 6 de diciembre de 2008, en el diario monárquico EL PAÍS que: “La voluntad de establecer una sociedad democrática avanzada, que declara el preámbulo de la Constitución, aconseja caminar en una dirección republicana. Pero esa empresa requeriría unas fuerzas políticas tan maduras y cuerdas como las que pilotaron la tarea constituyente…”
República: ¿qué sentido y que contenidos?
Lo que nos hace plantearnos que las fuerzas políticas que “pilotaron” aquélla nave son las mismas que hoy pilotan el estado monárquico y no parecen muy inclinadas a una “democracia avanzada”. Por cierto, ¿qué es exactamente eso de una “democracia avanzada” y en qué sentido es incompatible con la actual monarquía? No vendría mal aclararlo, pues creemos que en tal aclaración está la avellana de una alternativa republicana.
Todos estos elementos existen hoy y están actuando. Si, por ejemplo, el PSOE hizo posible la entrada de lleno de España en la OTAN; ese mismo PSOE, base fundamental de la monarquía, pudiera ser la clave, llegado el caso, de una república al gusto de los poderes reales en España y fuera de España.
En 1983, siendo jefe de gobierno, F. González declaró al periodista inglés Robert Graham que el PSOE no era republicano, sino “accidentalista”… “en cuanto al modelo de Jefatura del Estado”. Es decir, que para él la república no era sino un mero accidente que sólo tiene que ver con la titularidad en la Jefatura del Estado. Nada más allá, nada diferente en cuanto a todo lo demás. Extremo a meditar, pues si la república no va a significar otra cosa que el cambio en la “titularidad de la Jefatura del Estado” no puede decirse que sea capaz de despertar demasiados entusiasmos. Plantear así las cosas era muy propio de González, accidentalista monárquico hasta los tuétanos y muy en su papel de minusvalorar hasta extremos meramente de etiqueta la cuestión republicana.
Por otro lado, sin embargo y por ejemplo, la crisis económica podría facilitar el avance de un republicanismo democráticamente avanzado pero, desde luego, no lo está haciendo; al menos, no de manera mínimamente apreciable. Se ha perdido el sentido de que las crisis son una oportunidad para cambiar y no un momento de “unión nacional” para salir de ella a costa de los de siempre, que es, justamente, lo que está ocurriendo
Quizás, en este sentido, no vendría mal reflexionar sobre qué práctica política y qué objetivos políticos se propondría una tercera república.
Me preguntaba un amigo, a modo de broma, pero no tan broma, si una república mantendría los parquímetros, por que caso de hacerlo a él le daría igual. También me preguntaba sobre las relaciones Iglesia Católica – Estado español; ¿seguirán los privilegios de una confesión históricamente nefasta?: privilegios en la educación, privilegios económicos, privilegios políticos,… ¿Seguirá la carcundia católica dominando las calles cuando le pete, despreciando las normas democráticas de convivencia y convirtiendo en problemas políticos lo que no ha de salir del ámbito de las conciencias?
Una carcundia, por cierto, supersticiosa y medievalista que está presente con fuerza en dirigentes del PSOE como ese tal Bono, pintoresca supervivencia filo-clerical donde las haya. No es un problema fácil que pueda resolverse con una línea o una palabra (laicidad) escrita en un programa supuestamente progresista.
Hay católicos, y muchos, en España, con los que no es difícil dialogar en el terreno social y hasta político, pero también hay católicos ramplones, de escapulario y misa, de supersticiones muy arraigadas y hasta no pocos jóvenes fanatizados, que constituyen un problema social y humano a desentrañar con paciencia y resolver sin traumas. Un problema que la misma esencia monárquica y constitucional (constitución confesional) no hace sino añadir dificultades para su resolución democrática.
Una república no es una cuestión de mera imagen, de quitar una familia de parásitos y poco o nada más. Se trata, y tenemos tiempo, de debatir sobre contenidos. Contenidos que tienen que ver con lo que entendemos o no entendemos por democracia, con lo que entendemos o no entendemos sobre control político permanente de los electores sobre los elegidos, de acabar con el aforamiento de los diputados y senadores (un privilegio que echa por tierra la igualdad ante la ley de todo los ciudadanos); de lo que entendemos o no entendemos por reformas democráticas en la estructura económica del país y en su sector financiero, y un largo y espinoso etcétera que supera y plantea en términos diferentes los discursitos que se recitan de carrerilla sobre lo “sostenible”, lo “ecológico”, la “igualdad de derechos” y otros recitados obligatorios en el profesionalismo político institucional que, a base de tanto repetirlos como enunciado, todo el mundo cree saber de qué se trata, pero que quedan en una nebulosa y, en la mayoría de los casos, en pura patraña electoralista por parte de todos, a la espera de otros cuatro años para elegir a los mismos o a otros que hacen esencialmente lo mismo y que olvida plantear seriamente el cómo, cuándo y de qué manera, lo que exigiría la previa de establecer las bases de una democracia de otro tipo, no perfecta, pues nada hay perfecto, pero sí más avanzada en cuanto a unas leyes y procedimientos específicos de control ciudadano que sean ejecutivos y no meramente líricos. Una democracia que, para serlo, se cuestione el poder real de unos pocos y la necesidad de aumentar el poder real de la mayoría. Una república que plantee dar pasos hacia un sistema de menos política electoralista y menos estado burocrático a cambio de más sociedad, más intervención social y más control social.
La pensadora francesa Simona Weil dijo en 1943 que no le importaba demasiado cómo se elegían a los autodenominados representantes del pueblo, pero que sí le interesaba y mucho cómo se les controlaba. En esto, el aforamiento, por ejemplo, es un factor determinante de impunidad y corporativismo político inadmisible en una democracia medianamente seria. Por poner un ejemplo, vamos, de algo que ningún diputado (por la cuenta que le trae) ha planteado y que un republicano debería plantearse. O por no hablar del sistema electoral o de la revocabilidad permanente de un elegido por sus electores o de que se considere fraude electoral, con su correspondiente inclusión en el código civil o, eventualmente, en el penal, el incumplimiento del programa electoral… ¿Y de la autodeterminación de los pueblos que así lo deseen? ¿O queremos que la república meta los tanques en Euskadi? De hecho, algunos republicanos así lo desean aunque no lo digan en público y podría citar hasta nombres y apellidos.
En fin, como se ve, si queremos una república que no sea una nueva transición, correspondiente a los eventuales nuevos tiempos que puedan venir, al servicio y conveniencia de los mismos que, aun cediendo en algunos aspectos, mantuvieron lo esencial de su poder e intereses intactos tras la muerte de su jefe el general Franco, creo que se debería pensar en todo eso y, desde luego, en muchas otras cosas. Al menos a mi, no me vale con que una familia de listillos parásitos pase a ganarse la vida trabajando como casi todo el mundo o al exilio dorado. No es suficiente para dar cuerpo a una república del futuro y con futuro para el pueblo.
Arturo García
18/05/2009 - 10:11
Artículo premonitario sobre la crisis actual del año 1998 de Arturo Pérez Reverte.
http://surrepublicano.wordpress.com/2009/0...-perez-reverte/Lo reproduzco a continuación.
Los amos del mundo, por Arturo Pérez-Reverte
17 Mayo 2009 de Sur Republicano
Traemos a colación un premonitorio artículo del escritor y periodista cartagenero Arturo Pérez-Reverte, publicado en “El Semanal” el quince de noviembre de 1998, y que ahora, más de diez años después, se revela como una auténtica profecía.
Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.Usted no sabe que cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o de un índice de probabilidad del cero como cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de un aferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokyo -o al revés-, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta un partido del domingo. Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará a usted el consuelo de ir enla silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo; porque siempre ganan ellos,cuando ganan, y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tiene que ver con la economía productiva. alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder, el riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía,periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia. Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría enla aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien l aprimera operación ya están arriesgando más enla segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuetran todos los días.
Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente de la calle, todo es euforia, y palmaditas enla espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y d epronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso enla economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces -¡oh, prodigio!- mientras los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero d eotros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, elpago d elos errores de esos pijolandios que juegan conla economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas d eemergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.
Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la pagan con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con sus puestos de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Esto e slo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar los agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.
Arturo García
20/05/2009 - 14:57
Otro artículo de opinión muy interesante acerca de la "calidad" de nuestra "democracia", acerca de la ilegalización de Iniciativa Internacionalista.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=85585Yo también sé condenarPedro Antonio Honrubia Hurtado
Rebelión
"Cuando no puedes hablar de todo lo que debes hablar, estás enfermo. Y eso fue lo que pasó en la sociedad española. Se optó por el no pasa nada, por el nunca pasa nada"
(Carlos Castilla del Pino, D.E.P.)
A todos aquellos que formamos parte o simpatizamos ideológicamente con la izquierda revolucionaria, especialmente si lo hacemos desde planteamientos soberanistas-independentistas, desde el Estado se nos pide una condena para dejar de ser sospechosos de terrorismo. Una condena acrítica, irreflexiva, sumisa, servicial, lacaya, arrodillada. Una condena de sentido único, sin posibilidad de matices de ningún tipo. Una condena impuesta mediante el taladro, el taladro que atraviesa y agujerea consciencias. Una condena que limpie de sangre nuestras manos incluso mucho antes de haberse manchado y hasta en el supuesto más que real de que nunca llegarán a macharse. Una condena que condene lo que ellos, los poderosos, los educados moralizantes, los líderes de bien que están para regir la vida de los hombres de bien, quieran que condenemos, y sólo eso, y nada más que eso. Una condena que purifique nuestras almas junto al aire que respiramos so peligro de estar contaminado por los virus que emiten unos señores con capucha que no conocemos de nada ni hemos visto jamás. Una condena, en definitiva, que condene la violencia. Si no lo hacemos podemos y debemos ser declarados ilegales, ciudadanos sin derechos políticos ni civiles que nos permitan participar en la vida democrática.
Está bien, haré caso de lo que me piden, condenaré la violencia… la violencia del Estado fascista español. No una vez, ni dos, ni tres, si no todas las veces que sean necesarias, donde sea necesario, cuando sea necesario, ante quien sea necesario. Condenaré sin paliativos la violencia del Estado, la peor de las violencias posibles porque suele estar amparada por la ley vigente y salir impune. La gran violencia. La violencia de corbata y chaqueta. La violencia educada en los valores de quienes mueven los hilos tras las sombras de esto que llaman democracia y no lo es. La violencia gestada en las catacumbas del poder burgués. La madre de todas las violencias. La más sucia de todas las violencias. La violencia política del Estado y sus lacayos, yo la condeno. La condeno vigorosamente en todas sus formas:
Condeno que se ilegalicen ideas en nombre de la Democracia, por ser algo contradictorio en sus propios términos.
Condeno que no se ilegalice la monarquía borbónica pese a haber sido puesta a dedo por un Caudillo asesino, y nunca más consultada en su legitimidad al pueblo supuestamente soberano.
Condeno que el Estado Español criminalice mis ideas pacíficas y humanistas y me deje sin el derecho de poder votar por la coalición electoral que las iba a representar en estas elecciones al Parlamento Europeo supuestamente democráticas.
Condeno que se declare ilegal una coalición de partidos y organizaciones sindicales cuyas organizaciones integrantes, por separado, son todas ellas completamente legales, y cuyos candidatos no tienen ninguno algún tipo de antecedente penal por estar vinculado con algo semejante a la lucha armada.
Condeno que la doctrina jurídica del Estado Español para llevar a cabo estas ilegalizaciones se fundamente en un intolerable maniqueísmo reduccionista del tipo “o estás conmigo o estás contra mí”, “estás con los votos o estás con las bombas”, como si no hubiese posturas intermedias que se puedan defender de manera pacífica y democrática, desde el más estricto derecho a la libertad de expresión y de consciencia.
Condeno que el Abogado del Estado, la Fiscalía General, el CGPJ, el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y demás instancias del Poder Judicial que actúan, por acción u omisión, en estos procesos de ilegalizaciones, sean elegidos a dedo por los partidos políticos mayoritarios que luego se acabarán repartiendo como auténticos carroñeros las migajas de los votos que no habrán podido emitir en libertad los ciudadanos que tenían pensado apoyar las listas electorales ilegalizadas, o que hacen del enfrentamiento político con estas listas su modus operandis por excelencia para poder llegar hasta los sentimientos más irracionales de cierta parte de la ciudadanía.
Condeno que un reconocido luchador antifranquista, reprimido y acosado por el Estado Español durante décadas, no pueda presentarse como número uno de una candidatura electoral porque esa candidatura será ilegalizada al estar "contaminada", mientras un sujeto que ha hablado sin tapujos de lo bien que vivían los españoles bajo el mando del Caudillo, lo bien que funcionaban las cosas bajo aquel régimen tirano, que ha expresado públicamente su respeto y admiración por aquel orden político causante de cientos de miles de asesinatos y desaparecidos, se pueda presentar alegremente como número uno de otra lista electoral y no haya nadie dispuesto a ilegalizarla por ello.
Condeno que señores, ciudadanos libres, con supuestos derechos civiles y políticos, que no están imputados por ningún delito, ni de sangre ni de ningún otro tipo, no puedan presentarse libremente a unas elecciones supuestamente democráticas, mientras sujetos que cargan a sus espaldas con graves imputaciones como el señor Camps o el señor Fabra, no sólo pueden presentarse cuando quieran en la candidatura que quieran, sino que ostentan el poder de puestos institucionales de envergadura y nadie habla de ilegalizarlos o de anularles su capacidad para gobernar lo público.
Condeno que participar en un acto organizado por la Izquierda Abertzale, escribir artículos en Gara o firmar un manifiesto de apoyo en favor de un proceso dialogado que sirva para poner fin a la violencia en Euskal Herría, puedan ser considerados por los abogados del Estado como motivos suficientes que impliquen la ilegalización de una candidatura electoral, mientras los partidos que organizan manifestaciones xenófobas y vitorean en ellas, ante la misma mirada de la madre del asesinado, loas al asesinato a sangre fría de un joven de 16 años antifascista, sigan siendo legales y se puedan presentar libremente a cuantos procesos electorales deseen.
Condeno que se anulen los derechos políticos y civiles, para poder elegir y ser elegidos en unas elecciones libres, a todos aquellos ciudadanos que previamente hayan formado parte de alguna candidatura o lista electoral ilegalizada, aun cuando no se los pueda condenar penalmente por la comisión de delito alguno, ni tengan restringidos estos derechos por una sentencia en firme de algún tribunal.
Condeno que sean los acusados en estos procesos de ilegalización quienes tengan que demostrar su inocencia y no la acusación que los está impulsando a ser procesados quien tenga que demostrar la culpabilidad, como ocurre en cualquier otro procedimiento judicial amparado en el derecho del acusado a la presunción de inocencia.
Condeno a los demócratas de dudosa moralidad que se escandalizan, se indignan, se sienten humillados y consideran vulnerados sus derechos ciudadanos cuando unas cuantas miles de personas, en su legítimo derecho a la libertad de expresión, silban al himno español, pero luego no mueven un dedo, e incluso son capaces de aplaudir y vitorear, cuando es el Estado quien lleva a cabo la conculcación de los derechos políticos de miles de ciudadanos honrados simplemente por ser de izquierdas, anticapitalistas, estar a favor del derecho de autodeterminación de los pueblos y en contra de la ley de partidos.
Condeno a los medios de comunicación que el mismo día que se está cometiendo en España la mayor tropelía jurídica contra la democracia y los derechos políticos de sus ciudadanos que se recuerda en décadas, son capaces de sacar un editorial acusando al legítimo Jefe de Estado Venezolano de ser un Caudillo y de estar acabando con cualquier muestra de oposición organizada a su gobierno en Venezuela, esos mismos medios de comunicación que si esta misma tropelía jurídica la hubiera hecho Chávez estarían llamando poco menos que al Golpe de Estado, pero que ahora callan como putas, pues han sido ellos mismos quienes han promovido la ilegalización desde sus páginas, micrófonos y cámaras de televisión.
Condeno que el mismo gobierno que acusa a un grupo de intelectuales, activistas políticos y sociales con muchos años de lucha a sus espaldas, sindicalistas de base y algunos miembros pertenecientes al ámbito de la cultura de dar cobertura al terrorismo, venda armas al Estado que practica el terrorismo más escandaloso y descarado del mundo: Israel. Armas que a posteriori sirven para segar la vida de miles de civiles inocentes.
Condeno que el mismo ministro que ahora lidera el proceso de ilegalización, fuese parte en su momento de los gobiernos que ampararon, financiaron, y protegieron al GAL y sus mercenarios, y a pesar de ello nadie lo haya ilegalizado para ejercer la política y no poder asumir cargos de responsabilidad pública.
Condeno que toda lucha acerca de la cual ETA exprese una posición favorable sea usada por el gobierno y el poder judicial español para anular los derechos políticos y civiles de quienes apoyan esas mismas causas desde otras posiciones políticas pacíficas y democráticas que nada tengan que ver con esta organización, ya sea la defensa del derecho de autodeterminación, o la oposición a proyectos como la Y Vasca, la central nuclear de Lemoniz, el embalse de Itoiz, o a leyes fascistas como la ley de partidos.
Condeno que se acuse de ser de ETA a quienes el Estado no tiene las pruebas suficientes y necesarias como para poder establecer un proceso legal contra ellos por ese motivo, salvo que lo hagan a través de procedimientos aberrantes como el sumario 18/98.
Condeno que los poderes ejecutivos, legislativos y judiciales del Estado nos tomen por tontos a los ciudadanos, usando la excusa de ETA para ilegalizar a una coalición electoral que nada tiene que ver con ETA, y que ha dicho por activa y por pasiva que únicamente apuesta por las vías pacíficas y democráticas para alcanzar sus objetivos, y dé por hecho además que nos vamos a creer tal excusa sin rechistar, como si viviésemos todos en un Estado de shock permanente que nos hubiese dejado idiotas.
Condeno que no condenar a ETA de manera completamente acrítica, irreflexiva, sea motivo para anular los derechos políticos y civiles de un ciudadano, aunque tal ciudadano no pertenezca a ETA, no apoye a ETA y jamás en la vida llegase a utilizar los métodos de lucha armada que utiliza ETA.
Condeno que el Estado Español incumpla su propia Constitución (Artículo 16.2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias) obligando a hacer declaraciones sobre sus ideas políticas personales, sobre si condenan o no condenan a una determinada organización armada, a los ciudadanos que quieran formar parte de una candidatura electoral si tal candidatura es sospechosa de formar parte del “Entorno de ETA”, aunque el programa o el manifiesto de esa candidatura no haga alusión en ningún momento a nada que tenga que ver con la lucha armada o la violencia, y, por el contrario, sí deje claro que apuesta únicamente por las vías pacíficas y democráticas para conseguir sus objetivos políticos.
Condeno la aberración jurídica que supone el hecho de que la antidemocrática ilegalización ad hoc de Batasuna funcione a su vez como red y fundamento para poder ilegalizar cualquier cosa que se haya movido en un radio de 1000 km a la redonda en torno a ella, sin más argumentos jurídicos que razonamientos metafísicos del tipo “banderín de enganche” o “contaminaciones”.
Condeno el hecho de que aunque Batasuna diga que no tiene nada que ver con una determinada candidatura y la candidatura a su vez diga que no tiene nada que ver con Batasuna, esto no sea motivo alguno para impedir que la justicia española considere a esa candidatura como “sucesora de Batasuna”, y nadie en la candidatura pueda hacer nada para que prevalezca la verdad y se reconozca justamente lo contrario.
Condeno que los ciudadanos libres no puedan asistir a un acto convocado por la Izquierda Abertzale o pedir el voto para una candidatura propulsada oficialmente desde la Izquierda Abertzale, so pena convertirse en un apestado político sin derechos civiles y políticos de tipo electoral, mientras cientos de curas siguen dando cada año misas en nombre de Franco por todo el Estado y en el folleto para la declaración de la renta aparece una casilla mediante la cual los ciudadanos pueden financiar con una parte de sus impuestos a esta institución cómplice con un régimen fascista que jamás han condenado.
Condeno que las editoriales y artículos publicados en los medios de comunicación de izquierdas (Gara, Rebelión, Kaosenlared, etc.) por ciudadanos libres con supuestos derechos de libertad de expresión y de consciencia, puedan ser convertidos por la Fiscalía o la Abogacía del Estado en pruebas de cargo con las que promover la ilegalización de una lista electoral que no apoya la lucha armada, bajo la supuesta acusación de ser un instrumento en manos de ETA por haberse dicho tal o cual cosa en esos editoriales o artículos de prensa en medios que el Estado presupone que son cercanos a ETA o que no condenan a ETA.
Condeno que defender la homofobia, el racismo, la xenofobia, el nazismo y todo el fascismo en general sea completamente legal, mientras la defensa del derecho de autodeterminación de los pueblos o el estar en contra de la ley de partidos se convierte en una muestra inequívoca para la justicia de estar contaminado por ETA y, por tanto, prueba suficiente para poder ilegalizar listas electorales.
Condeno que quienes defendemos el derecho de autodeterminación de los pueblos y nos oponemos a la ley de partidos nos tengamos que pasar la vida condenando a ETA para no ser sospechosos de terrorismo, en una caza de brujas constante al más puro estilo McCarthy.
Condeno que aquel que no condene públicamente al Estado de los GAL, las torturas policiales, la venta de armas a Israel, la Guerra de Yugoslavia, Iraq o Afganistán, no sea, por la propia lógica jurídica de tal Estado, sospechoso de amparar y defender al terrorismo.
Condeno que no aceptar preguntas durante una comparecencia pública pueda ser usado por un alto estamento jurídico del Estado como argumento que demuestre la vinculación de los comparecientes en tal acto con ETA, simplemente porque los mismos hayan sido ya previamente juzgados y condenados por la Santa Inquisición mediática Española como etarras o proetarras.
Condeno que los poderes judiciales no investiguen y saquen a la luz pública los avalistas de candidaturas presentes en estas elecciones al Parlamento Europeo como Falange o Democracia Nacional, para que así los ciudadanos podamos conocer que partidos con representación institucional en el Estado están avalando el fascismo, el racismo, la xenofobia y la intolerancia.
Condeno que Franco llevase razón cuando dijo aquello de “lo dejo todo atado y bien atado”, que la mal llamada transición española no haya sido más que una farsa tras la cual se sigue escondiendo el rostro del fascismo, de un fascismo insaciable que no permite la disidencia ni acepta que haya una oposición real contra sus dogmáticos principios políticos, ecomómicos y territoriales.
Y finalmente me condeno a mí mismo. Sí, a mí mismo, porque después de leer las demandas presentadas por la Abogacía del Estado y la Fiscalía, así como el auto del Supremo, me he dado cuenta que soy un ser absolutamente despreciable, abominable e inmoral. Un monstruo sin decencia, ni humanidad. Apoyo el Derecho de autodeterminación y he dado mi firma para un manifiesto en favor de Iniciativa Internacionalista, por tanto apoyo a ETA o, como poco, soy miembro del “entorno de ETA”. Por otro lado, recientemente he acudido a actos donde se han lanzado consignas contra el Estado de Israel y en favor de la lucha del pueblo Palestino, por tanto apoyo igualmente a Hamás o soy parte del “entorno de Hamás”. También he estado en alguna conferencia en la cual se hablaba de la situación en Afganistán y se atacaba sin piedad al ejercito de los EEUU, por tanto apoyo además a los Talibanes o soy parte del “entorno de los Talibanes”. Además he visto algún que otro documental en que se ponía en duda la versión oficial del 11-S y se analizaban algunas de las causas estructurales que hay detrás del movimiento yihadista internacional, por tanto también apoyo a Al Qaeda o soy miembro del “entorno de Al Qaeda”. Y por si todo esto no fuese suficiente, me considero socialista y creo en la utopía revolucionaria, por tanto directamente apoyo a los Jemeres Rojos, Sendero Luminoso, los GRAPO, las BR, las RAF, los gulags de Stalin, etc., o soy parte del entorno de todos estos. Entre todos los grupos que apoyo o de cuyo entorno formo parte, los muertos y ejecutados se pueden contar por millones. Casi nada.
Eso sí, a pesar de todo ello, a pesar de que soy un ser indecente, condeno al que me condene y os obligo a los demás a condenar a cualquiera que se atreva a condenarme, que yo también sé moverme en la lógica de este Estado fascista en el cual habito. Es más, qué coño, os condeno a todos de antemano, por si acaso. Desde este mismo momento pasáis todos a ser sospechosos de defender la violencia y el terrorismo de Estado. Condenados quedáis.
www.pedrohonrubia.com
Arturo García
22/05/2009 - 09:37
Un interesante artículo sobre la censura en la final de la copa del Rey. Se titula "Censura neofranquista" y la firma José López.
http://www.ciudadanosporlarepublica.info/a...franquista.htmlCensura neofranquistaArtículos - Colaboradores
José López para Republicanos de la Zona Sur de Madrid
Jueves, 21 de Mayo de 2009 23:10
La burda censura cometida por Televisión Española de la monumental pitada al himno nacional y a los monarcas en la final de la Copa del Rey de fútbol de 2009 entre el Fútbol Club Barcelona y el Athlétic de Bilbao delata, una vez más, al sistema monárquico heredero del franquismo disfrazado de “democracia”.
El sistema, una vez más, cometió un grave error. Pero su error no fue tanto la censura que cometió (censura practicada sistemáticamente) sino la forma tan vasta en que esta vez fue realizada. Nadie en su sano juicio puede creerse que haya sido un “error humano”. Como nadie en su sano juicio puede creerse que sea sólo responsabilidad del director de deportes de Televisión Española. Si es cierto que el director general de dicho canal de televisión dio órdenes explícitas de emitir íntegramente lo que acontecía realmente en el estadio de Mestallla en Valencia, nadie se cree que un trabajador ponga en peligro su puesto de trabajo desobedeciendo la orden de sus superiores. Cualquier trabajador corriente lo sabe y pone en duda dicha explicación. No sólo se cometió el error de desconectarse “casualmente” de dicho estadio en el preciso momento en que el himno español empezaba a “sonar” y reconectarse “casualmente” cuando acabó de “sonar” (según los testigos in situ, e incluso según otros medios, era tan intensa la pitada que el himno no se oyó), no sólo se cometió el error de no mostrar la entrada del Rey en dicho estadio, sino que además, se cometió el error de retransmitir en diferido dicho himno con un sonido ambiente claramente anulado, y con la imagen de un único hincha del Athlétic con la mano en el pecho. En fin, un “error” verdaderamente increíble en los tiempos que corren. “Error” que a muchos les ha recordado los mejores tiempos de la “eficaz” censura franquista. Un ejemplo muy claro de cómo los medios censuran y manipulan la verdad. “Error” que podría parecer premeditado y hecho a propósito desde dentro del propio sistema para ponerle en evidencia (quizás por ahí vengan las críticas de los más acérrimos defensores del status quo establecido). “Error”, “lapsus”, que también podría explicarse por el hecho de que el sistema está nervioso.
“Error” que puede ayudar a que mucha gente se conciencie sobre el carácter antidemocrático de nuestro sistema actual. A mucha gente le habrá sorprendido, engañada como está con el sistema presuntamente “democrático” que cree tener. Pero a los ciudadanos que hace ya algún tiempo que tenemos claro que esto no es realmente aún una auténtica democracia, no nos ha sorprendido tanto el hecho de la censura cometida como la manera tan descarada y vasta en que se ha hecho. Precisamente, uno de los motivos por los que la mayoría de la gente cree que estamos en una democracia, es por el hecho de que la censura practicada sistemáticamente en la monarquía actual es muy sutil y hábil. Hay que reconocer que el sistema, y el Rey a la cabeza del mismo, ha tenido mala suerte en el hecho de que en una final de fútbol (y precisamente en la final de la copa del Rey el monarca no podía faltar) coincidieran dos equipos de comunidades autónomas donde el independentismo y el sentimiento antimonárquico no son nada despreciables (y el hecho de que la pitada fuera tan importante hace pensar que no tan minoritarios como nos suelen decir). Es fácil no informar acerca de eventos (cada vez más habituales) de denuncia contra la monarquía, simplemente basta con obviarlos. Siempre es relativamente fácil censurar o manipular en diferido. Pero es muy difícil censurar o manipular en directo en un acto de máxima expectación.
Lo realmente interesante, no es sólo el hecho de la burda censura cometida, sino también la reacción de ciertos periodistas, contertulios o políticos ante la pitada al himno y al Rey. El sistema se ha delatado no sólo por la censura tan patosa practicada sino que también por el tratamiento informativo de la misma y del hecho censurado. Es cuando menos curioso ver como presuntos “demócratas” recurren a criticar la vasta censura cometida por la televisión gubernamental (negarla o no criticarla les quitaría credibilidad) para a continuación exponer argumentos como que se tenía que haber impedido el acceso a los hinchas con pitos (quizás más adelante se les ocurra decir que también habría que ponerles un bozal o hacerles pasar un test para comprobar su “españolidad” o respeto a las instituciones), como que el Rey tenía que haberse ido o como decir que habría que tomar ejemplo de las proposiciones del presidente francés Sarkozy (que no va a pasar a la historia precisamente por impulsar las libertades y la democracia en su país, más bien al contrario) para reprimir a aquellos que osan faltar al respeto al “sagrado” himno del país (lástima que esta contundencia en la defensa de los símbolos no se aplique por ejemplo al respeto y cumplimiento de los derechos humanos, lástima que aquellos que toman “ejemplo” de nuestro país vecino en semejantes proposiciones de su actual presidente, no se fijen en aquellas cosas que hacen de Francia un país mucho más democrático que el nuestro, como por ejemplo, el hecho de que los franceses puedan elegir a su jefe de Estado). Y el colmo del colmo de lo que llegan a decir los lacayos del sistema actual es minimizar la censura cometida diciendo que es una infantilada, o decir como dijo la vicepresidenta del gobierno (autoerigida en portavoz de la opinión del pueblo) que la monarquía es apoyada por la gran mayoría de los españoles (pero por supuesto no queriendo ni oír hablar de un referéndum para que la ciudadanía exprese verdaderamente su opinión) o minimizar la contundente pitada diciendo que sólo fue una parte minoritaria (sin darse cuenta dichos lacayos de que en estos tiempos con tantos medios, con tantas videocámaras, es fácil contradecir sus interpretaciones interesadas de un hecho objetivo) o incluso como llegó a afirmar Iñaki Gabilondo en su habitual soliloquio de las noticias de Cuatro que las masas se dejan influenciar por ciertas minorías radicales. Increíblemente, las minorías “radicales”, que no disponen de medios, que no pueden difundir sus ideas en los grandes medios de comunicación, que están perseguidas legalmente, según la nueva “teoría” del “prestigioso” periodista, tienen más poder de influencia que los grandes partidos políticos o los grandes medios de comunicación que manipulan y ocultan sistemáticamente la verdad para servir a sus auténticos amos del poder económico.
Meteduras de pata tan evidentes como la que tuvo nuestro Rey en la cumbre iberoamericana de 2007 (remito al capítulo “¿Por qué no te callas?: el sistema se puso en evidencia” de mi libro “Rumbo a la democracia”) o la censura descarada ocurrida en la final de fútbol de 2009, son ocasiones muy buenas para que el ciudadano corriente vea que algo no cuadra en esta presunta “democracia”. Es un deber inexcusable de todo demócrata auténtico contribuir a que dichos hechos sirvan para desenmascarar al sistema actual. Es una ocasión para recordar al ciudadano que una censura como la que acaba de observar no es puntual ni casual ni inofensiva, que la censura es sistemática, que se produce normalmente e imperceptiblemente con hechos de mucha mayor importancia.
Es conveniente recordar que la censura se ha aplicado en estos últimos tiempos para ocultar hechos como los siguientes:
-Que el alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso, ha denunciado públicamente al Rey acusándolo de corrupto y diciendo que hay pruebas documentadas sobre su implicación en el caso Rumasa.
-Que el coronel Amadeo Martínez Inglés ha denunciado formalmente al Rey (mediante cartas escritas a los principales organismos del Estado) diciendo que hay indicios claros de su enriquecimiento ilícito, de su participación en el golpe de Estado del 23-F, de que pudo haber asesinado a su hermano, etc., etc. Recientemente el Congreso de los Diputados (mucho tiempo después de haberlo solicitado) ha admitido a trámite la petición de dicho coronel para investigar al monarca. Veremos si dicho trámite se pierde o no en el laberinto de la burocracia monárquica. Recientemente también se ha iniciado en Portugal una investigación para esclarecer la muerte del hermano del Rey. El sistema, y el Rey a la cabeza, tiene serios motivos para estar nervioso.
-Que la ONU ha recomendado al gobierno derogar la ley de amnistía de 1977 y ha conminado a España a erradicar la tortura y el abuso del concepto de terrorismo.
-Que Amnistía Internacional está a favor de investigar al franquismo y ha denunciado que para pasar página, primero hay que leerla.
-Que se producen actos contra la monarquía cada vez más frecuentes (los Reyes son recibidos con cierta frecuencia, cada vez mayor, con banderas republicanas). No sólo se producen quemas de fotos o banderas (estos actos sí son aprovechados por los medios oficiales para intentar desprestigiar la causa republicana o la causa independentista o la causa antisistema).
-Que se producen manifestaciones a favor de la Tercera República cada vez más concurridas y de forma habitual cada 6 de diciembre y cada abril.
-Que existe la Red de Municipios por la Tercera República (con pocos municipios por ahora, aunque su número poco a poco va creciendo) y que dicha red ha llevado incluso su iniciativa al Congreso de los diputados.
-Que el PP y el PSOE rechazaron la propuesta de otros partidos de congelar el sueldo del Rey para el año 2009 (en plena crisis).
-Que el Estado español gasta 50 millones de euros diarios para financiar la guerra.
-Que…
Sería muy largo enumerar todas las noticias censuradas o manipuladas sistemáticamente, no sólo por la televisión pública, sino que por la mayoría de medios de comunicación oficiales. La censura cometida en la final de fútbol es sólo la punta del iceberg, aunque desde luego, por las circunstancias, ha tenido más eco mediático que ninguna otra. En el apartado Noticias de mi blog muestro algunas interesantes noticias que han sido obviadas, manipuladas o minimizadas por los medios oficiales.
Al margen de si uno está de acuerdo o no con hechos como el que acaba de ocurrir en la final de fútbol, al margen de la importancia que le demos o no a que el himno y el Rey sean abucheados, al margen de la interpretación que hagamos de dicho hecho (también podía verse, además de banderas independentistas, alguna bandera republicana), lo que es inadmisible en una democracia es que la televisión pública (o cualquier medio) intente ocultar la realidad. Todo ciudadano tiene derecho inalienable a la verdad. Acabamos de asistir en directo al desenmascaramiento del propio sistema. La censura ha sido retransmitida en directo. Algo realmente inaudito que hay que aprovechar para ayudar a nuestros conciudadanos, que aún permanecen “adormecidos”, a “despertar”. Debemos darnos cuenta todos de que realmente no tenemos aún una verdadera democracia. La democracia es mucho más que depositar una papeleta cada X años. La democracia implica, entre otras muchas cosas, libertad de prensa. Hay que aprovechar y explotar al máximo los evidentes errores que comete el sistema. Nada es perfecto (afortunadamente).
Fuente: Republicanos de la Zona Sur de Madrid
Arturo García
25/05/2009 - 09:29
Interesante artículo sobre nuestra "democracia" firmado por Iniciativa Internacionalista.
http://www.kaosenlared.net/noticia/estado-...ado-democratico¿Es el Estado Español un estado democrático?Los indicadores que permiten determinar la calidad democrática de un determinado régimen pueden ser más o menos exigentes, pero hay unos mínimos elementales de común aceptación...
Nota de prensa de Iniciativa Internacionalista
Los indicadores que permiten determinar la calidad democrática de un determinado régimen pueden ser más o menos exigentes, pero hay unos mínimos elementales de común aceptación cuyo incumplimiento no puede llevar a otra conclusión que la de que no estamos ante una democracia digna de ese nombre. Y esos criterios mínimos son los siguientes:
1. Legitimidad de origen. Para que se pueda hablar de régimen democrático, es obvio que su implantación ha tenido que producirse mediante un proceso constituyente convocado como tal, es decir, con plena libertad de participación de todas las corrientes políticas presentes en la sociedad en ese momento histórico. En el caso del actual regimen español, tal condición no se dio. A la muerte de Franco, Juan Carlos I juró como su sucesor a título de rey en función de las Leyes Fundamentales del Movimiento, estructura jurídica básica del regimen franquista.
Hoy Juan Carlos sigue siendo el Jefe del Estado de esta 'Monarquia constitucional', lo que establece una clara conexión, que aparece también en otras muchas estructuras institucionales, entre el régimen franquista y el actual.
Las elecciones generales del 15 de junio de 1975, a partir de las que se elaboró la Constitución vigente, fueron convocadas bajo la Ley de Reforma promulgada por las propias Cortes franquistas, y las fuerzas políticas que no asumían la llamada 'transición', quedaron excluidas como tales de aquel proceso electoral.
2. Separación de poderes.
No es ninguna una entelequia: aunque en última instancia haya una confluencia entre todas las expresiones del poder, al menos formalmente y en ciertos aspectos de la práctica política, la división de poderes es un requisito elemental para hablar de democracia. En el Estado español tal separación es inexistente y además notoria, lo hemos podido comprobar en estos días con nuestra propia candidatura. II-SP fue proclamada por la Junta Electoral Central, máximo órgano de la Administración electoral, con presencia además del aparato judicial, por cumplir todos los requisitos exigidos. El Gobierno, a través de la abogacía del Estado y de la Fiscalía, impugnó, como es sabido, la proclamación de la candidatura, y la mayoría de la Sala Especial del Tribunal Supremo, prevista para tales cuestiones, dio la razón al Gobierno por una mayoría de 11 magistrados a 5, con una base argumental tan penosa que incluso el editorial de El País del día 19 de mayo advierte de que sería inaceptable para el Tribunal de Estrasburgo.
3. Libertades fundamentales.
Con respecto al ejercicio de las libertad de expresión y de prensa, de la libertad de asociación, de la libertad de manifestación, etc., el panorama que nos ofrece la situación actual es simplemente desolador: cierre de periódicos y de otros medios de comunicación, ilegalización de organizaciones políticas y sociales, prohibición de manifestaciones cuando no interesan al poder...
No podemos olvidar, entre otros muchos casos, la brutal represión a la manifestación en Barcelona contra el Plan Bolonia, o la prohibición y la salvaje represión de la manifestación convocada en homenaje a Carlos Palomino en Madrid a los pocos días de su asesinato, el 11 de noviembre de 2007, por un soldado profesional miembro del partido nazi Democracia Nacional. Ese mismo día el Ministerio del Interior, cuyo titular ya era el señor Rubalcaba, a través de su Delegación en Madrid autorizaba, para mayor escarnio, varias manifestaciones fascistas.
4. Ausencia de presos políticos.
Y nos estamos refiriendo específicamente a aquellos que son encarcelados por profesar y defender políticamente un determinado proyecto.
En este Estado se cuentan por cientos las personas que están en prisión por tal motivo, y otras muchas son procesadas y represaliadas por similares motivos.
5. Seguridad jurídica.
Es decir, funcionamiento de las instituciones del Estado regulado de acuerdo con las correspondientes leyes y normas. Tal principio no existe en la práctica para la vida cotidiana, ya sea personal o colectiva; aquí el funcionamiento institucional es 'a la carta', en función de los intereses de cada momento. Lo que ayer no era delito hoy lo es, e incluso con carácter retroactivo.
Lo que no es delito para algunos sí lo es para otros, según cual sea su posición política, económica o social.
6. Igualdad de los ciudadanos y ciudadanas ante la ley.
Solo destacaremos aquí una desigualdad constitucionalmente recogida y protegida, la de la irresponsabilidad penal del Jefe del Estado y por extensión la de su familia. Juan Carlos y sus parientes más próximos, aún en caso de estar incursos en delitos flagrantes, cosa evidente por otro lado, no pueden ser procesados porque están penalmente blindados por la Constitución monárquica de 1978.
7. Carácter no represivo de las fuerzas de orden público.
Teóricamente, su objetivo en un estado democrático y de derecho es combatir la delincuencia y aplicar la ley; en este Estado su objetivo principal es neutralizar a la oposición política y social. Las actividades concernientes a las fuerzas de seguridad del Estado deben realizarse, además, con respeto a los derechos humanos; aquí vemos cómo los malos tratos, las torturas e incluso las muertes en comisarias o en cuartelillos ocurren con una frecuencia que no puede ser achacable a meros incidentes, sino a prácticas consentidas y o alentadas desde el mismo poder político. Otra particularidad de las actividades represivas en este Estado es el de las desapariciones, práctica que desgraciadamente parece se extiende también al Estado Francés.
Podríamos hablar de otros indicadores, como el grado de corrupción, el papel de los medios de comunicación, etc.; pero creemos que con lo dicho hay mas que suficiente para sacar conclusiones.
Estamos ante de un Estado, un entramado de poder que tiene sus raíces más profundas en el régimen tardofranquista, con el que tiene una línea de continuidad esencial, que se simboliza especialmente en su Jefe de Estado, Juan Carlos I.
En este recorrido de más de treinta años, el actual régimen ha puesto en evidencia su naturaleza no democrática; y, desde luego, se asemeja mucho más a la Monarquía Alauita de Marruecos que a las democracias parlamentarias de Europa Occidental.
El régimen español, a estas alturas, es muy consciente de sus tremendas debilidades y de la deslegitimación social cada día más acusada que sufre, y recurre de una forma cada vez mas intensa y extensa a las represión como forma de garantizar su continuidad. Esa vía tampoco le va a servir a medio plazo. Tal como se hacía en el segundo quinquenio de los setenta, época en la que se hablaba del 'búnker franquista', ahora podemos hablar del 'búnker constitucional'.
Aquellos que pretenden que nada cambie, que todo permanezca igual porque es lo que conviene a sus intereses, ellos son los que constituyen ese sector inmovilista que está provocando una mayor fascitización e involución social.
Luis Ocampo. Representante General de Iniciativa Internacionalsita-La Solidaridad entre los Pueblos
20 de Mayo
Arturo García
26/05/2009 - 09:29
Recomiendo un par de libros más que acabo de leer (son breves pero intensos y sumamente esclarecedores).
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Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas. Teresa Forcades i Vila
http://www.rebelion.org/docs/85787.pdfUn ejemplo demoledor de cómo nos afecta directamente en nuestra vida cotidiana (en un tema tan serio como nuestra salud) la falta de democracia.
Quisiera destacar la conlcusión a la que llega su autora (doctora en medicina):
Tras haber estudiado el tema de los crímenes de las compañías farmacéuticas, mi conclusión no es que la economía tiene que ser regulada por la política… porque ya lo está siendo. Como hemos visto, sin las leyes favorables del Congreso estadounidense y sin los acuerdos de la OMC no podría haber proliferado esta industria de la forma en que lo ha hecho. Lo que es preciso es que la política que necesariamente regula el mercado sea una política justa, una política del bien común, una política que tenga en cuenta a todo el mundo y no sólo a los más privilegiados. Una política democrática no sólo de forma.-
Crisis económica y resistencia obrera: la crisis mundial y sus efectos en España. Endika Alabort, Luis Buendía, Gaspar Fuster, Mario Obispo y Lluís Rodríguez.
http://www.rebelion.org/docs/85736.pdfLa crisis vista desde una perspectiva distinta a la habitual. Sumamente interesantes las propuestas que hacen para salir de la misma. Medidas con la perspectiva de atacar las causas de fondo de la crisis y con el objetivo de beneficiar a la mayoría de la población (los trabajadores) en vez de a las minorías que la han causado. Otras ideas y políticas son posibles, pero el sistema bien que se guarda de que no sean ni siquiera conocidas. Sería interesante que dichas medidas pudieran ser defendidas en debates públicos en igualdad de condiciones, veríamos si son tan inviables como algunos se empeñan en decir (pero bien que lo hacen sin confrontarse directamente a los que las defienden). Creo que es bueno que oigamos otros planteamientos, y para ello es necesario que nos liberemos de los prejuicios que nos han impregnado (para beneficiar al sistema y no cuestionar lo establecido).
EduardoXXX
26/05/2009 - 12:26
CITA(Arturo García @ 26/05/2009 - 09:29)

Recomiendo un par de libros más que acabo de leer (son breves pero intensos y sumamente esclarecedores).
-
Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas. Teresa Forcades i Vila
http://www.rebelion.org/docs/85787.pdfUn ejemplo demoledor de cómo nos afecta directamente en nuestra vida cotidiana (en un tema tan serio como nuestra salud) la falta de democracia.
Quisiera destacar la conlcusión a la que llega su autora (doctora en medicina):
Tras haber estudiado el tema de los crímenes de las compañías farmacéuticas, mi conclusión no es que la economía tiene que ser regulada por la política… porque ya lo está siendo. Como hemos visto, sin las leyes favorables del Congreso estadounidense y sin los acuerdos de la OMC no podría haber proliferado esta industria de la forma en que lo ha hecho. Lo que es preciso es que la política que necesariamente regula el mercado sea una política justa, una política del bien común, una política que tenga en cuenta a todo el mundo y no sólo a los más privilegiados. Una política democrática no sólo de forma.-
Crisis económica y resistencia obrera: la crisis mundial y sus efectos en España. Endika Alabort, Luis Buendía, Gaspar Fuster, Mario Obispo y Lluís Rodríguez.
http://www.rebelion.org/docs/85736.pdfLa crisis vista desde una perspectiva distinta a la habitual. Sumamente interesantes las propuestas que hacen para salir de la misma. Medidas con la perspectiva de atacar las causas de fondo de la crisis y con el objetivo de beneficiar a la mayoría de la población (los trabajadores) en vez de a las minorías que la han causado. Otras ideas y políticas son posibles, pero el sistema bien que se guarda de que no sean ni siquiera conocidas. Sería interesante que dichas medidas pudieran ser defendidas en debates públicos en igualdad de condiciones, veríamos si son tan inviables como algunos se empeñan en decir (pero bien que lo hacen sin confrontarse directamente a los que las defienden). Creo que es bueno que oigamos otros planteamientos, y para ello es necesario que nos liberemos de los prejuicios que nos han impregnado (para beneficiar al sistema y no cuestionar lo establecido).
Mire, tambien hay gente que cree que el hombre nunca llegó a la Luna o que realmente Dios creó el mundo en siete dias naturales, y a esta gente tampoco se les permite plantear sus ideas en debates científicos porque sencillamente sus posturas no son científicas...ni serias.
Cuando tengan ustedes de su parte economistas serios que presenten alternativas de verdad, hablamos. Mientras tanto seguirán ustedes, con toda justicia, en la marginalidad.
Un saludo
Talia666
26/05/2009 - 13:12
Pues me parece a mí que actualmente no son exactamente marginales las corrientes de revisión del capitalismo salvaje neoconservador que tan malos resultados nos ha dado.
Yo diría incluso que es una postura bastante extendida tanto en América como en Europa.
EduardoXXX
26/05/2009 - 14:39
CITA(Talia666 @ 26/05/2009 - 13:12)

Pues me parece a mí que actualmente no son exactamente marginales las corrientes de revisión del capitalismo salvaje neoconservador que tan malos resultados nos ha dado.
Yo diría incluso que es una postura bastante extendida tanto en América como en Europa.
Solo en las tertulias de la tele, Talia. Y en los diarios de información general, si me apuras.
Esto si hablamos del "capitalismo salvaje neoconservador" , lo que quiera que eso sea. Si hablamos de SISTEMA ECONOMICO, es decir de alternativa a nuestro sistema de
economia de mercado y liberal, ni siquiera en los medios de comunicación generalistas hay discusión alguna.
Hay discusión seria (y muy razonable) sobre como debemos modificar nuestros sistemas financieros y nuestras políticas económicas para evitar que se vuelva a repetir lo que ha pasado, pero absolutamente siempre en el marco de nuestro sistema económico. NADIE (volvemos a lo mismo, nadie a quien se pueda tomar en serio en el mundo de la economía) plantea un cambio de modelo económico, principalmente porque en ningún caso existen modelos alternativos minimamente serios.
un saludo
Arturo García
26/05/2009 - 16:39
CITA(EduardoXXX @ 26/05/2009 - 14:39)

Solo en las tertulias de la tele, Talia. Y en los diarios de información general, si me apuras.
Esto si hablamos del "capitalismo salvaje neoconservador" , lo que quiera que eso sea. Si hablamos de SISTEMA ECONOMICO, es decir de alternativa a nuestro sistema de economia de mercado y liberal, ni siquiera en los medios de comunicación generalistas hay discusión alguna.
Hay discusión seria (y muy razonable) sobre como debemos modificar nuestros sistemas financieros y nuestras políticas económicas para evitar que se vuelva a repetir lo que ha pasado, pero absolutamente siempre en el marco de nuestro sistema económico. NADIE (volvemos a lo mismo, nadie a quien se pueda tomar en serio en el mundo de la economía) plantea un cambio de modelo económico, principalmente porque en ningún caso existen modelos alternativos minimamente serios.
un saludo
¿Cómo sabes que lo que preconizan en la televisión o los grandes medios es "serio"? ¿Cómo sabes que lo que se dice en dichos medios no es sólo lo "políticamente correcto", lo que los jefes de los distintos medios dicen que hay que decir porque sus jefes (los grandes empresarios) les dicen lo que debe decirse o no?
El problema sobre las ideas alternativas es que no tienen ninguna oportunidad de ser defendidas o contrastadas con las oficiales en los grandes medios porque dichas ideas ponen en cuestión el status quo fomentado y apoyado por dichos medios.
Si las ideas alternativas que algunos defienden no se sostienen, entonces ¿por qué tanto empeño por parte de los "gurús serios" en no enfrentarlas directamente y públicamente? ¿por qué se silencian o censuran? ¿por qué se reprimen aquellos países que intentan aplicar políticas o economías distintas a las del "pensamiento único"? ¿por qué tanta campaña mediática contra dichos países?
¿En qué te basas para decir qué es serio o no? ¿Es que la verdad es la que proclaman sólo los que repiten como loros los postulados del "pensamiento único"? ¿Por qué no contrastar dicha "verdad" con otras "verdades"? No confundamos lo establecido con lo verdadero. Durante milenios se creyó que la verdad era que el único sistema "serio", el único posible, era el basado en la esclavitud.
¿Es "serio" el sistema actual? ¿Es justo y legítimo que unos pocos acaparen la riqueza de la mayoría? ¿Es lógico y "serio" que haya personas que tengan más dinero que países enteros, que millones de personas? ¿Es lógico que las decisiones que afectan a la mayoría sean tomadas por minorías? ¿Es lógico que no haya democracia en las empresas, en el ámbito económico?
¿Tiene futuro un sistema basado en las injusticias, en las escandalosas desigualdades, un sistema cuya ley es la de la jungla, cuyo único principio es el beneficio a toda costa (a costa de las personas o del medioambiente)?
¿Es serio empeñarse en defender ciegamente un sistema que cada vez muestra más síntomas de su inviabilidad? ¿Es serio cerrarse a otras ideas que lo replanteen? ¿Es serio el dogmatismo (de cualquier signo)?
Te recomiendo la lectura del libro "La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla" del catedrático de economía Juan Torres López.
http://hl33.dinaserver.com/hosting/juantor...libro_attac.pdfTambién te recomiendo el clásico "1984" de George Orwell, allí se habla, entre otras muchas cosas, del monopolio de la verdad, de cómo la gente acepta las verdades que el sistema le vende. Desgraciadamente, muchas de las cosas descritas en dicho libro se van haciendo poco a poco realidad.
¿Por qué no contrastas lo que se dice en la prensa oficial con la alternativa, que ahora es accesible en Internet?
Yo antes también pensaba como tú, que no había alternativas. Pero ahora, lo tengo mucho más claro, lo que ocurre es que los que controlan la sociedad se apoyan en el monopolio de las ideas. Éste es fundamental para que las cosas no cambien de verdad. El verdadero control de la sociedad pasa por controlar la manera de pensar de la mayoría través de los medios de comunicación de masas. Si controlas lo que piensa la gente entonces no es peligroso (para los que controlan la sociedad, para los que tienen privilegios) pregúntarle de vez en cuando qué piensa porque ya saben lo que va a decir.
No debemos tener miedo de cuestionar las ideas aparentemente incuestionables. Galileo cuestionó la doctrina de la iglesia de que laTierra era el centro del Universo. La única manera que tenemos de llegar a alguna "verdad" es contrastando entre versiones opuestas (y cuanto más opuestas mejor). ¿Cómo podía llegarse a la verdad en un juicio donde sólo se oye una de las partes?
Arturo García
26/05/2009 - 17:02
Por cierto, hay incluso economistas de reconocido "prestigio" (yo esto siempre me lo tomo con prudencia) que incluso están empezando a recuestionar el sistema económico actual desde dentro. Por ejemplo, Michael Hudson (ex economista de Wall Street) acaba de escribir un interesante artículo titulado "Lo último en teoría económica basura".
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=85919No es cierto que no haya voces "serias" que cuestionen el sistema actual. Lo que ocurre es que dichas voces son sospechosamente y sistemáticamente silenciadas por la prensa oficial.
Conviene que aquellos que tienen fe ciega en los medios oficiales, se pregunten quiénes son los dueños de dichos medios y a qué intereses benefician. Lógicamente, el dueño de un medio (el o los socios capitalistas) nunca propagará ideas u opiniones o noticas que pudieran poner en peligro sus intereses.
Yo no digo que haya que creer lo que dice la prensa alternativa (aunque a mí me parece mucho más creíble porque concuerda más con el sentido común o con lo que veo a mi alrededor), digo que hay que CONTRASTAR (pero entre medios que digan cosas distintas y cuanto más distintas mejor). Desde que descubrí la prensa alternativa, veo las cosas mucho más claras, pero siempre contrasto también con la prensa oficial. No es suficiente contrastar entre distintos medios oficiales porque todos ellos se basan en los mismos principios (son empresas privadas o gubernamentales cuyo único criterio es el beneficio o el servicio a los intereses de sus amos, que deben responder ante sus socios capitalistas, que no pueden poner en cuestión el sistema del que forman parte y del que ellos son parte fundamental). Sin embargo, la prensa alternativa funciona de distinta manera porque muchas veces en ella colabora gente de forma desinteresada. La prensa alternativa es independiente, no depende del sistema, no depende del gobierno de turno, ni por supuesto está supeditada al poder económico. Su lógica de funcionamiento es radicalmente distinta de la de la prensa oficial (en la mayoría de los casos, también hay prensa alternativa basura que responde a intereses partidistas).
Insisto, la clave está en CONTRASTAR. Yo recomiendo encarecidamente contrastar entre la prensa oficial y más conocida y la prensa alternativa.
No os habéis fijado por ejemplo en lo parecidos que son los telediarios de las distinas cadenas de televisión. Ves uno y los has visto todos. No hay pluralidad en la televisión. Por esto, fundamentalmente, se ha impuesto el "pensamiento único". Éste es el instrumento fundamental para evitar recuestionar el sistema y evitar los cambios. Pero Internet está poco a poco rompiendo el monopolio de la información y de las ideas. Internet es imparable, a pesar de que hay intentos de censurarlo, desprestigiarlo y controlarlo.
EduardoXXX
26/05/2009 - 18:15
1984 fue lo primero que leí de Orwell, cuando tenía 15 o 16 años. Orwell es para mí el mejor ejemplo imaginable de escritor de izquierdas honesto y consecuente con sus ideales. Recomiendo (a quien no le haya leido) Homenaje a Cataluña, como libro que ayuda a entender mejor la europa de los años 30, sus ideologías y nuestra guerra civil.
Cuando digo que no hay ideas serias que se contrapongan al modelo actual, estimado forista, es porque con honradez intelectual no he sido capaz de encontrarlas pese a hacer un serio esfuerzo por ello. He leido varios libros de Naomi Klein, he leido a Chomsky, he leido a Susan George (la presidenta del movimiento ATTAC), así como a toda una serie de escritores extranjeros y nacionales que defendian la tan manida idea de que "otro mundo es posible". Oiga es que no hay color. La falta de rigor en la mayoría de ellos es de verguenza y solo se entiende porque el público consumidor de esos libros en muchos casos no sabe de que le están hablando (exactamente igual que el escritor). Un caso que ya he comentado alguna vez: El último libro de la Klein "La doctrina del shock". Gran parte del libro pretende ser un ataque a las ideas y teorías del premio Nobel de economia Milton Friedman, uno de los pensadores mas influyentes del s XX, ...y la señora Klein nos dice casi al principio del libro que ella no es economista por lo que para escribir el libro le ha ido ayudando su hermano, que si lo es. ¡Por favor!
Las llamadas "ideas alternativas" no son censuradas, es que no son tomadas en serio, del mismo modo que a ningún investigador médico de prestigio se le ocurriría escribir un artículo en "The Lancet" para refutar las ideas de un señor que le ha dado por negar la existencia de los microbios. La economía es una ciencia. Un ciencia social, imperfecta y en desarrollo, como todas las ciencias sociales, pero una ciencia al fin. Y en ciencia el paradigma (la "verdad" aceptada en un momento dado) se establece mediante consenso más o menos generalizado entre los miembros de la comunidad científica. Si las ideas que usted llama alternativas son totalmente marginales es simplemente por que no son lo suficientemente sólidas para convencer a un mínimo de miembros de esa comunidad.
Hay economistas serios que ejercen la crítica. Un ejemplo típico es Stiglitz, a quien desde luego tambien he leido y de quien comparto muchas ideas. Pero estos autores en ningún caso se plantean modelos alternativos sino mejoras perfectamente razonables y discutibles, al existente.
Sobre lo de contrastar ideas e informaciones, le diré que no puedo estar más de acuerdo con usted. NINGUNA información a la que podamos tener acceso es totalmente imparcial y desinteresada, y el obtener diferentes puntos de vista es básico para intentar formarse una opinion propia fundamentada. Mucha gente en este foro (y en la vida) debería tomar nota de ello.
un saludo
Talia666
27/05/2009 - 07:43
CITA(EduardoXXX @ 26/05/2009 - 14:39)

Hay discusión seria (y muy razonable) sobre como debemos modificar nuestros sistemas financieros y nuestras políticas económicas para evitar que se vuelva a repetir lo que ha pasado, pero absolutamente siempre en el marco de nuestro sistema económico. NADIE (volvemos a lo mismo, nadie a quien se pueda tomar en serio en el mundo de la economía) plantea un cambio de modelo económico, principalmente porque en ningún caso existen modelos alternativos minimamente serios.
Efectivamente. Y cuando se habla de "cambio de modelo económico" nadie se está refiriendo a superar la economía de mercado sino a establecer las modificaciones y los mecanismos de control necesarios para garantizar su desarrollo y su supervivencia. Y eso no sólo es posible sino que es completamente urgente, como creo que todos los dirigentes del mundo, empezando por Obama, han sabido apreciar.
Cambiar el modelo implica, entre otras muchas cosas, desarrollar los sectores más sotenibles a largo plazo y reconvertir a los trabajadores. En este país ya se cambió de modelo una vez, cuando la reconversión industrial, y nadie puede discutir que fue algo totalmente necesario e ineludible. Ahora ha llegado el momento de abordar una nueva reconversión para superar el modelo basado en la construcción, y francamente, no creo que haya un solo economista que pueda discutir esto tampoco.
Arturo García
27/05/2009 - 09:39
CITA(EduardoXXX @ 26/05/2009 - 18:15)

1984 fue lo primero que leí de Orwell, cuando tenía 15 o 16 años. Orwell es para mí el mejor ejemplo imaginable de escritor de izquierdas honesto y consecuente con sus ideales. Recomiendo (a quien no le haya leido) Homenaje a Cataluña, como libro que ayuda a entender mejor la europa de los años 30, sus ideologías y nuestra guerra civil.
Cuando digo que no hay ideas serias que se contrapongan al modelo actual, estimado forista, es porque con honradez intelectual no he sido capaz de encontrarlas pese a hacer un serio esfuerzo por ello. He leido varios libros de Naomi Klein, he leido a Chomsky, he leido a Susan George (la presidenta del movimiento ATTAC), así como a toda una serie de escritores extranjeros y nacionales que defendian la tan manida idea de que "otro mundo es posible". Oiga es que no hay color. La falta de rigor en la mayoría de ellos es de verguenza y solo se entiende porque el público consumidor de esos libros en muchos casos no sabe de que le están hablando (exactamente igual que el escritor). Un caso que ya he comentado alguna vez: El último libro de la Klein "La doctrina del shock". Gran parte del libro pretende ser un ataque a las ideas y teorías del premio Nobel de economia Milton Friedman, uno de los pensadores mas influyentes del s XX, ...y la señora Klein nos dice casi al principio del libro que ella no es economista por lo que para escribir el libro le ha ido ayudando su hermano, que si lo es. ¡Por favor!
Las llamadas "ideas alternativas" no son censuradas, es que no son tomadas en serio, del mismo modo que a ningún investigador médico de prestigio se le ocurriría escribir un artículo en "The Lancet" para refutar las ideas de un señor que le ha dado por negar la existencia de los microbios. La economía es una ciencia. Un ciencia social, imperfecta y en desarrollo, como todas las ciencias sociales, pero una ciencia al fin. Y en ciencia el paradigma (la "verdad" aceptada en un momento dado) se establece mediante consenso más o menos generalizado entre los miembros de la comunidad científica. Si las ideas que usted llama alternativas son totalmente marginales es simplemente por que no son lo suficientemente sólidas para convencer a un mínimo de miembros de esa comunidad.
Hay economistas serios que ejercen la crítica. Un ejemplo típico es Stiglitz, a quien desde luego tambien he leido y de quien comparto muchas ideas. Pero estos autores en ningún caso se plantean modelos alternativos sino mejoras perfectamente razonables y discutibles, al existente.
Sobre lo de contrastar ideas e informaciones, le diré que no puedo estar más de acuerdo con usted. NINGUNA información a la que podamos tener acceso es totalmente imparcial y desinteresada, y el obtener diferentes puntos de vista es básico para intentar formarse una opinion propia fundamentada. Mucha gente en este foro (y en la vida) debería tomar nota de ello.
un saludo
En primer lugar, la manera de saber si ciertas ideas son viables o no, es llevándolas a la práctica para saber si lo que se propugna en la teoría funciona en la práctica. En eso se basa el método científico. En toda ciencia, la teoría debe ser contrastada con la práctica. Por consiguiente hasta que no se intente llevar a la práctica las ideas (a no ser que en el propio mundo de las ideas éstas ya demuestren incongruencias o incoherencias o contradicciones que pongan en duda dichas ideas), no se puede saber a ciencia cierta si las ideas propugnadas son viables o "verídicas" o "serias".
En segundo lugar, el contraste y el enfrentamiento directo y libre de las ideas (es decir, en igualdad de condiciones) es imprescindible para llegar a alguna "verdad". Yo no he tenido ocasión de ver debates entre ideas contrapuestas en los grandes medios. ¿Y tú?
En tercer lugar, en los grandes medios se manipula y censura (sutilmente e inteligentemente, casi siempre). Esto se puede comprobar fácilmente echando un vistazo a diario tanto a la prensa oficial como a la alternativa (disponible en Internet). Te recomiendo echar un vistazo al artículo que hace poco puse en este foro titulado "Censura neofranquista"". Lo que ocurrió en la final de fútbol es sólo la punta del iceberg y la censura en su expresión más burda e inhábil (por eso ha sido posible "descubrirla" para mucha gente). Por consiguiente, no puede afirmarse tan alegremente como tú haces que ciertas ideas no se consideran porque no son serias. La forma de saber si son serias o no,es primero conociéndolas y segundo contrastándolas con las opuestas, para lo cual es necesario que dichas ideas puedan ser, por lo menos, conocidas. Pero si no se difunden, ¿cómo van a ser conocidas?. La pescadilla que se muerde la cola.
Podrías quizás explicarnos porqué en tu opinión las ideas alternativas que has estudiado no te parecen serias. Creo que sería muy interesante.
Pero yo te diría, ¿te parece serio que al mismo tiempo que aumenta el paro (hasta proporciones alarmantes), que se extiende la congelación salarial (cuando no el impago de los salarios), se abogue desde las instancias de la economía oficial por que la gente tenga confianza en el sistema y consuma más o no deje de consumir? ¿Para analizar o descubrir dicho contrasentido es necesario ser un "gurú"? ¿Te parece serio que se den ayudas multimillonarias a los bancos (que son los que han provocado la crisis con la complicidad y pasividad de los políticos), sin pedir cuentas por dichos dineros prestados, sin pedir garantías de que se usen adecuadamente, y al mismo tiempo, no se aumente la cobertura de los más necesitados, de las víctimas de la crisis? ¿Es serio ayudar a los ricos (con un dinero que en otras muchas cuestiones básicas nunca existe, se ha calculado, por ejemplo, que con la ayuda dada a los bancos por el gobierno USA podría erradicarse el hambre en el mundo) mientras se deja a los pobres, a los más necesitados, que se busquen la vida (o se les da "ayudas" claramente insuficientes, cuando no ridículas)? ¿No sería lo lógico primero proteger a los más débiles, a las víctimas? ¿Por qué hay dinero para los ricos y no para los pobres?
Si estoy diciendo alguna tontería, rebátemela por favor. Y si no son tonterías lo que digo, ¿por qué es tan difícil (cuando no imposible) ver estas opiniones en los grandes medios?
¿Es realmente "seria" una "democracia" donde el jefe de Estado fue designado por un dictador, donde no puede ser elegido por el pueblo, donde el pueblo no ha tenido opción de elegir entre monarquía y república? ¿Es "seria" una "democracia" donde los poderes dependen unos de otros (saltándose a la torera uno de los principios básicos como la independencia de poderes),...........?
¿A alguien le parece verdaderamente serios los "debates" que vemos en la tele? ¿Alguien puede negar la banalización e idiotización de la política en los grandes medios (especialmente la televisión)?
Si yo soy un periodista (y suponiendo que pueda actuar con libertad), ¿no sería interesante traer a mi programa de debate a gente de vez en cuando distinta (en vez de traer siempre a los mismos) que diga cosas realmente distintas para contrastarlas con las que se suele oír habitualmente?. Y no me digas que no porque las ideas alternativas no son serias porque realmente estamos llegando a un punto en que lo que se oye habitualmente en la tele es un insulto a la inteligencia de los espectadores, en demasiadas ocasiones.
¿Vas a negar que los medios de comunicación están supeditados al poder económico? ¿Vas a negar que los periodistas en los grandes medios no tienen presiones por parte de sus jefes? ¿Vamos a negar a estas alturas que la libertad de cualquier trabajador en casi cualquier trabajo es normalmente mínima, cuando no inexistente?
Finalmente, ¿cómo sabes que las ideas expresadas en los libros que acabo de recomendar no son serias si no has leído dichos libros? Hablando de seriedad, ¿es serio opinar sobre lo que se desconoce?. ¿Es serio intentar desprestigiar sin molestarse en conocer?
Arturo García
28/05/2009 - 09:06
Otro artículo sobre la falacia de la libertad de prensa. Se titula "¿Cuál libertad de prensa?" y lo firma Ángel Guerra.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86097¿Cuál libertad de prensa?Ángel Guerra
La Jornada
Los llamados medios de comunicación masiva constituyen hoy el arma principal del imperio contra las luchas sociales y los gobiernos populares y progresistas. Sus loas a la “libertad de prensa” son de dientes para fuera puesto que en lugar de la información veraz y diversa favorecen la noticia y el pensamiento troquelados. Artífices de la esclavitud y la enajenación de las conciencias, sus contenidos son banales, sesgados, eurocéntricos, racistas, culturalmente empobrecedores y distorsionadores de la realidad. Más neoliberalismo es su receta para remediar la crisis del capitalismo.
Excelsos demócratas, han sido actores protagónicos de la desestabilización contra los gobierno de Hugo Chávez y Evo Morales, de la agresión yanqui/uribista a Ecuador y convertido en dogma de fe las mágicas revelaciones de las computadoras del jefe guerrillero Raúl Reyes. Los medios de desinformación masiva(MDM), nombre que se han ganado a pulso, son los arietes principales del sistema dominante en la inducción del terror con el fin de desmovilizar la lucha popular y promover la represión del pensamiento crítico y de la protesta social.
No es casual su feroz animadversión hacia los gobiernos de Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia, e incluso los más moderados de Argentina, Nicaragua, Honduras, Paraguay y Guatemala. En fin de cuentas estos han contribuido a crear en América Latina y el Caribe, junto a los de Brasil, Uruguay, los del CARICOM y en alguna medida Chile, un panorama político mucho más favorable a la independencia, la unidad e integración regional y las luchas populares. La ALBA y UNASUR son sus frutos y ni los gobiernos de derecha han podido separarse del todo de esta corriente regional.
Si el ejemplo de Cuba en solitario alarmaba tanto a los paladines de la “democracia y el libre mercado”, la aparición de un equipo de líderes latinocaribeños que no se subordina incondicionalmente a Estados Unidos se ha vuelto intolerable para ellos. No ha de extrañar el proyecto que desarrollan para desarticularlo por distintas vías, cuyo componente fundamental son los MDM.
La batalla por los auténticos cambios democráticos y sociales se decide, en última instancia, en el terreno de las ideas, y los MDM participan en ella como escuadras de choque de la derecha, mientras los medios alternativos no han adquirido el desarrollo necesario para contrarrestarlos. La cultura dominante parte con ventaja en esta batalla pues el sentido común de gran parte de las sociedades está moldeado por instituciones que, o son dominio exclusivo de las clases opresoras, o están a su servicio, o reciben gran influencia de sus ideas: el Estado, el sistema educacional, la jerarquía eclesiástica, las clases medias, las tradiciones conservadoras, los aparatos represivos, la inmensa mayoría de los partidos políticos y, por supuesto, los MDM son, como regla, reproductores de aquel sentido común, aunque como se ha demostrado, esto puede sufrir cambios dramáticos como consecuencia de las luchas populares y de los cambios sociales.
La alta peligrosidad de los MDM radica en que en las últimas décadas su influencia se ha vuelto omnipresente en la cotidianidad debido a la flexibilidad de las nuevas tecnologías y a la concentración de la propiedad sobre ellos por seis grupos internacionales, predominantemente estadunidenses, y apenas tres regionales en Latinoamérica, siempre ligados a oligopolios transnacionales de otras ramas. Para esta minúscula elite la libertad de prensa equivale a la impune dictadura que ejerce sobre los contenidos de los MDM.
Los presidentes Rafael Correa, Hugo Chávez y Evo Morales han coincidido en catalogar a los MDM como instrumentos de desinformación y desestabilización. Correa ha afirmado que en cuanto asuma la presidencia de UNASUR en julio abogará por legislaciones nacionales que protejan a los ciudadanos y a los gobiernos contra esas prácticas. Es una iniciativa valiente, que para prosperar necesita el acompañamiento de las fuerzas populares en una intensa batalla de ideas. Ante todo es crucialmente importante demoler el mito de la inexistente libertad de prensa, que sólo podrá alcanzarse cuando la propiedad de los MDM se democratice y los pueblos conquisten el derecho de decidir y supervisar sus contenidos. Es a partir de esa premisa que se iniciará el transito de la etapa de los MDM a la de los Medios de Difusión Democráticos(MDD).
Arturo García
01/06/2009 - 09:43
Una interesante noticia sobre la censura en Internet.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86106Un “pirata informático” descubrió que desde la CIA a El Vaticano manipulan la WikipediaErnesto Carmona
Argenpress
La enciclopedia “on line” Wikipedia, desarrollada por sus propios usuarios en 253 idiomas, perdió credibilidad cuando se supo que sus contenidos fueron alterados por la CIA, el FBI, WalMart, varios congresistas de EEUU y hasta El Vaticano, entre otros. La manipulación comenzó antes de 2005, pero se conoció después que Virgil Griffith, un joven graduado del Tecnológico de California, desarrollara el programa WikiScanner, capaz de pesquisar las huellas de quienes modificaron la enciclopedia con fines de propaganda y desinformación.
El programa de Griffith identifica las direcciones IP de las computadoras utilizadas para hacer los cambios. Por ejemplo, descubrió que el 17 de noviembre de 2005 un usuario anónimo suprimió 15 párrafos de un artículo crítico sobre las máquinas de votación marca Diebold (1). El rastreo lo condujo a una dirección IP de las oficinas corporativas de la compañía Diebold, proveedora de máquinas de votación en la controvertida elección que definió la “victoria” de G. Bush en Ohio (2).
"Técnicamente, no sabemos si el cambio lo hizo gente de esa compañía, pero si sabemos que lo hizo alguien con acceso a su red", explicó después Griffith. Un portavoz de Wikipedia dijo que el buscador ayuda a prevenir conflictos de interés. "Realmente valoramos la transparencia y el explorador lleva esto a otro nivel", dijo el vocero.
Griffith, quien se describe a sí mismo como “pirata informático”, persiguió millones de rastros de entradas “modificatorias” de la Wikipedia y así llegó también a la CIA, FBI y Vaticano. Esta noticia, publicada por algunos medios de Internet (3) pero sin repercusión en la gran prensa, fue investigada por Pat Stengle y Elizabeth Allen, del Proyecto Censurado (4) de California.
Habla el “pirata informático”
John Borland, de www.wired.com, entrevistó a Griffith. Dijo que se le ocurrió averiguar si grandes compañías y organizaciones habrían modificado sus alusiones en Wikipedia cuando supo que ciertos congresistas habían cambiado sus datos desde las oficinas del Congreso. “Esto resulta mejor si usted lo hace automáticamente y a gran escala”, explicó el joven inventor.
La enciclopedia permite que cualquier persona haga correcciones en línea, pero siempre queda un registro público de las direcciones IP desde donde se hacen tales cambios. Las modificaciones anónimas siempre conducen a los datos IP de quien las hizo, sean usuarios comunes y corrientes, o grandes corporaciones e incluso organismos de inteligencia y espionaje.
Jonathan Fildes, de la BBC, aseguró que la CIA modificó la biografía del jefe de Estado de Irán, Mahmoud Ahmadinejad. Otros cambios “mejoraron” el perfil del ex jefe de la CIA Porter Goss y de celebridades como la actriz y presentadora de televisión negra Oprah Winfrey, de EEUU. "Aunque yo no puedo confirmar que los cambios hayan podido ser hechos desde ordenadores de la CIA, la agencia siempre espera que su sistema informático sea utilizado de manera responsable", declaró a AFP el portavoz de la CIA George Little.
Pesquisando direcciones IP involucradas en cambios de entradas de la Wikipedia, Griffith construyó una base de datos de 34,4 millones de modificaciones, realizadas por 2,6 millones de organizaciones o individuos que se extienden desde la CIA a Microsoft y el Congreso. Algunos agregaron propaganda, en tanto otros eliminaron alusiones críticas. La mayoría de las rectificaciones son correcciones de ortografía, pero algunas cambian información poco favorecedora, añaden detalles o insertan insultos.
Diebold eliminó párrafos enteros sobre preocupaciones industriales por la seguridad e integridad de sus máquinas de votar, así como información sobre movimientos de fondos de altos gerentes de la compañía en favor de la campaña por la reelección de Bush. El texto suprimido en 2005 fue restaurado rápidamente por otro colaborador de la enciclopedia, que le aconsejó al redactor anónimo "Detente, por favor: quitar contenidos de Wikipedia se considera vandalismo". Un portavoz de Diebold dijo que investigaría el tema pero que no podría comentarlo con la prensa.
La cadena de supermercados Walt-Mart se cambió algunas entradas críticas. Por ejemplo, en 2005 mejoró su imagen borrando que sus salarios eran los más bajos respecto a otras cadenas de supermercados y escribiendo que casi alcanzaban al doble de los sueldos de la competencia. Otro registro de WikiScanner indicó que se utilizó un computador del Vaticano para quitar frases que vincularon a Gerry Adams, líder católico del partido Sinn Fein de Irlanda del Norte, con un doble asesinato de 1971.
G. Wanker Bush = G. "Huevón” Bush
Desde el comité de campaña del Partido Demócrata de EEUU se modificó la descripción de un presentador conservador de radio, sustituyendo el adjetivo “comediante” por el de “fanático” y añadiendo que sus oyentes eran "débiles". "Nosotros no toleramos este tipo de actividades y tomamos todas las precauciones para asegurarnos de que nuestra red sea utilizada de manera responsable", declaró a la AFP el portavoz del comité demócrata Doug Thornell.
Tras la invasión de Irak, desde un computador del Partido Republicano se calificó a las tropas estadounidenses como "fuerzas de liberación" en vez de "fuerzas de ocupación". WikiScanner también identificó un computador de la ONU como origen del calificativo de “racista” aplicado a un periodista italiano. Un cambio atribuido a un computador de la BBC explicó las palpitaciones cardíacas del ex premier Tony Blair como abuso del vodka y de esfuerzos en la habitación y no al café y a ejercicios de gimnasia.
En la biografía de George W. Bush, desde otro computador de la BBC se sustituyó el segundo nombre del entonces presidente estadounidense, Walker, por Wanker, que significa "huevón” o “gilipollas". En otro cambio, Bush fue calificado de "asesino en serie" desde un puesto de trabajo de la agencia de prensa Reuters.
"Limpiar" las fichas de políticos, sustituyendo los adjetivos negativos por otros aduladores, o a la inversa, también parece ser habitual, subrayó Griffith. El pirata informático considera que, pese a todo, el sitio de Wikipedia es globalmente fiable. "En general, particularmente para los temas no polémicos, Wikipedia marcha bien", dijo. "Para los temas controvertidos, Wikipedia podría ser más fiable por medio de técnicas (...) que permitan enfrentar al vandalismo y la desinformación".
Para Sandra Ordóñez, portavoz de Wikimedia Foundation, el hecho de que una persona relacionada con un tema realice alguna contribución a una entrada relacionada con sí mismo, viola los principios de neutralidad de Wikipedia. En cualquier caso, señaló, "Wikipedia se corrige a sí misma", debido a que las entradas erróneas pueden ser revisadas enseguida por otro editor. Y recomendó que los estudiantes confronten siempre su información con otras fuentes.
Notas: 1) La transnacional Diebold es proveedora de cajeros automáticos en el sistema bancario de Chile.
2)
http://www.commondreams.org/headlines03/0828-08.htm 3)
http://www.wired.com/politics/onlinerights...08/wiki_tracker,
http://iblnews.com/story.php?id=28535,
http://news.bbc.co.uk/2/hi/technology/6947532.stm http://www.euroresidentes.com/Blogs/intern...autores-de.html 4)
http://www.projectcensored.org/articles/st...for-april-2008/
Arturo García
03/06/2009 - 09:45
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86144Amnistía Internacional afirma que la crisis global no sólo es económica sino de derechos humanosEl mundo camina sobre un polvorín de desigualdad, injusticia e inseguridad que está a punto de estallar, advierte Amnistía Internacional (AI) en su informe anual 2009, y subraya que la crisis no sólo es económica sino de derechos humanos.
Desde Haití a China, pasando por México, Colombia, Sri Lanka, Palestina, Congo y Sudán, el documento, publicado hoy en Londres, ofrece un oscuro panorama de los abusos de derechos humanos en el mundo, donde la crisis económica intensifica la inestabilidad política y la violencia.
Aunque advierte que es demasiado pronto para predecir todos los efectos que el despilfarro de los últimos años tendrá en los derechos humanos, AI subraya el incremento en el mundo de la pobreza, el desempleo, la discriminación y la desigualdad, lo que nunca ha sido terreno propicio para el respeto de esos derechos.
El texto de AI, que analizó la situación en 157 países, destaca que, aunque nadie está a salvo de la crisis económica, las cuitas de los países ricos no son nada comparadas con las calamidades que se ciernen sobre los más pobres.
La recesión ha agravado los abusos, ha hecho que se desvíe la atención y ha creado nuevos problemas. Los derechos humanos se pisotearon en nombre de la seguridad, y ahora se relegan al último puesto en nombre de la recuperación económica, dijo la directora de AI, Irene Khan, al presentar el informe El estado de los derechos humanos en el mundo.
En Asia, África, América Latina, cada vez hay más hambre y enfermedades debido a la drástica subida de los precios de los alimentos, y más personas sin hogar y en la indigencia a causa de los desalojos forzosos y los embargos de bienes hipotecados, indica el informe de la organización.
Esta falta de comida, empleo, agua, tierra y vivienda, el aumento de la desigualdad, la inseguridad, la violencia, la xenofobia y el racismo reflejan que el mundo hace frente no sólo a una crisis económica sino a una crisis de derechos humanos, subrayó Khan.
AI señala que la situación de los derechos humanos en América Latina en 2008 mostró avances, como la condena a 25 años de cárcel al ex presidente peruano Alberto Fujimori por crímenes de lesa humanidad, que caracteriza como crucial, pero también retrocesos en inseguridad y exclusión.
Observa avances en la batalla contra la impunidad en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Uruguay, pero lamenta que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que ganó las elecciones presidenciales salvadoreñas en marzo pasado, no prometiera levantar la ley de amnistía que dio impunidad a personas que violaron derechos humanos durante la guerra civil, de 1980 a 1992.
El informe señala que el conflicto en Colombia siguió provocando gran cantidad de desplazados, que aumentaron a 380 mil en 2008, mientras que los indígenas fueron los más afectados, dijo AI, que cita informes de asesinato de hasta 27 de ellos por la guerrilla.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia reconocieron en abril haber asesinado a ocho indígenas awá. También se registró el asesinato de dos defensores de los derechos humanos, y el informe señala que paramilitares colombianos continuaron matando civiles y sembrando el terror, a veces con el consentimiento de las fuerzas de seguridad.
El respeto de los derechos indígenas mejoró en Bolivia y en Brasil, donde el gobierno entregó tierras, pero en contraste, en Paraguay murieron seis miembros de la comunidad aawhoyamaxa por enfermedades evitables, afirma.
La exclusión de poblaciones menos favorecidas también se constató en Río de Janeiro, donde se comenzó a construir un muro alrededor de favelas, lo que fue denunciado como discriminatorio.
Destaca que en Chile se comenzó a discutir un proyecto de ley que podría reconocer el crimen del feminicidio, lo que podría incidir en disminuir la violencia contra las mujeres.
En entrevista, poco antes de la publicación del informe, Khan denunció que los gobiernos poderosos están más preocupados por atajar exclusivamente los problemas económicos y financieros en sus países, y hacen caso omiso de la crisis mundial que los rodea.
Es patente que los gobiernos han fracasado estrepitosamente a la hora de proteger los derechos humanos, la vida y el sustento de las personas, estimó la responsable de AI, que llamó a un cambio de liderazgo político.
Khan hizo hincapié en los billonarios paquetes que han lanzado los gobiernos de los países más ricos para rescatar a los bancos y las instituciones financieras, mientras han olvidado a los sectores más vulnerables en sus propios países y en el resto del mundo.
Precisó por ello que el informe de AI, de 400 páginas, se dirige en particular al Grupo de los 20 (G-20), que se ha cubierto con un manto de liderazgo pero que no cumple con sus compromisos para reducir la pobreza en el mundo y respetar los derechos humanos.
El G-20 carece de una visión unificada de los derechos humanos, afirmó Khan, y señaló que en muchos de los países que componen ese grupo –entre los que citó a Arabia Saudita, México, China, Brasil y Estados Unidos– el récord del respeto de esos derechos deja mucho que desear.
Por ejemplo, Estados Unidos no reconoce que los derechos económicos son parte de los derechos humanos y China no toma en cuenta los derechos civiles o políticos de sus ciudadanos, afirmó.
El mundo necesita un liderazgo diferente, un modelo distinto de política y también de economía, algo que funcione para todas las personas y no sólo para unos pocos privilegiados, resaltó.
Entre los pocos progresos en los últimos meses, Khan se congratuló del compromiso del presidente estadunidense Barack Obama con cerrar la prisión en la base de Guantánamo en Cuba, pero advirtió que el jefe de la Casa Blanca no ha ido bastante lejos.
El anuncio del cierre fue una buena noticia, así como los pasos importantes que tomó en el inicio para rectificar algunos abusos de los derechos humanos cometidos por el gobierno de George W. Bush, señala. Pero luego, algunas de esas iniciativas fueron seguidas por acciones limitadas, y su gobierno ha enviado en estos primeros meses señales mixtas.
Khan concluyó enviando un mensaje a los países del G-20, a que suscriban un nuevo acuerdo global para el respeto de los derechos humanos y coloquen esos derechos en el centro de sus iniciativas internacionales para combatir la crisis económica.
Arturo García
04/06/2009 - 09:03
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86149Recomendaciones económicas libres de toda sospechaJuan Torres López
Rebelión
Una de las cosas que aprende antes cualquier estudiante de primero de Económicas es que cuantos más empresas ofrezcan bienes en un mercado hay más competencia y que eso favorece a los consumidores. Se demuestra fácilmente que cuantas menos haya el precio es más elevado y que se produce menos. Es lógico, porque lo que ocurre es que al haber menos empresas tienen más poder y pueden restringir artificialmente la producción para subir los precios. Es muy obvio y no creo que haya que estudiar economía para darse cuenta.
Por eso resulta muy sorprendente que, según informa la prensa, la Academia de Economía, que se supone que es lugar donde están los economistas más sabios del lugar, pida "menos bancos y cajas por la vía de fusiones y absorciones". Es decir, que los consumidores tengamos menos posibilidad de elegir y, por tanto, que haya menos crédito y con intereses más elevados.
Como también sorprende que sabiendo que la crisis se ha producido porque se ha dejado que los bancos hagan realmente lo que quieran en los mercados financieros, solicite también que el Banco de España "relaje su normativa del sistema financiero".
Pero la sorpresa dura poco. Desaparece cuando el mismo diario informa que la Academia funciona bajo el patronazgo de Banco Santander y La Caixa, entre otras empresas.
Una buena muestra del conocimiento al servicio de la verdad, libre de influencias, independiente, de la economía como una ciencia cuyas propuestas son indiscutibles... ¡Qué vergüenza!
Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada (Universidad de Sevilla). Su página web:
http://www.juantorreslopez.com