Importancia para Colombia de la Asamblea del BID que se inica este viernes evalúan expertos
Promoción para el país y opciones de créditos se abren este jueves en Medellín. La crisis será tema obligado, aunque expertos no esperan anuncios extraordinarios.
Justo cuando se anuncia que este año, por primera vez después de la Segunda Guerra Mundial, la economía global no crecerá; que tras una década de aumento constante, las remesas que llegan a América Latina van a caer, y que en la región va a haber 12 millones más de pobres, todo por cuenta de la crisis internacional, ¿vale la pena que 5.100 funcionarios públicos, banqueros, políticos y economistas se reúnan durante cinco días para encuentros protocolarios y conferencias académicas?
¿Vale la pena invertir 5.000 millones de pesos del Presupuesto Nacional y miles de dólares de una entidad como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)?
La respuesta desde el punto de vista de Colombia y de lo que representará para su imagen internacional es un rotundo sí. En lo que respecta al impacto que este evento pueda tener para contener la crisis en América Latina, no hay consenso entre los expertos consultados por este diario.
Para el presidente del Consejo Privado de Competitividad y ex negociador del TLC, Hernando José Gómez, la asamblea que comienza el jueves en Medellín es 'superútil' y sobre todo bajo las circunstancias actuales, cuando cada vez hay más voces que apuestan a que este año el país crecerá menos de 1 por ciento.
Visitantes de calidad
"Van a llegar personas altamente calificadas que van a tener un contacto directo con Colombia, que van a conocer nuestra realidad personalmente y eso es una ganancia grandísima, pues lo que se necesita son flujos de inversión", sostiene Gómez, quien conoce los organismos multilaterales pues fue representante de Colombia ante la Organización Mundial de Comercio.
La misma impresión tiene el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo, quien piensa que celebrar los 50 años del BID en Medellín es un reconocimiento al desarrollo de la ciudad y del país. "Es una ventana importante de promoción por la cantidad de banqueros y gobiernos que asistirán", señala.
La Asamblea reunirá a 48 delegaciones de los países miembros del BID, encabezadas por ministros de Hacienda y gerentes de los bancos centrales, al tiempo que varias empresas realizarán eventos, el Gobierno mostrará sus proyectos de infraestructura en Expodesarrollo y el Instituto de Finanzas Internacionales, que reúne a los gremios bancarios del planeta, realizará uno de sus eventos anuales, a donde se espera la presencia de presidentes de varias entidades financieras.
Además, los expertos consideran que la ventaja de la asamblea es la posibilidad de poder relacionarse con los participantes, ya sea para conseguir créditos nuevos o contactos de negocios, que es una de las metas del ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, anfitrión del evento.Un consultor y ex miembro de equipos económicos de varios gobiernos, coincide en calificar la asamblea como un buen 'vitrinazo', pero dice que más allá de eso y de los contactos que se puedan hacer entre países, "no se pueden esperar nuevas soluciones para la crisis. Es como la asamblea de cualquier banco, las decisiones ya están tomadas y lo único que se va a hacer en Medellín es aprobarlas", sostiene.
Un evento concurrido
Hay quienes piensan que la asamblea implica un despliegue burocrático de muchos funcionarios viaticando con un costo altísimo, lo cual es criticable desde el punto de vista de un mundo en crisis y por eso piensan que lo ideal sería reducir el número de asistentes para que el evento fuera más efectivo.
"Es como en un salón de clases, si hay menos alumnos todos pueden participar y aportar ideas", dice un funcionario del Banco de la República.
No obstante, académicos como Álvaro Zerda, profesor de la Universidad Nacional, opinan que en tiempos normales este tipo de eventos no pasan de ser parte de un cronograma que se debe cumplir para presentar informes anuales, pero en esta ocasión se convierten en una oportunidad para compartir ideas de cada gobierno sobre la forma como le están haciendo frente a la recesión, así como en ideas para reformar a los multilaterales.
De hecho, la representación argentina viene con el plan de insistir que tanto el BID como otros organismos de crédito (Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial) asistan rápido y casi sin condiciones a los países en desarrollo, pues esa ha sido justamente una de las grandes críticas a los multilaterales.
"Un asamblea anual es la culminación de varios procesos. Se protocolizan créditos que se han estudiado anteriormente, y esperar anuncios extraordinarios es no saber de qué se trata.
Solo en los partidos de fútbol uno no sabe qué va a pasar", replica Hernando José Gómez y agrega que si bien del BID no se esperan grandes anuncios, si se podrían dar entre los países participantes, pues esta es una oportunidad para avanzar en el libre comercio entre la región o mejorar los proyectos conjuntos de infraestructura. No en vano se prevé que América Latina será una de las regiones del mundo a las que les va a pegar menos duro la crisis.
Lo mismo opina María Mercedes Cuéllar, presidenta de Asobancaria. En su concepto una reunión de esta magnitud permite escuchar distintas propuestas que podrían ser implementadas en Colombia.
Sea como sea, lo cierto es que la expectativa frente a la asamblea es grande, pues cada vez más países se apoyan en los organismos como el BID para aguantar el chaparrón económico que viene, al tiempo que esta entidad está buscando aumentar su capacidad de préstamo para ser un mejor socio de los latinoamericanos.
US$450 millones es el valor del crédito más grande que ha entregado el BID a Colombia. El dinero fue para las Empresas Públicas de Medellín (EPM).
China, Japón y árabes, en la mira de Colombia Colombia no solo mostrará sus potencialidades y sus proyectos de infraestructura en la Asamblea del BID, también aprovechará el evento para buscar plata.
La meta del ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, es concretar nuevas fuentes de financiamiento por el orden de los 800 a 1.000 millones de dólares entre el 2009 y el 2010, que serían para programas del sector privado, proyectos de infraestructura y a los entes territoriales.
Para cumplir con ese objetivo, la agenda Zuluga, que no solo es el gobernador anfitrión de la asamblea, sino que asumirá como presidente de la misma y por un año, está totalmente copada.
Reuniones con banqueros de diferentes países e inversionistas árabes y europeos harán parte de su cronograma de actividades.
Explicó que con China, por ejemplo, la idea es concretar asuntos que se han venido tratando desde la vista del Vicepresidente.
"Hemos recibido propuestas del Banco Popular de China para otorgar líneas de financiamiento para Ecopetrol y su refinería, para Bancoldex y Findeter. Ahí hay un tema bien interesante", señaló Zuluaga. Las expectativas son similares con los visitantes japoneses, con quienes también tiene citas.
A los inversionistas árabes les pedirá recursos para apalancar proyectos de infraestructura y a los brasileños líneas de crédito de más largo plazo para importar maquinaria agrícola.
Adicional a esto, la Asamblea del BID le sirve a Colombia para hacer reuniones bilaterales que sirven en la estrategia de mediano plazo. "Siempre con las multilaterales Colombia está mirando en un horizonte de tres o cuatro años. Aquí se reafirman los planes para garantizar desembolsos año a año", explicó Zuluaga.
En lo que toca a la crisis , Zuluaga señaló que es una oportunidad para "escuchar a otros países, mirar qué están haciendo, qué acciones toman y cómo ven el panorama. Eso permite tener una visión integral más clara y amplia".
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Pequeñas empresas, entre las beneficiadas con la Asamblea del BID que comienza este 27 de marzo
Confeccionistas, fabricantes de dulces, estudiantes universitarios, egresados y desempleados de todas las profesiones, encontraron una 'palomita' laboral con el evento.
El maletín negro con costuras azules que asemeja un tradicional carriel antioqueño y que cosió con sus manos callosas Luz Dary Agudelo en un pequeño taller del barrio La América en Medellín, podría terminar en las manos de la canciller alemana Ángela Merkel, o en las del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton o en las del ex primer ministro inglés Tony Blair.
"¿Se imagina eso?", dice con gracia Luz Dary, mientras baja su mirada a una máquina de coser marca Singer.
Allí, en esa vieja máquina, esta madre cabeza de familia que sostiene a sus dos hijas de 20 y 22 años, hiló muchos de los 5.000 maletines que se entregarán a los visitantes.
Luz Dary y otras 70 madres cabezas de familia se beneficiaron con el certamen. El maletín, mezcla de la tradición paisa del carriel y un amplio espacio interior donde cabe hasta un portátil, puso a coser a 12 maquilas de la ciudad durante 20 días en jornadas que completaron 200 horas de trabajo.
Todo gracias a un convenio de las directivas del BID con la empresa Mesacé.
"Y nos puso a ganar unos pesos más", agrega Luz Dary, quien se gana 25 mil pesos diarios en el taller, que le sirven para sostener el hogar de estrato dos en el barrio Robledo Bello Horizonte y para el pago de las carreras universitarias de sus dos hijas.
La llegada de la Asamblea también puso a correr la creatividad paisa. Once estudiantes de diseño de vestuario de la Pontificia Bolivariana y de diseño de modas de la Colegiatura Colombiana, participaron en un concurso para diseñar los uniformes que lucirán los anfitriones del BID.
La ganadora fue Lina Daniela Guerrero, estudiante de la Bolivariana. Propuso una línea llamada 'Ciudad de Contrastes', que mezcla uniformes elegantes color café con corbata azul para hombres que atenderán en la sede de la Asamblea y camisetas amarillas y azules con cinturones coloridos para los que estarán en los puntos de información.
"La diversidad y la mezcla entre pueblo y ciudad es lo que más me ha gustado de Medellín y por eso lo plasmé en mi diseño", dice la estudiante.
Por todo lado, guías bilingües
Durante las fechas de la Asamblea, los centros comerciales de la ciudad contarán con guías bilingües.
Uno de ellos será Juan Pablo Taborda, un joven de 26 años, graduado de negocios internacionales de la universidad Eafit. "Después de buscar trabajo por seis meses, vi una posibilidad, pues domino el inglés y el alemán", dice.
Además, la Asamblea contrató a 302 universitarios bilingües para la atención de los visitantes y se capacitaron 720 personas del sector turístico como hoteles, restaurantes y taxistas.
La Asamblea le ha dado trabajo hasta los productores de dulces. Alejandra Echeverri, que hace tres años tiene una microempresa de dulces de tamarindo típicos de la región antioqueña, es una de las beneficiadas con el encuentro.
Junto con su madre, hermanos y una amiga tendrán la misión de entregar seis mil dulces de tamarindo empacados de forma especial para degustar en el centro comercial Oviedo.
Eso sí, aunque en las calles de la ciudad aún no brotan los vendedores de recordatorios de la Asamblea ni los que aprovechan las llegadas de extranjeros para hacer su agosto, nada se descarta en esta fiebre por el BID.
"Eso se podría ver cuando esté en apogeo todo lo de la Asamblea. Por ahora, no conocemos estos productos", asegura el secretario de Desarrollo Social de Medellín, Jorge Melguizo.