Queda hora y media para que comience a rodar el balón en el Camp Nou. Estoy leyendo el periódico, escuchando la radio... y sólo observo derrotismo en los madridistas. “El Real Madrid no puede ganar al Barça”, “nos va a caer una goleada”... ¿eso lo dice un madridista? ¿Por qué?
¿Por qué desconfiar del equipo que se ha hecho grande a partir de atributos como la fe, la lucha, la pasión o la garra? ¿Cómo se puede dar por muerto al club de fútbol que es en sí mismo el fútbol? ¿Vamos a despreciar al campeón de las dos últimas ligas en el mes de diciembre?
Pues no, señores, no. Somos el Real Madrid y dentro de cuatro horas vamos a ser felices porque le habremos dado un buen sobo a los culés. Me expongo a que, en caso de derrota, lleguen las burlas de los que me llaman ultra o irracional. Pero es que el deporte no puede ni debe de ser racional. Es un sentimiento. Y como soy madridista y estoy orgulloso de haber tenido en nuestras filas a genios como Camacho, Juanito o Zidane, pues creo en nuestros actuales gladiadores. Vamos a ganar, seguro. ¡Adelante!
Lo dejo escrito hora y media antes: Barcelona 0 – Real Madrid 2. Goles de Raúl e Higuaín.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA


