Bueno, en esta vida lo único que hace la gente es buscar la felicidad. Unos la encuentran trabajando duro para ganarse su
sueldo mensual, y otros prefieren acudir a un programa de televisión para llenarse el bolsillo a coste de vender parte de tu vida personal. No lo veo mal. Me parece mucho peor que los nosotros, a través de nuestras preferencias a la hora de escoger programas, estemos subvencionando el sueldo de esta gente que acude a los platós.
Algún día nos cansaremos de conocer los detalles de la vida de los demás y el chollo se habrá acabado. Pero entonces surgirán otros métodos para que esos que prefieren vivir del cuento puedan seguir con su sustento mensual.
Por hoy se acabó mi visión crítica. Mañana más en mi
diario personal.