Mayo 26 de 2008

Ruana gigante vistió iglesia de Nobsa en el día mundial de esta emblemática prenda
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Foto: Luis Lizarazo / EL TIEMPO
Para montar el abrigo gigante en el templo, 35 personas debieron trabajar sobre andamios.
Foto: Luis Lizarazo / EL TIEMPO
En contraste con la enorme ruana, este loro lució una de 20 centímetros.

Mide 35 metros de largo por 20 de ancho y cubre el templo desde el andén hasta el techo. Se emplearon 1.500 libras de lana, producidas por 720 ovejas, en el tejido del abrigo.

La enorme prenda equivale a 360 normales y su costo se estima en 36 millones de pesos. En su elaboración participaron más de 30 personas en los diferentes procesos.

Para subirla a la iglesia se necesitaron 35 personas, que durante toda la semana trabajaron para montar el mecanismo.

Desde el miércoles a la medianoche empezaron a subirla con andamios y poleas. Y este domingo, al mediodía, fue descubierta ante más de cinco mil personas, con lo que se dio inicio la celebración que termina este lunes en tributo al también conocido 'abrigo de cuatro puntas' en medio de una fiesta que ya cumple siete años.

El evento busca fomentar la industria de los tejidos, de la que vive gran parte de la población.

"Me siento orgulloso de haber tejido esta gigantesca ruana. Al principio se decía que era una locura, pero finalmente cumplimos con ese proyecto", dijo Julio Cristancho, el artesano que lideró la confección durante tres meses.

Tita, una turista de Suecia que visita por primera vez el país, dijo que le parece magnífico que una población se una entorno a uno de sus símbolos. Y Lorena Espinosa viajó desde Venezuela solo para observar la imposición de la gigantesca ruana al templo de Nobsa.

Ahora esperan el Guinness

El alcalde Óscar Eduardo Teatino explicó que voceros de los Guinness World Records le comunicaron que estarían pendientes de los informes de prensa para incluir la ruana en la publicación. Y afirmó que se creará un museo para exhibir el gigantesco abrigo y otros tejidos de los artesanos del municipio.

En contraste con la super-ruana, Roberto, un loro de seis años de edad de propiedad del nobsano Miller Herrera, lució una ruana de unos 20 centímetros con capucha.

Una industria con mucha lana

"La tradición viene de los chibchas. Ellos tejían mantas en algodón, y cuando los españoles llegaron y trajeron las ovejas, los indígenas empezaron a tejer la lana", cuenta el artesano Segundo Vicente Negro.

En este municipio de 15.000 habitantes al menos 300 familias viven de esta industria. En Nobsa hay más de 80 almacenes que venden tejidos y existen cinco asociaciones de artesanos. Para una ruana tradicional se gastan unas cinco libras de lana de oveja y su elaboración tarda, en promedio, dos días.