CITA(Elpais.com @ 19/05/2008 - 19:54)

La España racista
En España nadie es racista, pero las encuestas de opinión muestran que para un tercio de los españoles la inmigración es el tercer “problema” más importante del país. Otro estudio revela que entre 1997 y 2004 ha crecido del 8 al 32 el porcentaje de personas con actitudes hostiles hacia personas inmigrantes.
Pero el racismo no empieza ni acaba con la llegada de extranjeros. Tras siglos de convivencia, el 40% de los españoles reconoce que no quieren tener vecinos gitanos. Quizá ese sea el ejemplo más claro de que la discriminación está tan arraigada en la sociedad que no la consideramos un problema hasta que no se recurre a la violencia. Esa percepción, preocupante cuando la encontramos a pie de calle, es una irresponsabilidad cuando el Estado es el que la perpetúa.
Los sucesivos gobiernos españoles están dejando pasar el tiempo negando que el racismo sea una tendencia. Pese a lo que reza la Constitución y los tratados internacionales firmados por España, ninguna administración ha sido capaz de cumplir un compromiso tan básico como el alcanzado en la Conferencia de Durban en 2001: la elaboración de un plan integral para combatir el racismo.
En nuestro país son necesarias medidas de carácter político, social y de sensibilización para atajar la intolerancia, pero también es urgente que se pongan en marcha acciones específicas para prevenir el racismo dentro de las fuerzas de seguridad y la administración de justicia. Sin embargo, a día de hoy, nadie lo ha hecho. La pregunta que me surge es ¿hasta cuándo?
Marta Herrero de Pablo, Madrid
Lo que los sucesivos gobiernos están haciendo es dejar pasar el tiempo negando que, la inmigración descontrolada, masiva e ilegal, es un auténtico problema que va a alterar la convivencia en nuestro país... ¿Usted pretende que el Estado introduzca una especie de anestesia por la cual, la población autoctona tenga que tragar con todo lo que se le eche...? ¿Una pedagogía de la bobería...?
La tendencia es la que es: de rechazo a la importación de miles y miles de personas sin recursos, sin empleos; que nadie sabe a qué se van a dedicar y todos, excepto los buenistas, saben que van a formar enormes bolsas de marginación que no van a hacer otra cosa que empeorar el panorama de nuestros barrios, pueblos y ciudades...
¿Realmente piensa que en España hay 13,3 millones de racistas...? ¿Qué tiene que ver el rechazo a las políticas de inmigración llevadas a cabo por sucesivos gobiernos con la raza...? Lo que hay es rechazo al descontrol, al desmadre, a la ilegalidad... Nadie, salvo los irresponsables, quiere que a su país arriben centenares de miles de nuevos pobres.
Son muy pocos los españoles que rechazan la llegada controlada de trabajadores, vengan de donde vengan... España es un país de los más tolerantes y solidarios del mundo. Pero los españoles ni son bobos ni van a aceptar que el discurso de los irresponsables triunfe sobre el de la racionalidad y menos aun que, quienes proponen que el estado instaure, más de lo que ya lo está, la dictadura de lo politicamente correcto, se salgan con la suya... El Estado somos todos, incluso quienes mantienen discursos angelicales y proponen censuras y pedagogías de la aceptación so pena de ser condenados al infierno, incluso esos, digo, son Estado.